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Cumbre vaticana sobre pederastia

El papa: la Iglesia llevará a la justicia "a cualquiera" que cometa abusos y no los encubrirá "como hasta ahora"

  • Ha clausurado la histórica cumbre que El Vaticano ha celebrado durante tres días por los abusos sexuales en el seno de la Iglesia
  • Dice que es hora de "dar directrices uniformes para la Iglesia" aunque no cita medidas concretas o cambios en la legislación

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El papa promete que la Iglesia llevará a la justicia "a cualquiera" que cometa abusos

“La iglesia hará todo lo impensable para llevar ante la justicia a los responsables del abuso sexual”, “para que no se repitan los horrores”, ha declarado hoy el papa en el discurso que cierra la cumbre antipederastia que durante cuatro días ha reunido en el Vaticano a 190 jerarcas de la Iglesia católica para reflexionar y tomar medidas sobre los escándalos de abusos sexuales que han sacudido la institución.

"No encubrir las denuncias", "llevar ante los tribunales los casos que surjan en el seno de la Iglesia", "escuchar a las víctimas" y "comprender que el abuso sexual a los menores 'es un abuso del poder'" es el resumen de una homilía que el papa Francisco ha iniciado refiriéndose a que los niños padecen esta realidad, “principalmente en su entorno más cercano”. “La primera verdad es que quien comete las violaciones son sobre todo padres, parientes, maridos de las madres”.

Una plaga universal y 'transversal'

El papa argentino ha querido puntualizar que la plaga de los abusos a los niños "es universal y transversal" y para ello ha citado informes de instituciones internacionales. “Según datos de Unicef, 9 de cada 8 años muchachas reconoce que ha sido por alguien cercano a la familia". El Papa ha realizado este planteamiento general antes de centrarse en los abusos sexuales a niños por parte de la Iglesia.

“La universalidad de esta plaga no disminuye su monstruosidad dentro de la iglesia. En la iglesia es más grave y más escandalosa porque contrasta con su autoridad moral y su credibilidad ética" de la que los miembros de la Iglesia deberían ser, según el papa Francisco, un buen ejemplo.

“La iglesia debe proteger a los pequeños de los lobos morales. Si en la iglesia se descubre un solo caso de abusos, será afrontado con la mayor seriedad”. "La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso", ha afirmado en su discurso. El objetivo de la Iglesia, ha añadido Francisco, "será escuchar, tutelar, proteger y cuidar a los menores abusados, explotados y olvidados, allí donde se encuentren".

Y para ello, el papa ha asegurado que "tiene que estar por encima de todas las polémicas ideológicas", pero también ha criticado lo que ha considerado "las políticas periodísticas que a menudo instrumentalizan, por intereses varios, los mismos dramas vividos por los pequeños".

No cita medidas concretas

Después de estos tres días de debates en el Vaticano, el papa ha declarado la necesidad de "dar directrices uniformes para la Iglesia" aunque no ha citado medidas concretas o cambios en la legislación vaticana, y solo ha enumerado varios puntos para la lucha contra los abusos a menores.

El primero ha sido la necesidad de "defender a los menores y para ello instó a cambiar la mentalidad para combatir la actitud defensiva-reaccionaria de salvaguardar la Iglesia". Ha reiterado la obligación de una total "seriedad" de la Iglesia a la hora de abordar los casos y ha asegurado que " no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido tales crímenes".

En el discurso ha mencionado la exigencia de una verdadera "purificación" de los hombres de la Iglesia para "transformar los errores cometidos en oportunidades para erradicar este flagelo y jamás caer en la trampa de acusar a los otros, que es un paso hacia la excusa que nos separa de la realidad". Francisco ha indicado la necesidad de "selección" y "formación de los candidatos al sacerdocio".

También ha señalado la necesidad de que en las Conferencias episcopales existan "parámetros que tengan valor de normas y no solo de orientación" y "desarrollar un nuevo y eficaz planteamiento para la prevención en todas las instituciones y ambientes de actividad eclesial".

No encubrir ni infravalorar casos

"Ningún abuso debe ser jamás encubierto ni infravalorado (como ha sido costumbre en el pasado), porque el encubrimiento de los abusos favorece que se extienda el mal y añade un nivel adicional de escándalo", ha dicho. Otra recomendación del papa ha sido "acompañar" a las personas abusadas y dar todo el "apoyo necesario, valiéndose de expertos en esta materia".

Francisco ha insistido en la necesidad de proteger a los menores de los peligros de Internet y ha propuesto que en las normas jurídicas vaticanas aprobadas en 2010 - donde fueron añadidos como nuevos casos de delitos la adquisición, la retención o divulgación de material pornográfico - se eleve la de edad inferior a 14 años. El papa también ha mostrado su preocupación por el turismo sexual y ha afirmado que "se necesita la acción represiva judicial".

La intervención del papa, esperada dentro y fuera del Vaticano como un cambio radical frente a la gravedad de los abusos sexuales, ha dejado a las víctimas sumidas en la decepción. La ausencia de medidas claras y rotundad y el discurso generalista en el que ha acusado a la sociedad en general, ha finalizado con "un sentido llamamiento a la lucha contra el abuso de menores en todos los ámbitos" porque "se trata de crímenes abominables que hay que extirpar de la faz de la tierra"

Estrategias planteadas por el papa:

1." Protección de los menores". Impedir que sean víctimas de abusos sicológicos y físicos. "Cambiar la mentalidad para combatir la actitud defensiva-reaccionaria de salvaguardar la Iglesia", "en lugar de autoprotección, dar prioridad a las víctimas".
2. "Seriedad impecable". “La iglesia hará todo lo impensable para llevar ante la justiciaa cualquiera que haya cometido tales crímenes y nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso”. “Los casos de abuso deforman el rostro de la iglesia socavando su credibilidad”.
3. "Verdadera purificación". “Aprender a culparse a sí mismo. No tenemos que acusar a los otros porque es un paso a la excusa”. “La iglesia se preguntará como proteger, cuidar a los niños y transformar los errores”, “acusándonos a nosotros mismos como personas e institución”.
4. "Selección de las personas que se dedican al sacerdocio". Tener en cuenta su "equilibrio emocional" cuando se acercan a la institución
5. "Reforzar las directrices de las Conferencias Episcopales". "Aplicación de parámetros que tengan valor de normas y no solo de orientación".“Ningún abuso debe ser encubierto ni infravalorado como ha sido siempre en el pasado porque el encubrimiento de los abusos extiende el mal”.
6. "Acompañar a las personas abusadas". “El mal que vivieron deja heridas que les lleva a la autodestrucción”. "La iglesia tiene la obligación de la escucha”. “No hay espacio para, el ‘no me corresponde’”.
7. "El mundo digital". “Los seminaristas, religiosos y religiosas deben tener conciencia de que el mundo digital incide en el problema de los abusos”, “Hay que tener control sobre el mismo”.
8. "Turismo sexual". “Cada año, en el mundo, tres millones de personas emprenden viaje para tener relaciones con un menor" y "los agresores no reconocen que están cometiendo un delito”. “Hay que combatirlo, ayudar a las víctimas, niños, mujeres y perseguir legalmente a los delincuentes”.

Tras las estrategias planteadas, el papa agradeció la actuación de “la mayoría de los sacerdotes” “fieles al celibato y ajenos a estos crímenes abominables que hay que extirpar de la faz de la Tierra”.