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Franco, de militar de renombre a dictador durante casi 40 años

  • Franco murió el 20 de noviembre de 1975 y fue sucedido dos días después por el rey Juan Carlos I
  • Asumió todos los poderes del Estado: fue jefe del Gobierno, de Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas
Francisco Franco, acompañado del entonces príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, saluda desde el balcón del Palacio Real.
Francisco Franco, acompañado del entonces príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, saluda desde el balcón del Palacio Real. EFE

Con las palabras "Franco ha muerto", pronunciadas un 20 de noviembre de hace ahora 50 años, los españoles iniciaban una etapa llena de incertidumbre que les llevaría a dejar atrás el franquismo, un período de la historia que se inició tras la victoria en 1939 del bando sublevado en la Guerra Civil, un conflicto bélico que había estallado tras el golpe de Estado militar del 18 de julio de 1936.

Con la victoria de los llamados nacionales, Francisco Franco instauró una dictadura militar en España y llevó con mano de hierro las riendas del país durante casi cuatro décadas, entre 1939 y 1975.

¿Quién era Francisco Franco?

Francisco Franco Bahamonde fue jefe de Estado hasta el día de su muerte, el 20 de noviembre de 1975; jefe de Gobierno hasta 1973, cuando cedió ese bastón de mando a Carlos Arias Navarro, y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. En las monedas de aquella época figuraba como "caudillo de España por la gracia de Dios".

Formó parte de la cúpula militar que dio el golpe de Estado de 1936 contra el Gobierno de la Segunda República, que conduciría a continuación a la Guerra Civil.

Durante tres años, España estuvo inmersa en una contienda que dividió el país en dos bandos. Con la victoria del llamado bando nacional el 1 de abril de 1939, Franco asumió todos los poderes del Estado.

Francisco Franco, en un desfile militar en 1940, celebrado con motivo del primer aniversario del final de la Guerra Civil española.

Francisco Franco, en un desfile militar en 1940, celebrado con motivo del primer aniversario del final de la Guerra Civil española. EFE/Hermes Pato/jt

Carrera militar

Nacido en Ferrol (A Coruña) en 1892 en una familia de clase media, con un padre, que fue capitán de la Armada y oficial de colonias, y una madre, que era muy creyente, Francisco Franco era el segundo de cinco hermanos.

Siguiendo los pasos de su padre, Franco ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en 1907. Su carrera militar estuvo marcada por la guerra del Rif, en Marruecos, país donde estuvo destinado entre 1912 y 1926. Fue jefe de la Legión, y en 1926 fue nombrado General de Brigada, convirtiéndose así en el general más joven de Europa. En 1935, fue nombrado jefe del Estado Mayor Central.

Tras la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, el Gobierno alejó a generales sospechosos de poder querer llevar a cabo un intento de golpe de Estado, por lo que Franco fue destinado a las islas Canarias.

En julio de 1936 se une al golpe de Estado llamado Alzamiento Nacional, liderado por los generales José Sanjurjo y Emilio Mola, que estaban descontentos con la Segunda República y que querían una España más conservadora y religiosa. Todo empezó cuando las guarniciones militares de Ceuta, Melilla y Tetuán se sublevaron contra la Segunda República.

Aunque el golpe de Estado fracasó en ciudades como Madrid y Barcelona, se inició a continuación una Guerra Civil con dos bandos: los republicanos -defensores de la República y formado por partidos de izquierda- y los sublevados, o también denominado nacionales, -con partidos de la derecha, burguesía, militares antirrepublicanos-. En el conflicto, fallecerían más de medio millón de personas de ambos bandos.

Pronto, en el bando de los sublevados, Franco se convirtió en el líder, y el 1 de octubre de 1936 fue proclamado jefe del Estado y caudillo de España.

El conflicto en España sirvió para las potencias europeas como ensayo para lo que sería la Segunda Guerra Mundial. El bando de Franco recibió el apoyo de la Alemania nazi de Adolf Hitler y de la Italia fascista de Benito Mussolini, lo que le permitió importantes victorias en batallas clave.

Finalmente, el 1 de abril de 1939, Franco anunciaba desde Burgos que la guerra había terminado tras haber "desarmado el Ejército Rojo" y haber "alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares".

Francisco Franco saluda a las tropas que participan en el primer desfile militar celebrado tras el final de la Guerra Civil en Madrid, en mayo de 1939.

Francisco Franco saluda a las tropas que participan en el primer desfile militar celebrado tras el final de la Guerra Civil en Madrid, en mayo de 1939. EFE/jt

La dictadura franquista

Al acabar la contienda, Franco asumió todos los poderes del Estado e instauró una dictadura militar, caracterizada por la censura y represión a los que estaban en contra del nuevo régimen, el recorte de derechos y libertades, el control total del Estado y una política de aislamiento internacional durante los primeros años de su gobierno.

Precisamente por ese aislamiento internacional y por las dificultades económicas que atravesaba el país en la posguerra, los primeros años de la dictadura estuvieron marcados por la hambruna. Para hacer frente a la crisis económica, se instauró un régimen fue autárquico, un sistema económico basado en un intento de autoabastecimiento.

Sin embargo, la escasez de alimentos era notoria y ante esta situación, se implementó un sistema de racionamiento a la población, con el objetivo de controlar los alimentos disponibles y evitar el acaparamiento, de manera que se asignaba a cada persona una cantidad de productos.

Así, el 14 de mayo de 1939, el régimen de Franco instauró la cartilla de racionamiento, en la que constaba la cantidad y el tipo de mercancía a la que tenía derecho cada español. Este sistema se mantuvo hasta el 1 de junio de 1952.

Junto a los problemas económicos, la represión contra los vencidos llevó a muchas personas a exiliarse en el extranjero. Los que permanecieron en el país y no apoyaban el franquismo, empezaron a sufrir una dura censura. Muchos eran encarcelados y otros tantos fueron ejecutados.

Fotografía difundida en España por la Agencia Efe de la entrevista de Francisco Franco con Adolf Hitler en Hendaya.

Fotografía difundida en España por la Agencia Efe de la entrevista de Francisco Franco con Adolf Hitler en Hendaya. EFE

De hecho, el régimen de Franco firmó sentencias de muerte hasta muy poco antes de que falleciera el dictador. Menos de dos meses antes de que muriera Franco, fueron ejecutados cinco miembros de ETA y del FRAP.

Los partidos políticos fueron prohibidos y solo se permitía la existencia de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS), se persiguió la diversidad lingüística o sexual, y las mujeres perdieron derechos con respecto a la República, pues durante el franquismo tuvieron que estar bajo la tutela de un hombre. La dictadura de Franco estuvo muy influida por el catolicismo, por lo que la Iglesia tuvo un importante papel en el régimen.

Y aunque España se declaró neutral en la Segunda Guerra Mundial, lo cierto es que Franco mostró cercanía con Hitler y Mussolini. Precisamente por esa simpatía con los regímenes fascistas europeos, al acabar la Segunda Guerra Mundial España estuvo aislada internacionalmente. Durante la Guerra Fría logró salir parcialmente de ese aislamiento gracias a su acercamiento al bloque occidental por su oposición al bloque soviético.

La sucesión

Y aunque el franquismo empezó su declive el 20 de noviembre de 1975 con la muerte del dictador, su final se empezó a alumbrar años antes. En 1969, Franco nombró su sucesor al infante Juan Carlos -que sería años después el rey Juan Carlos I-, hijo del sucesor dinástico, don Juan de Borbón, y nieto de Alfonso XIII, último monarca antes de la Segunda República.

Francisco Franco, acompañado del entonces príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, en su último acto público antes de morir, el 12 de octubre de 1975.

Francisco Franco, acompañado del entonces príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, en su último acto público antes de morir, el 12 de octubre de 1975. EFE/svb

Con el juramento ante las Cortes franquistas, don Juan Carlos se convirtió el 22 de julio de 1969 en príncipe de España, que no de Asturias, porque su padre mantuvo hasta 1977 los derechos dinásticos de sucesión.

En junio de 1973, Franco decidió nombrar jefe del Ejecutivo al almirante Luis Carrero Blanco, pero en diciembre de ese mismo año, fue asesinado en un atentado cometido por ETA en Madrid. Finalmente, el dictador decidió nombrar a Carlos Arias Navarro presidente del Gobierno.

En los meses previos a su fallecimiento, Franco fue arrastrando diversas enfermedades. Y mientras estuvo enfermo, en un par de ocasiones, don Juan Carlos asumió de manera interina la Jefatura de Estado. La primera fue el 9 de julio de 1974, cuando el dictador ingresó en un hospital para tratarse de una flebitis. Y la siguiente, fue en octubre de 1975, tras caer Franco enfermo y sufrir varios infartos hasta que murió finalmente el 20 de noviembre.

Don Juan Carlos juró como rey ante las Cortes Franquistas el 22 de noviembre. A la muerte de Franco, España pasó por un periodo conocido como la Transición, que condujo al país a convertirse en una monarquía parlamentaria, celebrar sus primeras elecciones democráticas en más de 40 años en 1977 y a aprobar una Constitución en 1978.