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La complicada aritmética del Parlament, ¿hay mayoría independentista?

  • La primera gran batalla de la legislatura es la Mesa del Parlament
  • Es un órgano clave para hacer posible una investidura telemática
  • Los independentistas obtuvieron 70 escaños pero ocho están huidos o presos
  • Algunos podrían renunciar para asegurar la mayoría secesionista
  • Junqueras ya ha solicitado el permiso para acudir a los decisivos plenos

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Pleno del Parlament de Cataluña en la pasada legislatura.
Pleno del Parlament de Cataluña en la pasada legislatura.

A menos de una semana para que se constituya el Parlament de Cataluña- la primera gran batalla de esta legislatura- hay múltiples incógnitas en torno al cómo se desarrollará esa votación y quién participará en ella. De momento, Junts per Catalunya y ERC han cerrado un acuerdo para constituir la Mesa del Parlament, un órgano más que clave para el desarrollo posterior de la investidura del futuro president.

La mayoría absoluta se sitúa en 68 diputados y las fuerzas independentistas obtuvieron 70 escaños en las pasadas elecciones del 21-D (34 de Junts per Catalunya, 32 de ERC y cuatro de la CUP), pero el riesgo de pérdida de esa clara mayoría es una realidad dadas las circunstancias de ocho de esos diputados electos: cinco están huidos de la justicia española (Carles Puigdemont, Clara Ponsatí, Toni Comín, Meritxel Serret y Lluis Puig) y tres están en prisión (Oriol Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sánchez).

De esta manera, ahora mismo sólo hay 62 diputados con absoluta e indiscutida capacidad para ejercer el voto en los decisivos plenos previstos en las próximas fechas: el primero, el de la constitución del Parlament, el próximo 17 de enero; y antes de que acabe este mes, el pleno de investidura, sea este en forma presencial, telemática o delegada.

La mayoría independentista en la Mesa es esencial para una posible lectura laxa del Reglamento del Parlament que permita un modelo inédito de investidura de Puigdemont, vía telemática por Skype o vía delegada (un diputado presente en el Parlament leería el discurso del candidato de Junts per Catalunya), modalidades que propone JxCat y que ERC estudia.

El Reglamento no especifica de forma explícita que el candidato tenga que estar físicamente en el pleno, aunque sí dice que el presidenciable tomará la palabra tantas veces como lo pida, y establece el sistema de réplicas y contraréplicas habitual en estas sesiones plenarias, que difícilmente se pueden dar con un candidato a más de 1.000 kilómetros de distancia. Las interpretaciones que haga la Mesa, por tanto, determinarán la estructura, la forma y el desarrollo de la sesión plenaria para elegir al futuro presidente de la Generalitat.

Ciudadanos, PSC y PP rechazan de plano la vía telemática y ya han dicho que tratarán de evitar cualquier modelo de investidura que no conlleve un candidato de carne y hueso e impedirán que los independentistas vuelvan a "retorcer" el reglamento con un president "holograma", en palabras de la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas.

Los 'populares' ya han anunciado que recurrirán la posible investidura telemática al Constitucional y los socialistas se opondrán "por todos los medios", por lo que esta puede quedar bloqueada.

Ni siquiera a ERC le convence del todo la opción del candidato ausente y aceptará el informe que ya elaboran los letrados del Parlament para determinar la viabilidad de esta atípica investidura. Los republicanos dicen que este punto, por tanto, no está cerrado.

De los ocho huidos o encarcelados, cinco han presentado credenciales

La investidura será un capítulo posterior a la elección de la Mesa y conseguir una mayoría independentista es, por tanto, vital para las opciones de triunfo de JxCat y ERC. En las últimas semanas se ha barajado que alguno de los ocho diputados de estas formaciones deje el acta para que corra lista y así asegurar la mayoría soberanista pero, de momento, y a una semana del pleno del Parlament, ninguno da un paso atrás.

Lejos de echarse a un lado, algunos ya han presentado sus credenciales como diputados. Así lo han hecho los principales líderes: Puigdemont, desde Bruselas; y Oriol Junqueras, desde la cárcel de Estremera. También han realizado este trámite el exconseller Toni Comín, que también está en Bélgica, y los otros dos encarcelados, Joaquim Forn y Jordi Sánchez.

Queda pendiente, por tanto, la decisión que tomen los exconsellers Ponsatí, Puig y Serret, que aún no han tomado una posición clara.

El número mágico es 66. Son los diputados que podría necesitar el independentismo para, sí o sí, hacerse con el control de la Mesa. El bloque constitucionalista suma 57 diputados (36 de Cs, 17 del PSC y cuatro del PP) que, sumados a los ocho de los 'comunes', daría otra mayoría no secesionista de 65.

Aunque esta mayoría es más que improbable por la negativa de Catalunya en Comú a pactar con los constitucionalistas, el bloque pro independencia no quieren arriesgarse a acudir al primer pleno con flecos sueltos. Por lo que necesitan que cuatro de esos ocho diputados en circunstancias especiales renuncien o convencer a los 'comunes' para que apoyen una Mesa secesionista que pudiera hacer realidad, o por lo menos plantear, opciones nunca exploradas como la de un president de la Generalitat fuera de la Generalitat.

¿Obtendrán permiso los encarcelados para votar?

Si Puigdemont y los cuatro exconsellers que le acompañan en la capital belga tienen más que difícil acudir a votar de forma presencial, debido a la orden de detención en España, los encarcelados podrían estar presentes en los plenos del Parlament.

Junqueras, de hecho, ya lo ha solicitado este mismo miércoles, tras la negativa recibida del Supremo a su excarcelación, con el argumento de su defensa de que su presencia es "insustituible".

Los presos tienen a favor que la Fiscalía, que se oponía de forma tajante a su puesta en libertad provisional, no se muestra contraria a otorgar permisos puntuales para ejercer sus derechos de representación política.

De esta forma, Junqueras, si acude al Parlament, eclipsaría por completo a los elegidos el próximo miércoles como representantes de la Mesa: un presidente, dos vicepresidentes y cuatro secretarios. No existe imagen del líder republicano desde que entró en la cárcel el pasado 2 de noviembre.

¿Cómo será la votación de la Mesa del Parlament?

En el primer pleno de la legislatura se elegirán a los siete miembros de la Mesa del Parlament en tres votaciones sucesivas, una para la presidencia, otra para las vicepresidencias y una tercera para las secretarías.

En la votación para poder elegir presidente o presidenta del Parlament cada diputado deberá escribir un nombre en una papeleta que se introducirá en una urna, y será elegido presidente el nombre que obtenga la mayoría absoluta, es decir, 68 votos.

Si no se alcanza esta mayoría, debe repetirse la elección entre los dos diputados que más se hayan acercado a la mayoría, y sale elegido quien obtiene mayor número de votos.

De la misma manera que Junts per Catalunya plantea la posibilidad de que la investidura de Puigdemont se realice de forma delegada, podría plantear también la opción de delegar el voto.

Una vez constituido el Parlament, el presidente o presidenta abrirá un periodo de consultas en un plazo de diez días hábiles con los diferentes partidos con representación parlamentaria para que propongan un candidato a la presidencia de la Generalitat.