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Las claves de la semana

La pandemia cambia de fase: más dosis, menos restricciones, la misma desigualdad

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Las comunidades autónomas comienzan a relajar restricciones con el descenso de la quinta ola.
Las comunidades autónomas comienzan a relajar restricciones con el descenso de la quinta ola. GETTY

La vacunación ha alcanzado esta semana otro hito significativo: tres de cada cuatro personas en España ya cuentan con la pauta completa de vacunación. Con esta buena noticia y la incidencia de la quinta ola por debajo de los 100 casos, las comunidades autónomas han comenzado a relajar restricciones en el ocio nocturno y la hostelería.

Esta semana, los datos animan al optimismo. Pero casi al mismo tiempo que lo celebramos, toca pensar en que dos dosis quizá no son suficientes. Y, más relevante aún: que las vacunas tienen mucho recorrido por hacer para llegar a todos los rincones del planeta.

1. La vacunación sigue sin llegar a todo el mundo

España y otros países de su entorno ya han decidido comenzar a vacunar con terceras dosis. Nuestro país ha comenzado por personas con "perfil de fragilidad": inmunodeprimidos, mayores en residencias y aquellas con patologías que las hagan vulnerables a una COVID grave. Aunque los expertos insisten en que estas inyecciones adicionales no son una dosis de refuerzo para compensar la pérdida de inmunidad. El objetivo es continuar con el proceso de inmunización en estos grupos concretos, para que alcancen niveles de protección homologables a los del resto de la población.

En cualquier caso, todos los investigadores, inmunólogos y epidemiólogos consultados por DatosRTVE recuerdan que, como nos enfrentamos a una pandemia, la vacuna tiene que llegar a todos los rincones del mundo para garantizar la protección de cada individuo. Algo que no se está produciendo.

Con más de 5.800 millones de dosis administradas en todo el planetasolo la Unión Europea ha superado el 60 % de población con al menos una inyección. América del Norte, Latinoamérica y Caribe y Asia rondan el 50 %, mientras que África apenas ha rebasado el 6 %.

El mapa muestra los grupos de población para los que se ha abierto la vacunación en los distintos países del mundo. Los datos recopilados por el Centro Internacional de Acceso a la Vacunación (IVAC) de la Universidad Johns Hopkins revelan que el proceso solo se ha universalizado en apenas una docena de países africanos, mientras que en el resto todavía se inocula a sanitarios, profesionales esenciales o poblaciones de riesgo. Por el contrario, la vacuna ya se inyecta a toda la población mayor de edad o que está por encima de los 12 o 16 años en casi todo el hemisferio norte, en Oceanía, en los grandes países de Asia y en buena parte de América Latina.

Si se cruzan los datos de vacunación de cada país con el nivel de renta que les asigna el Banco Mundial, se observa que cuanto más altos son los ingresos, más rápido se avanza en la vacunación. De los 18 territorios que ya han superado el 70 % de población con al menos una dosis todos menos China -considerado renta media-alta- están catalogados como países de renta alta. Por el contrario, Ruanda es actualmente el país con renta baja y la vacunación más avanzada, pero ni siquiera llega al 14 % de su población con al menos una inyección.

2. Aunque todo el mundo quiere más dosis

Además de vacunar a todo el mundo y en todas partes, los expertos señalan que la duración del efecto de las vacunas será clave para decidir los siguientes pasos en la campaña de vacunación de los países más avanzados. Por eso, en DatosRTVE hemos recopilado lo que se sabe hasta ahora sobre el funcionamiento de las vacunas en el mundo real.

Hasta diciembre de 2020, mientras se desarrollaban las primeras vacunas, la clave era la eficacia -ese porcentaje que dice con qué probabilidad se puede evitar la infección de coronavirus entre un grupo de personas seleccionado en el laboratorio-; con diez meses de campaña de vacunación a las espaldas y nuevas variantes que van apareciendo, toca centrarse en la efectividad, que es el mismo número, pero calculado con poblaciones reales.

Varios países ya han puesto en marcha estudios. Los primeros que se han publicado corroboran los informes previos: la efectividad de vacunas como Pfizer y Moderna frente a la variante Delta es más firme contra la enfermedad grave y contra la hospitalización que contra la infección. En los primeros casos, los estudios se mueven en una horquilla de más del 80 hasta más del 90 %, mientras que en el segundo se evitan entre cinco y ocho de cada diez contagios.

España ya ha comenzado a estudiar la efectividad de las vacunas con dos proyectos destacados. El primero lo llevará a cabo el Instituto de Salud Carlos III y se centrará en la COVID persistente y la inmunidad de los mayores. El segundo tiene ambición europea y se coordinará desde la Comunidad Valenciana. COVIDRIVE, cuyos primeros resultados se esperan dentro de seis meses, es una investigación auspiciada por una decena de países, que cuenta con el apoyo de 40 hospitales y cinco farmacéuticas y que medirá la efectividad de las vacunas a escala europea por marca.

3. Los casos globales descienden por primera vez en dos meses

Y en el mundo, esta semana, es una buena semana. Tras dos meses de expansión de la variante Delta y varias semanas en las que los contagios permanecían estables, la Organización Mundial de la Salud ha registrado un descenso significativo de los casos en la semana que va del 6 al 12 de septiembre. En este periodo se han notificado 3,9 millones de contagios, un 13 % menos que en la semana anterior.

El mayor número de nuevos casos en ese periodo se han reportado, según la OMS, en Estados Unidos -más de un millón de casos- a pesar de que los contagios en este país han descendido un 20 %. Las muertes notificadas en la última semana también han descendido un 7 % hasta las 62.000 en el conjunto del planeta.

4. ¿La pandemia se acaba?

Eso parece, al menos, a la vista del levantamiento de restricciones. En España, las comunidades autónomas están flexibilizando gran parte de las restricciones impuestas este verano ante la explosión de la quinta ola de la pandemia. Ahora, con una incidencia por debajo de los 100 casos y con un 75 % de la población completamente vacunada, se encaminan hacia la llamada "nueva normalidad" relajando, entre otras, las medidas que afectan el ocio nocturno, una línea roja que muchas regiones todavía no se atrevían a tocar por miedo a otra explosión de casos.

País Vasco reabre este sábado el ocio nocturno, incluso con pistas de baile; el lunes, Madrid levantará los límites a los horarios de la hostelería y los límites de aforo en cines y teatros; y Castilla y León entrará el martes en una fase que ha llamado "riesgo controlado", levantando las restricciones de aforo en todas las actividades después de abrir el interior de salas de fiestas y discotecas esta semana.

Murcia reabrió el miércoles interior del ocio nocturno, mientras que otras comunidades donde ya estaba abierto han ampliado el horario como Navarra, Aragón, Extremadura o AsturiasCataluña permite la apertura de bares de copas y discotecas solo para atender en terraza y hasta poco más de medianoche. Y solo Baleares los mantiene completamente cerrados.

Pero, una vez más, toca hablar de precaución. Pese a los buenos datos, el riesgo de una sexta ola no es cero. La efectividad de la vacuna, como ya hemos visto, no es garantía absoluta. Y la población sin vacunar es aún demasiado extensa.

Posdata. El precio de la luz se toma un respiro, por ahora.

La escalada del precio de la luz ha hollado nuevas cimas esta semana, hasta marcar un nuevo máximo histórico en el mercado mayorista: el pasado jueves, el megavatio hora se pagó en la subasta a 188,18 euros, cuatro veces más que en el tercer jueves de septiembre del año pasado.

Al final de la semana se tomaba un respiro y este sábado la cotización se sitúa en 159,37 euros por MWh, lo que representa un descenso del 15 % sobre ese récord. Pese a todo, es más de triple que el tercer sábado de septiembre de 2020, con lo que eso conlleva para las facturas eléctricas para hogares y empresas. Esta semana, el Índice de Precios al Consumo (IPC) de agosto reveló que el precio final de la electricidad se ha encarecido casi un 35 % en un año, arrastrando además al resto de precios, que crecieron un 3,3 %, la mayor subida en nueve años.

Para intentar anticipar cómo evolucionará el mercado, conviene fijarse en el precio del gas, puesto que la cotización del precio de la luz está siguiendo casi exactamente la misma senda que el gas para entrega en un mes en el mercado mayorista. El máximo de este jueves tiene lugar un día después de que el coste del MWh de gas para entrega en un mes marcará su propio récord, en 70,15 euros. Y el respiro posterior también obedece a un descenso en los futuros del gas.

Así, la impresión es que el respiro de estos días no es más que una pausa en la senda alcista, puesto que el gas para entrega en el cuarto trimestre de este año cotiza incluso más caro, a 68,1 euros el MWh. Y solo a medio plazo se atisba un alivio: la entrega para 2022 cotizaba este viernes a 34,41 euros el MWh.
 

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