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Trapero revela que se ofreció a detener a Puigdemont personalmente y rechazó entrar en política tras su cese

  • Asegura que Torra le ofreció recuperar su puesto en los Mossos d'Esquadra, pero que lo rechazó
  • Lamenta no haberse desmarcado públicamente del Govern por el 1-O

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Trapero asegura que los Mossos trabajaron en un dispositivo para detener a Puigdemont

El mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero ha revelado ante el juez de la Audiencia Nacional que se ofreció a detener personalmente al expresidente catalán Carles Puigdemont por si lo ordenaban los jueces en caso de que declarara la independencia, que recibió llamadas a través de su abogada para incorporarse en listas políticas y que el 'president' Quim Torra le ofreció recuperar el mando del cuerpo de policía local, algo que rechazó.

Trapero ha respondido en este tercer día de juicio, acusado por un delito de rebelión como "pieza clave" del secesionismo, a las preguntas de las defensas -la suya y las del los exjefes políticos de la policía autonómica Pere Soler y César Puig. Su declaración ha concluido pasadas las 13:00 horas de este miércoles tras un total de 11 horas de comparecencia ante la Sala. 

El martes, el fiscal cuestionó que Trapero tuviera de verdad un plan para detener a Puigdemont después de que éste le recordara que se puso a disposición de los jueces para hacerlo ante la "gravedad" de que pudiera declarar la independencia de Cataluña en los días posteriores. Trapero aseguró entonces que había encargado a través de un correo electrónico un plan para la detención, aunque no especificó, cuestionado por el fiscal, los detalles del mismo.

"¿Entendéis que lo razonable es que lo detenga yo?", ha asegurado que le preguntó entonces a Ferran López y Joan Carles Molinero, sus principales colaboradores en la cúpula policía: "Me dijeron que no les parecía bien, que era mejor que yo me quedase en Egara -el complejo central de los Mossos d'Esquadra- y que ellos se ofrecían".

Los documentos del plan para detener a Puigdemont

TVE ha tenido acceso a los documentos relacionados con el plan que preveía Trapero para detener a Puigdemont y a los exconsellers. En primer lugar, un 'mail' enviado el 25 de octubre de 2017 por el asistente de Trapero en el que se pide establecer los recursos operativos que serían necesarios y para determinar "los posibles escenarios previstos", que es al que hizo alusión el exjefe de los Mossos este martes. 

En segundo lugar, el correo que envió el mayor de los Mossos a la fiscalía del Tribunal Supreior de Justicia de Cataluña (TSJC) el 27 de octubre poniéndose a su disposición para efectuar la detención en caso de que así lo ordenaran, mail que ya estaba aportado en la causa.

Y por último, un informe redactado por López y Molinero a raíz del requerimiento de la Audiencia Nacional -a posteriori- sobre cómo sería el dispositivo, para determinar cuáles serían los efectivos para proceder a la detención, el despliegue de un helicóptero policial, cómo sería la coordinación con el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y cómo se procedería a realizar los traslados de los detenidos.

Trapero se desmarca del Govern y de la política

Durante su intervención, Trapero ha incidido en que su trabajo en el cuerpo estuvo desligado en todo momento de la política. Su abogada, Olga Tubau, le ha preguntado si recibió algún ofrecimiento para incorporarse a alguna lista política de cara a las elecciones al Parlament de Cataluña de diciembre de 2017, tras la intervención de la Generalitat por parte del Estado a través del artículo 155 de la Constitución.

"¿Le ofrecieron ir en una candidatura?", le ha preguntado la letrada, a lo que lo hicieron a través de la propia Tubau. "¿Y qué dijo?", ha insistido la abogada, a lo que Trapero ha sostenido: "Que ni me llamaran". 

El mayor de los Mossos también ha lamentado no haberse desmarcado públicamente del Govern por el referéndum del 1-O después que el entonces conseller del Interior, Joaquim Forn -condenado por el 'procés'-, afirmara ante la prensa el 23 de septiembre de 2017 que "el cuerpo de los Mossos no acepta la coordinación" ordenada por los jueces entre la policía local, la Policía Nacional y la Guardia Civil. 

Le dije a Puigdemont: "Espero, 'president', que no tengamos que lamentar una desgracia"

Trapero ha explicado que la cúpula policial se reunió en dos ocasiones con el Govern, el 26 y el 28 de septiembre de 2017, para solicitarle que diera marcha atrás en con el referéndum ante el riesgo de que pudieran ocurrir incidentes graves y no pudieran garantizar la seguridad ciudadana e institucional: "Espero, 'president', que no tengamos que lamentar una desgracia".

Sin embargo, el mayor ha asegurado que salieron "frustrados" y se plantearon comunicar públicamente su desacuerdo con el referéndum, pero finalmente lo decartaron, algo que ahora "lamenta". También ha asegurado que no tenía ninguna relación con el entonces líder de la ANC, Jordi Sánchez, salvo el contacto que mantuvo con él a petición de Interior para mediar en la manifestación frente a la Consejería de Economía el 20 de septiembre de 2017.

Defiende la actuación "proporcional" del 1-O

Ante las dudas del fiscal sobre la actuación de los Mossos y sobre una posible permisividad para facilitar el referéndum el 1 de octubre de 2017, trapero ha defendido que aquel día se recordó a los agentes la importancia los "principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad" que deben tener "siempre presentes", pero especialmente en un día en que estaban llamadas a votar por los líderes independentistas más de dos millones de personas. 

"En un día normal, no recordarlos puede tener unas consecuencias, pero -el 1-O-, por un efecto contagio, podemos sufrir cualquier desgracia", ha incidido. 

Trapero también ha recordado que la actuación de los mossos ese día, aparentemente más moderada que la de la Policía Nacional y la Guardia Civil, se deriva de un cambio en el protocolo introducido en 2013 después de unos años en que las manifestaciones independentistas se fueron volviendo más numerosas y "convulsas", con unas "50 o 100" personas que acababan "reventando" las concentraciones con "graves disturbios del orden público" que terminaban con la intervención de los Mossos y funcionarios y personas heridos.

"Esto causaba incomprensión entre la gente que legítimamente se manifestaba e impotencia en el cuerpo policial", ha expuesto Trapero, a raíz de lo que surge una resolución en el Parlament en 2013 que "introduce la filosofía de la mediación en la gestión del orden público" y se prohibe la utilización de las pelotas de goma, prohibición que no tienen los otros cuerpos. 

Por último, Trapero ha defendido que quien estaba al mando de la operación "de mediación" en la Consellería de Economía el 20 de septiembre para garantizar la seguridad de la comisión judicial era la intendente Teresa Laplana -algo que ella ha negado después- y ha defendido que los mossos ya garantizaron satisfactoriamente la seguridad de otras actuaciones judiciales previas. También ha descartado que la Fiscalía dudase en ningún momento del compromiso del cuerpo.

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