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"Asesino en serie", "feminicida" y "el mal": así describen las acusaciones al autor de la desaparición de Marta Calvo

  • Los abogados de las víctimas han descrito su conducta como "tremendamente fría y calculadora"
  • La Fiscalía pidió 120 años de prisión por tres delitos de homicidio, 10 de abusos sexuales y uno contra la salud pública

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El autor confeso de la desaparición de la joven Marta Calvo y supuesto asesino de otras dos mujeres, Jorge Ignacio Palma, durante su declaración
El autor confeso de la desaparición de la joven Marta Calvo y supuesto asesino de otras dos mujeres, Jorge Ignacio Palma, durante su declaración

El "mal hecho persona", un "feminicida sin precedentes en España" y un "asesino en serie". Así han calificado las acusaciones particulares a Jorge Ignacio Palma, a quien se le imputa el presunto asesinato de Marta Calvo, Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas, durante la vigésima jornada del juicio en la Audiencia de Valencia.

Palma -que ha confesado que se deshizo del cuerpo de Marta Calvo tras una muerte accidental, según su versión- se enfrenta también a cargos por abusar sexualmente de otras seis mujeres y, este miércoles, podrá expresar la "última palabra" en su defensa.

Un "asesino en serie" con una "fantasía homicida" planificada

El abogado Juan Carlos Navarro, que ejerce la acusación de las fallecidas Arliene Ramos, Lady Marcela y otras cuatro víctimas que sobrevivieron, ha asegurado que Palma es una persona "tremendamente fría y calculadora", un "asesino en serie" que tenía "todo perfectamente orquestado", desde que cometió los asesinatos hasta su posición en el juicio. Por ello, se ha mostrado convencido de que continuará con "su manipulación" también ante el jurado.

Navarro ha relatado en su intervención el "ritual" del acusado al llevar a cabo su "fantasía homicida". De acuerdo con el letrado, Palma introducía en los genitales de las víctimas cocaína que se convertía en "letal" tanto por la cantidad "desproporcionada" como por su pureza, superior al 80 %.

De esta forma, conseguía "ejecutar" a cada "presa", que consideraba que había "comprado" al contratar sus servicios como prostituta. Cuando la víctima estaba "postrada desnuda", el presunto asesino procedía a "ejecutarla" con la droga, una "arma" de la que era "experto", dados sus antecedentes por narcotráfico. "Es el experto tirador que cuando dispara no va a fallar", ha aseverado Navarro.

El abogado ha resaltado la coincidencia en el relato sobre el 'modus operandi' que han hecho las siete víctimas que sobrevivieron: les introducía cocaína en los genitales sin su consentimiento. Estos testimonios, junto a las "evidencias" de las tres mujeres fallecidas, están "desequilibrando" la balanza de la justicia en favor de las víctimas, según Navarro.

La acusación particular ha indicado que se trata de un "feminicidio invisible" y ha acusado a Palma de no contestar porque "quien miente ha de tener buena memoria".

Un "feminicida sin precedentes en la Historia de España"

Isabel Carricondo, abogada de una de las supervivientes, llamada Sintique, ha aseverado que Palma es, además "el mal hecho persona", un "feminicida sin precedentes en la historia de España", y ha reclamado "que se haga justicia" para que a todas las mujeres se las respete.

La letrada ha tachado al acusado de "asesino serial" y de "depredador", porque según ha dicho mató a tres mujeres y lo intentó con "al menos siete más", a las que engañó a través del juego sexual denominado 'fiesta blanca' hasta "convertirse en un sádico para matarlas", al tiempo que ha calificado de "heroína" a la madre de Marta Calvo.

Finalmente, Vicente Escribano, abogado de otra de las supervivientes, Irene, ha pedido al jurado que se declara culpable a Palma, después de haberse conocido un "relato aterrador de violencia, ensañamiento e ignominia", así como "un auténtico viaje al infierno, causado por un monstruo y asesino en serie".

Ha destacado que la víctima a la que representa "tuvo la suerte de no morirse, no porque Palma no hiciera lo posible y lo imposible para ello", ya que la "embadurnó" de cocaína de gran pureza y en cantidad. Como el resto de acusaciones particulares, ha subrayado que este "doctor Jekyll y Míster Hyde" era conocedor de los efectos que tenía la cocaína y de qué quería hacer con las víctimas.

En la víspera, la Fiscalía tachó de "perversión, maldad y sadismo" la conducta del presunto asesino y pidió 120 años de prisión por tres delitos de homicidio, 10 de abusos sexuales y uno contra la salud pública.