Enlaces accesibilidad

La Audiencia Nacional reabre el caso del atentado de ETA en Santa Pola para identificar a sus autores intelectuales

  • Lo hace a instancias de la asociación Dignidad y Justicia, que ya pidió reabrir la investigación de Miguel Ángel Blanco
  • El juez requiere a la Policía y Guardia Civil todos los datos sobre los integrantes de la cúpula de ETA en el momento del ataque

Por
La Casa Cuartel de Santa Pola tras el atentado con la fachada de ladrillos destruida por el coche bomba
Imagen de archivo de la Casa Cuartel de Santa Pola tras el atentado de 2002

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha acordado reabrir el sumario sobre el atentado que ETA contra la casa-cuartel de Santa Pola (Alicante) en 2002, en el que murieron un jubilado de 57 años y una niña de seis, para determinar la vinculación de seis exdirigentes de la organización con la acción terrorista.

Lo hace a instancias de la asociación de víctimas Dignidad y Justicia, que presentó una querella recientemente contra los exjefes de ETA Juan Antonio Olarra Guridi, Jon; Ainhoa Mugica, Olga; Félix Ignacio Esparza, Navarro; Mikel Albisu, Mikel Antza; Ramón Sagarzazu, Ramontxo; y María Soledad Iparraguire, Anboto, por estos hechos.

Tras abrir diligencias previas y pedir opinión a la Fiscalía, que ha apoyado la reapertura de la causa, el magistrado al frente del juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia ha acordado reabrir el sumario 9/2002 y continuar su tramitación.

El juez pide a la Policía que recabe datos

El juez justifica su decisión ante la existencia de "nuevos elementos o circunstancias a valorar" y que pueden guardar "directa vinculación con los hechos iniciales que motivaron la incoación del procedimiento penal", y afirma que en este caso dicha "vinculación o relación es palmaria".

Lo primero que ha hecho es ordenar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional que recabe "cuantos datos obren en su poder que permitan relacionar" a los citados exdirigentes de la banda terrorista con el citado atentado, en el que murieron un jubilado de 57 años y una niña de 6, y por el que ya fueron condenados Óscar Celarain y Andoni Otegi.

La decisión del magistrado se produce semanas después de que admitiese a trámite otra querella de Dignidad y Justicia contra nueve exjefes de ETA por el secuestro y asesinato del concejal del PP de la localidad guipuzcoana de Ermua Miguel Ángel Blanco, cometido entre el 10 y el 12 de julio de 1997.

En paralelo, otros jueces de la Audiencia también están investigando la presunta responsabilidad de exdirigentes de la banda terroristas en crímenes de ETA, como el del concejal del PP en San Sebastián Gregorio Ordóñez en 1995.

Dignidad y Justicia ha impulsado estos procedimientos al considerar que se puede condenar a los querellados en concepto de comisión por omisión porque podrían haber impedido los atentados dada su capacidad de mando en la organización terrorista. Sería la figura, dice la querella, del "autor detrás del autor".

En el caso de la acción terrorista de Santa Pola, la querella indica que los seis querellados presuntamente integraban la cadena de mando intermedia y el Comité Ejecutivo y que omitieron las contraórdenes para que el atentado no fuese realizado.

"Imposible" que semejante ataque "se hiciese espaldas de la ZUBA"

La Audiencia Nacional condenó en 2012 a 843 años de cárcel a los etarras Andoni Otegi Eraso, 'Iosu', y Oscar Celarain Ortiz, 'Peio', al considerar probado "sin ningún género de duda" que fueron los autores del atentado contra la casa-cuartel de Santa Pola.

Para la asociación, sin embargo, "es imposible" que semejante ataque "se hiciese espontáneamente y a espaldas de la ZUBA (el máximo órgano de dirección), y que ésta no diese su visto bueno, a una masacre de la trascendencia política y social de más de medio centenar de personas, dirigida contra familias enteras, niños, ancianos, de la guardia civil y en pleno agosto en una localidad turística costera".

Y es que, recoge la querella, "el comando ejecutor no tenía absolutamente nada por sí mismo, ningún medio", sino que "todo le fue suministrado". "Pocas veces habrá sido así y con características tan singulares y claras que el comando fue el mero receptor", aduce.