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Una marroquí detenida por yihadismo acepta 5 años de prisión tras arrepentirse de irse a Siria con su hijo

  • Fue detenida cuando trataba de incorporarse al Estado Islámico
  • Asegura que la engañaron porque le dijeron que viviría bien en Siria

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Una marroquí detenida por yihadismo acepta 5 años de prisión tras arrepentirse de irse a Siria con su hijo
La marroquí detenida en 2014 en Turquía cuando trataba de viajar con su hijo de tres años a Siria para unirse al Estado Islámico (EI).

Samira Yerou, una marroquí de 36 años que residía en Rubí (Barcelona) y que fue detenida en 2014 en Turquía cuando viajaba con su hijo de 3 años a Siria, ha aceptado este jueves en el juicio contra ella ser condenada a cinco años y dos meses de prisión tras arrepentirse de su intención de incorporarse al Estado Islámico.

La acusada ha aceptado el acuerdo de conformidad al que ha llegado su abogado con el fiscal, que en sus conclusiones provisionales pedía nueve años de cárcel para ella.

Samira Yerou, primera mujer mayor de edad juzgada por yihadismo en España, ha reconocido los hechos, se ha mostrado arrepentida y ha manifestado que su intención es rehacer su vida y recuperar a su hijo, nacido en España, "que es todo para ella", y cuya custodia tiene ahora su marido en Rubí como consecuencia de este procedimiento en el que está acusada.

Ha dicho llorando: "Quiero recuperar a mi hijo al que no veo desde que hace dos años fui detenida".

Dice sentirse engañada por los terroristas

Ha asegurado que se siente engañada por los terroristas que se aprovecharon de un momento en el que lo estaba pasando mal y no sabía lo que hacía después de que su marido le dejara sola con su hijo y al sentirse engañada porque le aseguraron que viviría muy bien en Siria.

En la vista ha expresado que ha abandonado cualquier actividad relacionada con la violencia terrorista y que rechaza la misma, así como que espera que su renuncia sirva como ejemplo a otras personas para que se aparten del yihadismo.

A la vista de su declaración el fiscal ha decidido la citada rebaja en la petición de pena y ha solicitado además diez años de libertad vigilada para la acusada en aplicación de una atenuante muy cualificada respecto al delito de integración en organización terrorista, lo que la acusada ha aceptado al comienzo del juicio. No obstante el tribunal ha decidido celebrar la vista para una mayor garantía.

Durante su informe el fiscal ha dicho a la Sala que atienda al acuerdo de las partes ya que además no se ha probado que la acusada fuera a cometer acciones armadas concretas.

Su abogado ha recordado que ha colaborado desde su detención con la Guardia Civil y con los jueces, "está arrepentida, ha reconocido su error y como cualquier madre quiere una vida sencilla y normal con su niño".

Captada a través de las redes sociales para ir a Siria

Durante su declaración Samira Yerou ha relatado que fue captada a través de las redes sociales y que fue detenida en Turquía cuando iba a entrar en Siria con su hijo."Viajé con mi hijo porque no podía dejarlo pues lo es todo para mí", ha aclarado.

Ha explicado que fue a Siria porque le aseguraron que a la zona donde iba, Raqah,  iba a vivir muy bien pero que luego ha visto que la engañaron, y que su intención no era participar en una misión militar pues no sabe usar armas ni explosivos.

Dos guardias civiles que elaboraron un informe sobre la emigración relacionada con el Estado Islámico han explicado que el DAESH desde su inicio ha tenido una estrategia de llamada a los musulmanes de todo el mundo de viajar a Siria e Irak para combatir para la yihad. Han añadido que cuando han ido ocupando territorios han necesitado mujeres para repoblar los mismos.

Estos agentes han precisado que se estima que el año pasado tenían en la zona de conflicto un contingente de unos 40.000 combatientes procedentes de todo el mundo "a los que intentan emparejar para constituir una sociedad islámica basada en familias para lo que necesitan mujeres".

Han añadido que en Siria e Irak dan un trato de "primera categoría" a las musulmanas pero al conquistar territorios en el norte de Irak usan a personas como esclavas entre las que incluyen a mujeres y niños como un "botín de guerra".

Estos investigadores han advertido de que aunque en la zona de conflicto los combates parecen reservados a los hombres ya se han detectado acciones yihadistas de mujeres en Francia, Marruecos y Kenia.