El "No" se impone en el referéndum de Ecuador y frena la reforma constitucional de Noboa
- Los ecuatorianos rechazan el regreso de las bases militares extranjeras y la redacción de una nueva constitución
- Así te hemos contado la jornada electoral
El "No" se ha impuesto en las cuatro preguntas del referéndum celebrado este domingo en Ecuador tras haberse escrutado más del 98 % de los votos. La iniciativa del presidente Daniel Noboa proponía, como medida principal, establecer una Asamblea Constituyente para redactar una nueva constitución y deshacerse del último legado político que conserva el correísmo.
Noboa ha aceptado su derrota y, según ha escrito en redes sociales, respetará "la voluntad del pueblo ecuatoriano". Es la primera vez que pierde en las urnas y también la única en la que se ha abstenido de comparecer ante los medios, como sí había hecho en todos los procesos electorales anteriores.
También ha fracasado la medida que permitiría el regreso de bases militares extranjeras, prohibidas desde 2008. Noboa había argumentado que los Ejércitos foráneos (especialmente el de Estados Unidos) eran fundamentales para combatir el crimen organizado, en un contexto crítico para el país. Ecuador, que alguna vez fue considerado un oasis de seguridad en América Latina, se ha convertido un punto estratégico para los narcos, que han condenado al país a una espiral de violencia sin precedentes, con un homicidio cada hora.
Su Gobierno, cuestionado por múltiples violaciones de derechos humanos, sigue insistiendo en que la mano dura es la única solución contra el tráfico de estupefacientes, y, según argumentaba Noboa, el motivo de reescribir la Carta Magna era el mismo. Para el presidente, la actual Constitución es demasiado laxa con los criminales, pero su propuesta apenas brindaba detalles sobre el futuro texto.
Al inicio de la jornada, Noboa trató de dar un golpe de efecto al informar de que las autoridades españolas habían capturado a Wilmer Chavarría, alias Pipo, máximo líder de Los Lobos, la banda criminal más poderosa de Ecuador, y el último gran capo que todavía seguía libre. Pero ni siquiera así pudo imponerse en las urnas.
Durante la campaña, los expertos aseguraron que una nueva carta fundamental tendría poco impacto en la seguridad, pero mucho en el proyecto político de Noboa.
Un duro golpe para Noboa y Trump
Esta derrota representa un duro golpe para el oficialismo, incluso en aquellas preguntas menos estratégicas. El mandatario había propuesto, además, eliminar la financiación pública a partidos políticos y reducir el número de asambleístas. Ambas han recibido un claro rechazo: en la primera, el 'No' ha logrado un 58 % y el 'Sí' un 41,93 %, mientras que en la segunda, el 'No' ha alcanzado el 53,47 % frente a un 46,53 % del 'Sí'.
Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), las preguntas relacionadas con la posibilidad de instalar bases militares extranjeras y la de convocar a una asamblea constituyente para una nueva Carta Magna han acaparado el mayor rechazo, con un 60,64 % y un 61,65 %, respectivamente.
Pero el revés no ha sido solo para el Gobierno ecuatoriano. Todos los ojos estaban puestos al norte de sus fronteras, porque desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca, el presidente ultraconservador de Quito se ha convertido en uno de los aliados más cercanos de Washington en una región dominada por gobiernos de izquierda. Una base en el Pacífico Central supondría un apoyo clave en su "guerra contra las drogas" del Caribe que, con Venezuela y Colombia en el punto de mira, ha disparado la tensión en todo el continente.
Resultados contrarios a los sondeos
Con todas las encuestas a su favor, la jornada se anticipaba como una fiesta para el oficialismo, pero terminó siéndolo para la oposición, que llegaba a esta cita con fricciones internas tras haber perdido las últimas tres elecciones presidenciales. Tras la sorpresa, uno de los primeros en hablar fue el exmandatario Rafael Correa, impulsor de la actual Constitución. El líder progresista ha celebrado el rechazo popular a una nueva Constituyente, considerando que el pueblo ha aprobado la Carta Magna vigente en dos ocasiones: en su aprobación hace 17 años y, también, este domingo. De la misma forma lo ha celebrado su heredera, la excandidata presidencial Luisa González, tras asegurar que "Ecuador venció al odio".
La oposición, capitalizada bajo el correísmo y los movimientos indígenas, pidió el "No" en el referéndum para "castigar en las urnas" a la deriva autoritaria del presidente.
Con este, son diez los referéndums que se han celebrado en Ecuador en los últimos veinte años, la mayoría a iniciativa de los presidentes en ejercicio y con el claro objetivo de obtener el respaldo popular necesario para impulsar reformas que ajusten la estructura institucional a su proyecto político.
Y lo mismo ha sucedido con Noboa. Apenas seis meses después de haber sido reelegido en las urnas, presentó el referéndum para fortalecerse y editar una Constitución a su medida. Pero las duras condiciones del país han hecho que su capital político se desplome de tal forma que ha sido incapaz de hacer valer sus propias propuestas.