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Julio, vacaciones y urnas: ¿qué esperar de la participación en las elecciones generales más veraniegas de la historia?

  • La participación en los comicios generales en España nunca ha bajado del 65%
  • En citas recientes con fechas atípicas la movilización ha sido variopinta, con máximos y mínimos a partes iguales

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Elecciones generales en cifras
Colas de personas esperando para introducir en la urna su papeleta de voto en un colegio de Córdoba el 19 de junio de 2022.

Pese a que el anuncio pilló a todo el mundo de sorpresa, el próximo 23 de julio está ya marcado en los calendarios españoles. El país se encamina hacia unas elecciones generales anticipadas después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidiera adelantarlas tras los malos resultados cosechados por el Partido Socialista en los pasados comicios autonómicos y municipales del 28 de mayo.

Una vez superado el shock inicial hay quien se pregunta: "¿Es el mes de julio una fecha adecuada para celebrar elecciones?". Paloma Román, miembro de la Red de Politólogas, es partidaria del “no”. Tal y como explica por teléfono a DatosRTVE, la cita electoral se celebrará en la segunda quincena del mes, “quizá uno de los momentos, junto con el mes de agosto, en los que hay un éxodo mayor de personas que se van a su otro lugar de residencia, o de viaje, o a otros compromisos fuera del domicilio habitual”.

En términos de participación, estas elecciones municipales y autonómicas registraron la tercera cifra más baja de la historia. En otras citas atípicas se han registrado participaciones muy dispares. Por un lado, mínimos históricos, como ocurrió en País Vasco (2020) y País Vasco (2020)Cataluña (2021), que celebraron sus elecciones autonómicas en plena crisis del coronavirus. Y por otra parte, cifras récord, como pasó en las autonómicas de la Comunidad de Madrid –que celebró comicios anticipados un martes coincidiendo con el Puente de Mayo en 2021–, que anotó su cifra más alta. O en Galicia (2020), que, con idéntico resultado a las anteriores, mayoría absoluta para Alberto Núñez Feijóo, tuvo una participación cinco puntos superior a la de 2016.

Los días cercanos a la Navidad o al inicio del verano también han tenido sus más y sus menos. En las autonómicas de Cataluña –2017, en plena efervescencia tras el referéndum del 1-O que llevó al Gobierno central a convocar elecciones tras aplicar el artículo 155 de la Constitución y cesar al Govern catalán– y Andalucía (1986) la movilización fue superior al 70%. Pero en la misma comunidad andaluza, en las autonómicas de 1990, solo el 55% de la ciudadanía andaluza se animó a votar en unos comicios celebrados un sábado 23 de junio, víspera de San Juan.

Aun con estos precedentes, las elecciones generales siempre se han caracterizado por una mayor movilización frente a otros procesos. De hecho, en las 15 que se han celebrado hasta la fecha, ninguna vez se ha registrado un porcentaje inferior al 65%, con la cita de 1982 como la más alta –rozando un 80%– y la última de 2019 como la más baja –con un 66,2%–.

Un porcentaje inferior este 2023 sería una anomalía en este tipo de comicios legislativos. En las más de cuatro décadas de democracia en España, el mínimo de participación en unas elecciones municipales fue en las primeras, en 1979, y aun así acudieron a las urnas seis de cada diez españoles con derecho a voto (62,5%). Las elecciones europeas, que en sus últimas convocatorias –salvo en 2019, cuando se celebraron el mismo día que las municipales– han llegado a quedar por debajo del 45%, como sucedió en 2009 y en 2014.

Voto por correo, de nuevo en el punto de mira

Pese a que la fecha sea mala a priori, Paloma Román espera que la participación sea alta. “Mi impresión, saliendo a la calle, es que la gente va a intentar participar”. La cuestión clave, apunta la politóloga, va a ser la gestión del voto por correo.

Esta modalidad de votación está disponible desde el 30 de mayo, pero todo apunta a que estará de nuevo en el punto de mira durante la campaña electoral, sobre todo tras las polémicas en las que se han visto envueltos varios municipios. Correos difundió días antes de los comicios que cerca de un millón de personas había enviado su papeleta por correo, un 6% más que en 2019.

En ese sentido, la también profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) confía en que las autoridades aprendan de lo sucedido en las últimas semanas y también del voto rogado y refuercen el sistema “para que no haya ni una sombra de duda” en torno a este método de votación, ya que apunta a que serán muchas las personas que se acojan a él, especialmente si les coincide con sus vacaciones.

¿La fecha puede favorecer a un bloque frente a otro?

Ante esta pregunta, Román no lo tiene tan claro. “Creo que la derecha está muy movilizada y lógicamente tiene ganas de ganar y va a hacer lo que sea”, expone. Sin embargo, deja claro que ambos bloques tienen opciones para que sus votos estén en las urnas: “Bien en remoto o bien presencialmente, esas posibilidades están”.

La politóloga advierte de que no hay que perder de vista estos comicios porque van a ser “un experimento”. “Todos tenemos que estar observando porque no tenemos un precedente de esta situación y, por lo tanto, vamos a aprender todos de lo bueno y de lo malo que surja”, añade.