Hizbulá promete que responderá a Israel por el asesinato de su número dos y asegura que no va a desarmarse
- Israel asesinó a Haizam Alí Al Tabtabai en un bombardeo en Beirut el pasado domingo
- Naim Qassem, líder de Hizbulá: "Hay fuerzas en el país que no quieren a Israel y están dispuestas a enfrentarlo"
El líder de Hizbulá, Naim Qassem, ha advertido este viernes que su organización tiene derecho a responder al asesinato a manos de Israel de Haizam Alí Al Tabtabai, jefe del Estado Mayor y 'número dos' de la organización.
"Este es un ataque flagrante y un crimen atroz. Tenemos el derecho a responder y determinaremos el momento para ello", ha declarado Qassem en un discurso grabado durante un acto de recuerdo del fallecido.
El pasado día 23, Israel mató a Al Tabtabai en un ataque aéreo en Dahye, en el sur de Beirut, que costó la vida a otras cuatro personas, además de dejar 28 heridos. Esta fue la primera acción israelí en meses contra Dahye, los suburbios meridionales de la capital libanesa, bastión de Hizbulá. El ataque llegó pocos días antes de cumplirse un año de la tregua entre Hizbulá e Israel que supuestamente debía poner fin a los ataques de Hizbulá sobre el norte de Israel y a los bombardeos israelíes sobre el Líbano.
Qassem no ha descartado que vuelva a haber una guerra. "¿Esperáis una guerra más tarde? A veces es posible. Sí, la posibilidad está ahí, y la posibilidad de que no haya guerra también está ahí", ha declarado.
El líder de la organización chií también ha mostrado su esperanza de que la próxima visita del papa León XIV "juegue un papel para traer la paz y terminar la agresión" israelí.
Imagen del acto celebrado por Hizbulá en el que ha hablado su líder, Naim Qassem (en la pantalla) EFE/Edgar Gutiérrez
Hizbulá rechaza desarmarse
El acuerdo de tregua supuso que Hizbulá pusiera fin a su actividad armada en el sur de Líbano, y que en su lugar se hayan desplegado miles de soldados del Ejército regular libanés.
Qassem ha advertido de que, si los ataques israelíes continúan, el Gobierno tendrá que replantearse los términos del acuerdo. "Si la agresión continúa, el Gobierno debe desarrollar un plan para enfrentarla. Debe incluso reconsiderar el despliegue en el sur y el comité del mecanismo" que supervisa el alto el fuego.
El acuerdo de cese de hostilidades también incluye el desarme del movimiento chií en el resto del territorio libanés, pero el jefe de Hizbulá ha reiterado que no piensan deponer las armas, que son, ha dicho, una disuasión contra Israel. "Hay fuerzas en el país que no quieren a Israel y que están dispuestas a enfrentarlo y debemos aprovecharlo", ha subrayado Qassem, según recoge Efe.
Hizbulá justifica conservar sus armas por los continuos ataques israelíes y por la ocupación israelí de territorio libanés en el sur, y acusa a Tel Aviv de presionar al Gobierno libanés para obligarles a "rendirse".
Este mismo viernes, el portavoz militar israelí, Avichay Adraee, ha afirmado que los esfuerzos del Ejército libanés para incautar las armas de Hizbulá en el sur son "inadecuados". "Hizbulá continúa manipulándolos y trabaja de manera encubierta para mantener su arsenal", ha escrito Adraee en redes sociales.
Pese a estar en vigor la supuesta tregua desde hace un año, Israel no ha dejado de bombardear Líbano, alegando que Hizbulá intenta reconstruirse tras los ataques que descabezaron la organización en 2023 y 2024. La misión de paz de la ONU en el Líbano (FINUL) ha contabilizado alrededor de 10.000 violaciones del alto el fuego desde el 27 de noviembre de 2024, fecha de su entrada en vigor.
La ONU cifra en al menos 127 los civiles asesinados por Israel en Líbano desde el comienzo de la tregua. Según el Ministerio de Sanidad libanés, han muerto al menos 330 personas en ese periodo.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha pedido una "intervención internacional" para evitar un mayor deterioro de la situación en el país.