Esta investigación sobre los árboles de la Amazonía no cuestiona el cambio climático, es falso
Nos habéis consultado en nuestro servicio de WhatsApp por un estudio publicado por la revista científica Nature sobre el crecimiento de los árboles de la Amazonía y su relación con el aumento del CO₂. Titulares de portales web y mensajes en redes sociales afirman que este estudio "rompe con el relato del cambio climático". Pero es falso. El trabajo muestra que los árboles de mayor tamaño crecen más rápido por la absorción de CO₂ y una de sus autoras asegura a VerificaRTVE que sus resultados "no cuestionan los efectos negativos del cambio climático". La negación del cambio climático es una narrativa desinformativa recurrente que, en el contexto de eventos como la Cumbre del Clima que se celebra estos días en Brasil, se intensifica.
"'Nature' vuelve a romper el relato climático: el aumento del CO₂ impulsa el crecimiento de la Amazonía", leemos en el titular de una web, que en el mismo artículo sostiene que "el mensaje de la Amazonía es claro: más CO₂, más vida". Una publicación de X comparte el mismo titular y añade que este "macroestudio internacional revela que el aumento del CO₂ atmosférico está haciendo más grandes y resilientes los bosques de la Amazonía".
Los expertos rechazan que este estudio ponga en duda "el relato climático"
Una de las autoras niega que sus resultados cuestionen los efectos negativos del cambio climático. La investigación a la que se refieren estos mensajes se publicó en la revista Nature Plants el 25 de septiembre, con el título 'Aumento del tamaño de los árboles en toda la Amazonía'. "Nuestro estudio no cuestiona los impactos negativos del cambio climático", asegura a VerificaRTVE una de sus investigadoras, Rebecca Banbury Morgan. El profesor de Ecología en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Enrique Andivia extrae la misma conclusión y sostiene que "los resultados de este trabajo" muestran "un cambio en la estructura de los bosques analizados con un aumento en el tamaño promedio del arbolado y un mayor número de árboles grandes".
La investigación analiza 188 parcelas de bosques maduros de la Amazonía a lo largo de un período de 30 años. El profesor Andivia puntualiza que "la mayor parte de los datos de este estudio abarcan hasta 2010", por lo que aún no podemos saber cómo ha impactado la "mayor frecuencia y magnitud de eventos extremos". "Sí sabemos por otros estudios que la mortalidad arbórea ha aumentado en la última década de manera generalizada en todos los bosques", aclara.
¿Qué dice este estudio sobre los efectos del CO₂ en los árboles?
Estos investigadores han estudiado los bosques primarios maduros, de modo que no pueden "extraer conclusiones sobre cómo el cambio climático puede influir en la reforestación o el crecimiento de bosques jóvenes", según Banbury Morgan. Los resultados indican que los bosques maduros son "mucho más resistentes al cambio climático" de lo que esperaban y que "además actúan como sumidero de carbono".
Para la autora, "el factor más probable del aumento en el tamaño de los árboles" se encuentra en el "incremento de CO₂ atmosférico" porque las plantas "absorben dióxido de carbono del aire y lo asimilan mediante la fotosíntesis". Por su parte, el profesor Andivia indica que este trabajo muestra "dónde se está almacenando este carbono y de hecho advierte de que la concentración del sumidero de carbono en árboles grandes, más susceptibles a sequías y otras perturbaciones, hace que la trayectoria futura de este sumidero de carbono sea incierta".
Además, el docente advierte de que "aunque el aumento del CO₂ pueda tener un efecto positivo en el crecimiento de los árboles", otros efectos como el calor o la sequía pueden neutralizarlo. De hecho, explica que durante las sequías de 2015 y 2016 o en las más recientes de 2023 y 2024 "el balance neto de carbono en estos bosques fue nulo e incluso negativo".
Para Banbury Morgan, sus averiguaciones reflejan "el gran valor" y la "importancia" de mantener los bosques primarios para almacenar carbono y contribuir "a la lucha contra el cambio climático". Eso sí, advierte de que "cualquier beneficio que la selva amazónica pueda aportar como sumidero de carbono podría verse fácilmente anulado por el impacto de la deforestación".
El cambio climático amenaza la Amazonía: más sequías y más incendios
La autora de la investigación y profesora en la Universidad de Bristol y en la Universidad de Leeds advierte de que "la Amazonía está amenazada por el cambio climático". En esta línea, la experta sostiene que se "está provocando un aumento de las sequías y los incendios forestales, lo que conlleva la muerte de más árboles". Además, las temperaturas más altas provocadas por el calentamiento global hacen que "los árboles se acerquen a su límite de tolerancia térmica", y aún está por ver si los árboles que han estudiado estos años continúan creciendo "a medida que el clima continúe calentándose y las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos se vuelvan más frecuentes".
"El aumento de la temperatura" causado por el calentamiento global "exacerba el impacto de las sequías aumentando la mortalidad", explica el profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Hay más incendios y más plagas y "los bosques tropicales son especialmente susceptibles a cambios de temperatura y precipitaciones". Los riesgos no acaban ahí, porque "la deforestación de los bosques tropicales" incluso agrava "los efectos negativos del cambio climático ya que altera el propio ciclo hidrológico": disminuye la formación de nubes y, por tanto, también se reducen las precipitaciones en estas zonas.
Pero esta desaparición de los bosques no solo sucede en zonas tropicales, sino que también afecta a España: "Las sequías extremas de estos últimos años han acabado con muchas hectáreas de áreas forestales en nuestro país, por ejemplo, un 6% de la superficie forestal de la Región de Murcia sucumbió a la sequía del verano de 2024", explica Andivia. "La sequía también aumenta la vulnerabilidad del arbolado a distintas plagas, mientras que el aumento de la temperatura favorece su expansión", añade el experto. Y con una vegetación más seca y temperaturas más extremas en verano "se intensifican los incendios forestales. Todo ello contribuye a la mortalidad del arbolado y a la deforestación". Las reforestaciones también se ven perjudicadas por el cambio climático porque "un aumento de las temperaturas disminuye la supervivencia en proyectos de reforestación y limita la regeneración natural".
Mensajes que tergiversan estudios científicos para negar el cambio climático
En VerificaRTVE ya te hemos alertado anteriormente sobre otros mensajes o titulares que descontextualizan los resultados de estudios científicos con el objetivo de negar o minimizar el cambio climático. Por ejemplo, aclaramos que este estudio sobre el deshielo en la Antártida y esta investigación sobre el reverdecimiento de la Tierra no cuestionan el cambio climático ni el calentamiento global.
También te hemos alertado sobre episodios climáticos extremos que los desinformadores han utilizado para difundir falsedades sobre el medio ambiente: desde los incendios de este verano en España a las olas de calor que se han producido en este 2025.