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Coronavirus

Las protectoras de animales, unidas para rescatar perros y gatos de personas hospitalizadas o fallecidas

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Dos perros de un matrimonio de ancianos tuvieron que ser rescatados cuando ingresaron en el hospital.
Dos perros de un matrimonio de ancianos tuvieron que ser rescatados cuando ingresaron en el hospital.

“Me da mucho miedo contagiarme, pero no por mí, sino por no saber qué pasaría con mis perros”. Esa frase, que recoge el temor de una sola persona, concentra la incertidumbre de otros muchos dueños de perros o gatos que viven solos y no tienen cerca a ningún familiar que pudiera hacerse cargo de sus animales, en caso de contraer el Covid-19 y ser hospitalizados.

“Yo vivo solo en Madrid y tengo fuera a mi familia. Tengo amigos a quienes quizá les podría dejar a mis perros, pero no podría desplazarme y tampoco creo que ellos pudieran venir”, señala Marce a RTVE.es. Él no tiene patologías y no pertenece al grupo de edad con mayor riesgo, pero aun así intenta ser “lo más metódico posible con la higiene” para evitar una situación que, incluso de manera hipotética, le preocupa bastante.

Como la mayoría de las personas que tienen perro, conoce a la perfección cuáles son las normas que deben seguirse a la hora de pasearlos por la calle. Sin embargo, desconoce qué tendría que hacer si se contagia y de qué recursos dispondría para evitar que sus perros se quedasen solos.

Al rescate de los dos perros de un matrimonio hospitalizado

Más complicada es la situación de las personas mayores que viven solas o de las parejas con las que el coronavirus se ha cebado por partida doble.

Esto último le ha ocurrido a dos ancianos de más de 80 años residentes en el barrio madrileño de San Blas. El matrimonio tuvo que ser hospitalizado y sus perros, Toy y Pino, se quedaron solos durante cinco o seis días.

“Cuando estaban ingresados llamaron a un vecino para decirle que los perros se habían quedado solos en casa. El vecino nos llamó a nosotros e iniciamos un proceso bastante complejo para rescatarlos”, explica Nacho Paunero, presidente de la protectora madrileña El Refugio, que no dudó en hacer todo lo posible para sacar a los perros de la vivienda.

Por suerte, el vecino que se puso en contacto con ellos tenía una llave de ese domicilio y tres voluntarios de la protectora se desplazaron hasta allí. Acudieron en vehículos distintos, con documentación que acredita que trabajan para una protectora y equipados con trajes de protección.

Gracias a ellos, Toy y Pino, que tienen cuatro y diez años, ahora se encuentran perfectamente atendidos en una casa de acogida, a la espera de que se recuperen pronto sus dueños, quienes, según Paunero, están muy agradecidos por haber recibido esta ayuda.

14 Horas Fin de Semana - Las protectoras ofrecen ayuda para los animales de dueños hospitalizados - Escuchar ahora

'La vida sigue', un plan para buscar hogar a los perros de personas fallecidas

Este fue el primer rescate de El Refugio, pero desgraciadamente no ha sido el único. Por eso, los voluntarios han decidido desarrollar dos Unidades de Intervención: a la primera la han llamado ‘Solo en casa’ y trabaja para rescatar a perros que hayan podido quedar solos temporalmente mientras sus dueños se encuentran hospitalizados, y la segunda ha sido bautizada como ‘La vida sigue’ y se dedica a acoger a los canes que pierdan definitivamente a sus dueños a causa de la pandemia.

En este último caso, ellos se encargan de iniciar el proceso de búsqueda de una familia que pueda adoptarlos.

“Lo que recomendamos a quienes vivan solos con sus animales es que dejen a alguien una llave de su casa para que no sea tan difícil el rescate”, añade Paunero, que indica que en algunas ocasiones los voluntarios han recogido llaves en la recepción de los hospitales o las han pedido al conserje de un edificio.

Desde esta protectora, que sigue atendiendo a los perros sin hogar que se encuentran en su centro de adopción, también ayudan a las personas afectadas por la pandemia que tengan un gato, aunque en este caso suelen alimentarlos en su propia vivienda.

“Cuando empezó esta crisis entendimos que entre todos teníamos que ayudar. También tenemos un centro veterinario que sigue abierto para urgencias y hemos decidido atender de manera gratuita a los animales de las personas que hayan perdido su empleo”, explica Paunero, convencido de que “la solidaridad en estos momentos se extiende a la misma velocidad que el Covid-19”.

Aunando recursos para ayudar a perros y gatos en toda España

Se está extendiendo sin ninguna duda entre otras muchas protectoras, como FAPAM, ALBA o ACUNR, en las que sus voluntarios también intentan que las consecuencias de la emergencia sanitaria no afecten de manera indirecta a los animales de compañía y de manera directa a quienes los consideran uno más de la familia.

No todas las organizaciones tienen planes de actuación tan desarrollados como El Refugio, pero el objetivo ahora es que los voluntarios que trabajan en diferentes puntos de España consigan aunar fuerzas en la distancia y puedan ayudarse los unos a los otros.

"Puede haber alguien que te llama desde Sevilla porque a su padre lo han ingresado y sabe que se queda el perro o el gato solo. Cada historia es un pequeño drama e intentamos solucionarlo con su propia familia o echando un cable entre todos, si no hay nadie que se pueda hacer cargo", comenta Pablo López, de la protectora El Arca de Zeus, ubicada en la Comunidad de Madrid, cerca de Alcalá de Henares.

Como ellos tienen, además, una residencia para perros, han decidido usar las plazas que tienen libres para la misma causa.

“Nos llamó una señora mayor que nos había adoptado a una perrita hace unos meses y que vive sola. La han ingresado por coronavirus y nos hemos traído a la perrita para cuidarla hasta que se recupere”, cuenta López.

“Para una persona que vive sola su perro es su ‘todo’ y lo que debemos hacer en estas circunstancias es ayudar porque, si una ambulancia se lleva al enfermo y nadie se encarga del perro, podría quedarse encerrado sin que nadie lo sepa, sin comer y sin beber”, añade.

Este apasionado de los animales también decidió crear Amazdog, una app para móviles “totalmente benéfica” que sirve para conectar a protectoras de toda España. A través de esa plataforma está ahora tratando de “movilizar” a la red de voluntarios para que sea más fácil ayudar a los animales en cada municipio o para que las colonias felinas no se queden más desprotegidas durante el estado de alarma.

Acuerdos entre amigos y conocidos

De manera individual también muchos amantes de los animales hacen lo que está en su mano para ayudar a un amigo o a un vecino que tenga animales en casa.

“Hay una vecina en mi barrio, una señora mayor que es médico, a la que yo puntualmente le cuidaba el gato los fines de semana porque tiene que tomar medicación. Hace dos semanas me llamó y me dijo que estaba muy preocupada por si se contagiaba y me preguntó si podría ocuparme de su gato en caso de que la hospitalizaran”, relata Sandra, que convive con tres perras de raza galgo y que aceptó atender al gato de su vecina si la situación planteada llegara a darse.

Pero no es el único compromiso que Sandra y su pareja han adquirido en estos días. Tienen una amiga enfermera que suele hacer voluntariado en África y que la última vez que se marchó les pidió que, si le ocurría alguna desgracia, se hicieran cargo de su perro. Firmaron entonces un contrato de cesión del animal y en estos días lo han tenido que "ampliar", dice, porque su amiga está muy expuesta trabajando para combatir el coronavirus en un hospital de Madrid.

“A mí me pone muy triste hablar de este tema, pero es necesario planteárselo”, asegura Sandra.