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Casado lanza un mensaje a los críticos: "Nadie nos tiene que llevar a la moderación porque siempre hemos estado en ella"

  • Ante el Comité Ejecutivo Nacional del partido, defiende no "apartarse tampoco del combate contra la radicalidad de algunos"
  • Responde a Feijóo, que aboga por un partido "centrado y templado" frente al populismo, tras su victoria en Galicia

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Casado, a los líderes del PP: "Nadie tiene que llevarnos a la moderación"

El presidente del PP, Pablo Casado, ha querido apartar el debate interno que cuestiona su estrategia política y de oposición tras la cuarta mayoría absoluta en Galicia de Alberto Núñez Feijóo. "Nadie nos tiene que llevar a la moderación, porque siempre hemos estado en ella", ha defendido un Casado que ha apostado por mantener una "oposición firme y responsable, moderada en el tono y contundente en el contenido", en respuesta al mensaje anterior del presidente gallego, que pidió un partido "templado" y "centrado" si se quiere acabar con los "populismos de extrema izquierda y extrema derecha".

En su intervención este miércoles ante el Comité Ejecutivo Nacional del partido en Madrid, reunido para hacer balance de las elecciones gallegas y vascas, el líder del PP ha enmarcado estas palabras hablando de los "consejos envenenados" de la izquierda, pero constituye un claro mensaje al sector de barones y dirigentes 'populares' que piden una estrategia de oposición que huya del enfrentamiento, en particular del propio Feijóo, sentado en primera fila y sonriente ante las palabras de su líder.

"Nadie nos tiene que llevar a la moderación, porque siempre hemos estado en ella. Pero nadie nos tiene que apartar tampoco del combate contra la radicalidad de algunos. No entiendo que pueda ser objeto de crítica defender demasiado la libertad de los españoles ni ser excesivamente exigente en la defensa de su empleo o de su bienestar", ha afirmado.

Casado ha llamado a "no morder el viejo anzuelo de la izquierda sobre la crispación, que es solo la sombra de sus actos". "Del dóberman al 'pásalo', ya los tenemos calados", ha dicho en referencia a campañas de los socialistas. "El objetivo de la izquierda sigue siendo dividir al centro derecha para mantener nuestras expectativas bajas, pero no vamos a permitirlo", ha sentenciado. "Un partido que se define como de centro, reformista y liberal pocas lecciones puede recibir de la izquierda más radical de las últimas décadas".

Así pues, el líder 'popular' ha defendido "seguir la hoja de ruta" del partido desde que él lo preside. "Otros que sigan dando bandazos", ha dicho. "No debemos callar ante lo que vemos si el Gobierno no cambia el paso ni los modos".

El presidente del PP, Pablo Casado, con los candidatos de las elecciones en Galicia y País Vasco, Alberto Núñez Feijóo y Carlos Iturgaiz.

El presidente del PP, Pablo Casado, con los candidatos de las elecciones en Galicia y País Vasco, Alberto Núñez Feijóo y Carlos Iturgaiz. PP

Feijóo apuesta por un PP "templado" y "centrado"

Ha sido una clara réplica a las palabras de Feijóo antes de iniciarse esta reunión. "El PP tiene gran futuro si insistimos en nuestros principios, siendo un partido templado, centrado, es el mejor servicio que podemos hacer a los españoles", dijo en declaraciones a los medios a la puerta de la sede del partido en la calle Génova. "A España no se le sirve fragmentando o dividiendo, sino uniendo y buscando acuerdos", añadió.

Sin ánimo de poner el "modelo Feijóo" como ejemplo para todo el país, el reelegido presidente de la Xunta, por cuarta vez con mayoría absoluta, ha apostado por un partido que insista en sus "principios" al margen de las "modas" de meses o años.

"Estas elecciones nos reconcilian con los principios y dejan atrás el populismo, de un lado y de otro". "Hemos dicho que no a la política frívola, del tuit y populista, de los dos extremos", en referencia a que ni Vox ni Podemos, a través de la coalición Galicia en Común, han obtenido escaños en el Parlamento gallego.

Elogios a Feijóo y defensa de Iturgaiz

La dirección del PP se ha reunido de manera presencial por primera vez tras la crisis sanitaria del coronavirus para hacer balance de los comicios autonómicos del 12J, en un encuentro al que han asistido los 'barones' territoriales del partido, incluido el candidato a lehendakari de la coalición PP+Cs, Carlos Iturgaiz, que pasó el domingo de nueve a cinco escaños (en pelea aún en el recuento por un posible sexto diputado).

Casado no ha ahorrado elogios para ambos. De Feijóo ha dicho que su victoria es "resultado de una brillante gestión" y de "políticas eficaces cuando son más necesarias", con la respuesta a la emergencia sanitaria de la covid-19, y también ha recordado que "los éxitos del PP en Galicia han precedido siempre a la victoria nacional" de sus siglas en las elecciones generales.

Y también ha transmitido "todo" su apoyo a Iturgaiz, "un gigante moral, uno de los políticos más admirados del PP y de la política española", y ha defendido su campaña "con el viento de cara", además de respaldar sus mensajes, en los que ha tenido mucha presencia el terrorismo de ETA. "Hay quien dice que recordar la memoria de las víctimas hace perder votos. Pero yo prefiero perder votos a perder el alma", ha sentenciado Casado.

También ha defendido la alianza con Ciudadanos en el País Vasco y ha rechazado las críticas de que no haya logrado sumar apoyos. "Los mismos que piden generosidad para aglutinar el voto centrista ahora lo ven contraproducente", ha señalado. "Nuestros votos no han ido al PNV, sino a la abstención", ha analizado, por lo que ha pedido "ilusionar a los votantes" y recuperar a los que se han ido "a nuestra derecha", es decir, a Vox.

El debate sobre la moderación

Aprovechando este encuentro, la dirección nacional del PP ha querido trasladar una imagen de unidad. Feijóo ha cosechado 41 escaños para alcanzar su cuarta mayoría absoluta -el máximo histórico del PP gallego lo logró Manuel Fraga en 1993 con 43 escaños- y se convierte en el único presidente autonómico con mayoría absoluta.

El éxito de Feijóo y el retroceso electoral en el País Vasco -donde Casado impuso a Carlos Iturgaiz frente a Alfonso Alonso y marcó la estrategia de campaña, pero no se logró impedir la entrada de Vox en el Parlamento- ha resucitado el recurrente debate interno sobre la moderación y la centralidad.

Tras las elecciones del 12J, varios líderes territoriales, como el andaluz Juanma Moreno o el castellano y leonés Alfonso Fernández Mañueco subrayaron el ejemplo de Feijóo para subrayar el "equilibrio", la "moderación" y la "centralidad" como claves para el futuro, a los que se sumaron otros dirigentes, como el exministro de Exteriores José Manuel García Margallo o el exportavoz del PP en el Parlamento vasco Borja Sémper, quien recalcó que "la valentía de la moderación y de serlo en tiempos de 'tipos duros' no solo da resultado, es necesaria".

También la presidenta del PP vasco, Amaya Fernández, avisó tras los resultados del 12J en Euskadi que no se puede "emprender una huida hacia adelante como si nada hubiera ocurrido" y que Feijóo es un ejemplo de que "un proyecto de moderación y centralidad, pegado a la singularidad de Galicia, es lo que verdaderamente aglutina el centro-derecha y se convierte en el mejor antídoto frente a los nacionalismos".

Sin embargo, la postura de la dirección del partido en la calle Génova es que se trata de un "falso" debate y recuerdan que el propio Casado ya apuntó en esa dirección en su último discurso el 8 de junio ante la Junta Directiva Nacional del PP, donde rechazó de plano que haya "un Partido Popular duro y otro blando". Su esfuerzo este miércoles se ha dirigido en hacer compatibles ambos tonos para defender un "proyecto transversal".