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Un paso hacia la "convivencia" o un ataque a la Constitución: así se pronuncian los partidos sobre la amnistía

  • El PSOE ha hecho "de la necesidad virtud" para reivindicar una medida que antes rechazaba
  • PP y Vox se han opuesto frontalmente, en las instituciones y en las calles

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Pleno de aprobación de la amnistía en primera vuelta en el Congreso el pasado marzo
Pleno de aprobación de la amnistía en primera vuelta en el Congreso el pasado marzo

La ley de amnistía ha sido aprobada definitivamente este jueves en el Congreso. Será un momento clave de la legislatura, no solo porque el perdón a los líderes independentistas fue esencial para que esta echara a andar con la investidura de Pedro Sánchez, sino también porque pocas medidas han incendiado tanto el debate en España en los últimos años.

En la Cámara Baja se han repetido previsiblemente los argumentos que ha expuesto cada partido desde hace meses, sobre todo desde el pasado noviembre, cuando el PSOE acordó esta medida con el partido de Carles Puigdemont. Los socialistas defienden que servirá para "la convivencia y el perdón" en Cataluña, aunque antes la situaban como línea roja en los pactos, mientras que las formaciones independentistas catalanas reivindican su peso para haber arrancado esta medida a Sánchez y compiten entre ellas por su paternidad. 

Del lado contrario, PP y Vox no han cesado en su crítica constante a una medida que ven "inconstitucional" y que han llegado a calificar de "golpe de Estado". El partido de Alberto Núñez Feijóo ha convocado múltiples y multitudinarias manifestaciones en toda España —el próximo domingo habrá otra— contra este perdón. Por su parte, los de Santiago Abascal apoyaron las concentraciones diarias frente a la sede del PSOE en Ferraz en noviembre, muchas de las cuales acabaron con disturbios y violencia.

El PSOE: "Hacer de la necesidad virtud"

El 28 de octubre de 2023 fue un día importante para el Partido Socialista. El presidente del Gobierno y secretario general de la formación defendió la amnistía abiertamente por primera vez ante los suyos, en un Comité Federal, y lo hizo "en defensa de la convivencia entre españoles". Allí, Sánchez también reconocía que hacía "de la necesidad virtud" y que la medida no estaba en sus planes en ese momento. Es decir, admitía que tomaba la decisión para recibir el apoyo de ERC y Junts a su investidura y así evitar una repetición electoral. 

Si Sánchez tenía que hacer esta aclaración era porque tanto él como destacados dirigentes socialistas, se había negado tajantemente a amnistiar a los responsables del ‘procés’ independentista. En 2019, señalaba que "Puigdemont es un prófugo de la justicia" que debía ser juzgado en España. En 2021, tras aprobar los indultos a los nueve presos del ‘procés’, se reafirmaba en que "ni el referéndum ni la amnistía es posible", y en la misma campaña del 23J, apenas unos meses antes de registrar la ley en el Congreso, rechazaba también el perdón

Desde entonces, ha insistido en que la amnistía no solo es "plenamente legal" y constitucional, sino que supone una  "muestra de fortaleza" de la Carta Magna, ya que la convivencia es "uno de los principios rectores de la Constitución y de la Transición", según afirmó en su debate de investidura. Ha reivindicado la vía de la "negociación" con el independentismo frente a la "imposición", la "crispación" y la "venganza" que aplicó el PP en Cataluña en tiempos del referéndum ilegal de 2017, señalando que ha dado resultados para "coser heridas".

Para los socialistas, el tiempo y las urnas les han dado la razón. La holgada victoria del PSC de Salvador Illa en las últimas elecciones catalanas, en las que además el independentismo cosechó sus peores resultados en cuatro décadas, fue esgrimida por Ferraz como un espaldarazo de los catalanes a su política de reconciliación. "Teníamos razón apostando por el perdón y la convivencia", celebró Sánchez.

PP: oposición a la amnistía en la política, la Justicia y las calles

Para el PP la amnistía ha sido su principal caballo de batalla en lo que va de legislatura. Se trata, a su juicio, de un "ataque al Estado de derecho" que dejará "impunes delitos gravísimos". Feijóo ha sido muy duro contra Sánchez desde la investidura de este último, cuando le acusó de "corrupción política" por haber comprado con "cheques" los votos que necesita de los partidos independentistas.

El líder ‘popular’ señaló que la investidura nacía de un "fraude", ya que esta medida no se había votado en las urnas, y terminaba en una "humillación" para los españoles. El PP ha argumentado que la amnistía rompe el principio de igualdad ante la ley, ya que se perdonan los delitos "a unos pocos" por interés político, y también ha denunciado que el poder político invade las competencias del judicial, al dejar sin efecto las condenas que este ha emitido.

Los ‘populares’ han lanzado una ofensiva total contra la medida. En mítines y sesiones de control no han dejado de buscar desgastar al Gobierno con continuos ataques al perdón al independentismo. A nivel institucional, han utilizado su mayoría absoluta en el Senado para retrasar su aprobación al máximo -dos meses-, mientras que han anunciado que llevarán la medida al Tribunal Constitucional y al de Justicia de la Unión Europea. Y en la calle, han organizado cuatro manifestaciones masivas en Madrid -la quinta será el domingo-.

Vox: la amnistía supone un "golpe de Estado"

Pero quien más lejos ha ido en su crítica a la amnistía ha sido Vox. Abascal comparó a Sánchez con Hitler, le acusó de "preparar un golpe de Estado", afirmó que su investidura suponía "el fin de la democracia" y cargó contra los "pactos nefandos" entre Sánchez y los independentistas, con los que pretende, "liquidar el Estado de derecho, acabar con la separación de poderes y la igualdad ante la ley".

El partido agitó las protestas diarias en la calle Ferraz de Madrid, en lo que algunos manifestantes de extrema derecha denominaron Noviembre Nacional, algunas de las cuales terminaron con violencia —hubo decenas de detenidos y policías heridos—. La formación también ha criticado al PP por no oponerse con mayor contundencia a la medida, impidiendo por ejemplo su tramitación en el Senado, lo que los 'populares' rechazaron, ya que vulneraría la Constitución.

Sumar: a favor de la amnistía desde un comienzo

El socio minoritario del Gobierno siempre ha estado a favor de la amnistía. Los de Yolanda Díaz lanzaron de hecho su propia propuesta el pasado octubre, elaborada por un equipo de juristas, y de la que se desmarcó el PSOE. Sumar negoció directamente con Junts a través de la figura de Jaume Asens, procedente de los comunes y representante del ala más cercana al soberanismo dentro del partido y quien tiene una relación personal con Puigdemont y el también huido de la justicia Toni Comín.

La vicepresidenta defendió que con la amnistía a los implicados “gana la democracia”. Reconoció que "el camino del reencuentro siempre es más difícil" que el de "incendiar España" que a su juicio practica el PP. "La amnistía no va de unos pocos, va de muchas gentes. Es para la gente común", ha reivindicado la líder de Sumar.

Junts reivindica haber logrado una amnistía completa

Aunque el PSOE había alcanzado antes un acuerdo con ERC que incluía avances hacia la amnistía, fue el pacto con Junts el que selló finalmente la amnistía en noviembre, ya que el lenguaje sobre este punto era más claro al respecto. Por eso, el partido reivindica la paternidad de la medida. Según señalaba Puigdemont en la pasada campaña catalana, han sido los siete “decisivos” diputados de JxCat los que arrancaron la medida al Gobierno.

Para Junts tiene una gran importancia, ya que permitirá el regreso a España en libertad de su líder más destacado, el expresident catalán. Es por ello que han sacado pecho de haber "blindado" la amnistía y que esta "no dejara a nadie atrás" al votar en contra de la misma en su primera votación en el Congreso, puesto que el primer texto podía dejar fuera a Puigdemont por la decisión del juez del caso 'Tsunami Democràtic', Manuel García Castellón, de imputarle también por terrorismo. Ahora, el partido ya da por amortizado este capítulo de sus reivindicaciones y se centra en el referéndum, aunque sin poner fechas ni exigencias concretas.

ERC recuerda los indultos como paso previo y se centra en el referéndum

Por su parte, ERC se niega a que el partido de Puigdemont acapare el protagonismo. El president de la Generalitat en funciones y candidato del partido en las pasadas elecciones, Pere Aragonès, señaló que la amnistía no hubiera sido posible “sin el trabajo hecho por los indultos y por eliminar el delito de sedición”, ambos hitos logrados “gracias a la gobernanza republicana”.

El partido, que también da por superado el paso de la amnistía, es el que más hincapié hace en el referéndum de independencia, que tiene que ser "pactado y con reconocimiento internacional". En campaña, y dentro de su competición electoral con Junts, elevaron el tono con esta reclamación, y su presidente, Oriol Junqueras, que ya ha estado en prisión por su implicación en el anterior referéndum, llegó a afirmar: "Si es necesario volver a la cárcel, volveremos".