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Rusia y Turquía hacen las paces y reanudan la cooperación antiterrorista tras el atentado en Estambul

  • Moscú y Ankara rompieron relaciones tras el derribo de un caza ruso
  • Ambas potencias acuerdan colaborar contra el terrorismo yihadista en Siria
  • Kirguizistán afirma que dos de los terroristas de Estambul son rusos

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Fotograma con la imagen de dos de los presuntos autores del atentado este martes en Estambul
Fotograma con la imagen de dos de los presuntos autores del atentado este martes en Estambul

Tres días después del atentado que dejó en Estambul al menos 44 muertos y más de 239 heridos, Rusia y Turquía han anunciado este viernes que reanudan la cooperación antiterrorista y militar en el marco de la normalización de sus relaciones diplomáticas.

La reconciliación se ha iniciado a marchas forzadas tras las disculpas de Ankara por el derribo de un cazabombardero ruso en la frontera turco-siria, en una reactivación de relaciones iniciada horas después de los atentados del martes en el aeropuerto Atatürk de la ciudad turca.

En un principio, la investigación concluyó que los terroristas provenían del Cáucaso ruso, Uzbekistán y Kirguizistán, según una fuente anónima cercana a caso citada por Reuters. Pero este viernes, el ministro de Exteriores de Kirguizistán ha señalado, según "las autoridades turcas",  que dos de los tres terroristas suicidas que se hicieron explotar tenían pasaportes rusos a nombre de Rakim Bulgarov y Vadim Osmanov.

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Unidos contra el Estado Islámico

Tras mantener una conversación telefónica con el presidente turco Recep Tayyip Erdogán, su homólogo ruso, Vladímir Putin, encomendó el miércoles a su Gobierno preparar las medidas para la normalización total de las relaciones entre los dos países.

Ambos líderes acordaron estudiar la posibilidad de celebrar una cumbre bilateral para abordar las relaciones entre ambos países, prácticamente congeladas desde el incidente en el que murió un piloto ruso.

Siete meses de agrio enfrentamiento en la escena internacional a cuenta del conflicto en Siria no han impedido al ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y a su colega turco, Mevlut Cavusoglu, escenificar este viernes en Sochi (Rusia) una nueva etapa de entendimiento y objetivos comunes en la lucha contra los yihadistas que actúan en el país árabe.

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Lavrov, que ha acusado reiteradamente a Ankara de "alimentar" con armas, dinero y guerrilleros a los terroristas del Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra, ha adelantado que Rusia insistirá en este asunto en su renovado diálogo con Turquía.

"Creo que podremos debatir incluso los temas más complejos, incluido el objetivo de impedir el uso del territorio turco para ayudar a las organizaciones terroristas en Siria", subrayó el titular de la cancillería rusa.

Reformulando golpes bajos para pasar página

Apenas dos días después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, hiciera las paces con el líder turco, Recep Tayyip Erdogan, parece olvidado ya que el Kremlin había apuntado a la cúpula turca como beneficiaria directa del contrabando a través de Turquía del petróleo extraído por el EI en Siria e Irak.

Cavusoglu, que ha llegado a decir que "el 88% de las bombas que Moscú dice lanzar contra el EI caen sobre la oposición", no tiene problemas en sumarse a Lavrov para exigir a esas milicias moderadas que se retiren de las posiciones que ocupan los yihadistas para evitar ser bombardeadas por la aviación rusa.

"Rusia y Turquía tienen interés en que la oposición patriótica, que por distintos motivos está en territorios controlados por los terroristas, retire sus unidades de allí. En caso contrario serán calificados de cómplices del EI y Al Nusra. Y sobre este asunto hemos llegado al entendimiento con el ministro Cavusoglu", ha dicho Lavrov en la rueda de prensa conjunta con su homólogo turco.

Portazo a los kurdos y advertencia a Estados Unidos

Turquía, según Lavrov, también está "en absoluto de acuerdo" con que Estados Unidos debe obligar a sus aliados de la oposición siria a retirarse de las posiciones que comparten con los yihadistas.

En lo que no cede ni un milímetro Ankara es en considerar terroristas a los kurdos que combaten al EIen el norte de Siria y en negarles un lugar entre los opositores sirios que deben negociar el futuro del país con el régimen de Damasco en el marco del proceso de Ginebra.

"Para nosotros, las milicias de la autodefensa popular (kurdo-sirias) son terroristas. Y los responsables de los dos últimos atentados en Turquía son de Siria, de los campamentos de las milicias de la autodefensa popular. No vemos ninguna diferencia entre ellos y el Partido de Trabajadores del Kurdistán", ha subrayado Cavusoglu.

La economía, siempre, el motivo definitivo

Pese a todas sus diferencias, que parecen volver a un segundo plano en medio de los esfuerzos para recuperar las relaciones económicas, Moscú y Ankara acordaron reanudar la coordinación militar en Siria, donde los rusos apoyan con su aviación a Damasco y los turcos participan en la coalición internacional liderada por Washington.

Mientras, los turistas rusos ya hacen las maletas para viajar a las playas turcas después de que Moscú levantara ayer mismo las restricciones al turismo a Turquía, que incluían la prohibición de venta de viajes y vuelos chárter a ese país.

Los turoperadores rusos no han tardado en poner a la venta paquetes turísticos al que fuera hasta el año pasado el segundo destino favorito para los rusos, con 4,5 millones de turistas en 2014, mientras que varias compañías aéreas han anunciado vuelos charter a Turquía a partir de la semana que viene.