La oposición de Tanzania denuncia cientos de muertos y heridos en las protestas tras las elecciones
- Naciones Unidas establece en diez los muertos confirmados por el momento
- Según los primeros datos, la presidenta saliente, Samia Suluhu Hassan, ha ganado con más del 95% de los votos
Tanzania atraviesa su peor crisis política con al menos diez personas muertas y decenas heridas por las protestas tras las elecciones generales del miércoles, según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. La oposición habla de "cientos de muertos" y ha denunciado un "fraude masivo" en unos comicios marcados por la exclusión de los principales rivales del Gobierno.
Naciones Unidas ha confirmado que las víctimas mortales se han registrado en Dar es Salam, Shinyanga y Morogoro, después de que las fuerzas de seguridad utilizaran armas de fuego y gases lacrimógenos contra los manifestantes. "Instamos a las fuerzas de seguridad a abstenerse de usar fuerza innecesaria o desproporcionada, y a permitir que la población se exprese pacíficamente", ha señalado el portavoz del ACNUDH, Seif Magango, desde Ginebra.
El organismo también ha exigido al Ejecutivo de Samia Suluhu Hassan, quien según los datos definitivos emitidos en la televisión estatal ha ganado con más del 97,66% de los votos, que restablezca internet, con acceso intermitente desde el jueves, y respete los derechos de reunión, expresión y asociación. "Pedimos investigaciones rápidas, imparciales y efectivas sobre todos los casos de violencia relacionada con las elecciones", ha añadido la ONU, además de exigir la liberación de los detenidos arbitrariamente por las manifestaciones.
Las protestas, que se han extendido a ciudades como Arusha, Mbeya y la propia capital económica, Dar es Salam, han entrado este viernes en su tercera jornada. Los enfrentamientos comenzaron tras el cierre de urnas, en medio de denuncias de fraude y represión durante el recuento.
La oposición denuncia "una masacre"
El principal partido opositor, Chadema, cuyo líder fue arrestado por traición en abril y excluido del proceso electoral, ha asegurado haber documentado unos 700 muertos desde el miércoles, basándose en informes de trabajadores sanitarios. "Seguiremos protestando hasta que se realicen reformas electorales y se liberen a los detenidos", ha declarado el portavoz de la formación, John Kitoka.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Tanzania ha negado en una entrevista con Al Jazeera cualquier uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes. En cambio, el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha pedido una investigación sobre las denuncias de uso excesivo de la fuerza, según ha informado un portavoz de la ONU.
Asimismo, Gran Bretaña, Canadá y Noruega han expresado su preocupación por la situación en Tanzania ante lo que considera un escenario "marcado por el acoso, los secuestros y la intimidación a figuras de la oposición, periodistas y miembros de la sociedad civil".
La Comisión Nacional Electoral Independiente continúa el recuento de votos, que según los primeros datos otorga a la presidenta Hassan una amplia ventaja. La mandataria de 65 años llegó al poder en 2021 tras la muerte de John Magufuli y fue elogiada en sus primeros meses por suavizar la represión y abrir un diálogo con la oposición. Sin embargo, los últimos años han estado marcados por detenciones arbitrarias, censura y un renovado control del partido gobernante, el histórico Chama Cha Mapinduzi, en el poder desde la independencia del país africano en 1961.
Toque de queda y patrullas militares
La localidad de Dar es Salam se encuentra bajo un estricto toque de queda nocturno impuesto por el inspector general de la Policía, Camillus Wambura, que ha ordenado el despliegue de tropas conjuntas para "garantizar el orden". Vehículos blindados y militares armados han patrullado las principales avenidas, mientras el Gobierno ha extendido una orden de teletrabajo a los funcionarios públicos.
Testigos consultados por EFE han descrito una ciudad paralizada, con calles vacías y el sonido de disparos esporádicos durante la noche. El Ejecutivo, en su primer pronunciamiento oficial, ha informado que la situación "está bajo control" y que las medidas son "temporales pero necesarias". "La normalidad regresará pronto", ha asegurado el Ministerio de Asuntos Exteriores en un mensaje dirigido al cuerpo diplomático, difundido por la televisión estatal.
Reacciones internacionales
En Bruselas, la presidenta de la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, Dorina Malinova, ha calificado las elecciones como "un fraude" desarrollado "en un clima de miedo, intimidación y represión". La Unión Africana, por su parte, ha pedido "moderación" y ha ofrecido mediar para restablecer el diálogo entre el Gobierno y la oposición.
Organizaciones locales de derechos humanos también han alertado de una "crisis de confianza" en las instituciones. "El país está en una encrucijada. Si no hay rendición de cuentas, la violencia puede escalar", ha advertido el analista político tanzano Elias Mnyenye. Mientras tanto, Suluhu Hassan no ha aparecido en público desde el miércoles, cuando acudió a votar en Dodoma.