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Cruce de acusaciones entre Interior y Generalitat por un supuesto chivatazo policial

  • Los Mossos denunciaron un soplo policial a una célula yihadista de Sabadell
  • El juez Pedraz llegó a investigar a dos policías pero archivó la causa
  • La Generalitat dice que hay "indicios fehacientes" del chivatazo de la Policía
  • F. Díaz avisa de consecuencias por la "bajeza" de los responsables catalanes

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La operación Caronte condujo en abril a la detención de once yihadistas con intención de atentar en territorio español.
La operación Caronte condujo en abril a la detención de once yihadistas con intención de atentar en territorio español.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado que "la lucha antiterrorista y la política antiterrorista debe ser de Estado y no se puede dejar en manos de los que no tienen el más mínimo sentido del Estado", en referencia a la noticia surgida este jueves sobre que los Mossos d'Esquadra denunciaron a la Policía Nacional por supuestamente haber alertado a una célula yihadista de que estaban siendo investigados. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que investigó los hechos y llegó a imputar a varios policías, finalmente archivó la causa antes de que se produjeran las detenciones.

Sobre el fondo de la denuncia de los Mossos, el ministro del Interior, de viaje en Níger, ha eludido hacer declaraciones: "Prefiero no hacer calificaciones de lo que me merece eso, que ya conocía y que no tiene ningún recorrido judicial ni fundamento", aunque ha advertido de que la "bajeza" y "ruindad" de los responsables catalanes que han acusado a la Policía Nacional de boicot tendrá "consecuencias para el futuro".

El ministro ha dejado claro que no puede aceptar que se acuse a la Policía de "propiciar el terrorismo yihadista" como han hecho los Mossos, cuando ese cuerpo y el de la Guardia Civil están llevando a cabo "un día sí y otro también importantísimas operaciones" y "ha sufrido en sus carnes numerosas bajas por el terrorismo".

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en un acto electoral en Tremp (Lleida) ha exigido a Fernández Díaz que en lugar de "hacer maraña" con el tema de Cataluña y su sentido de Estado y se concentre en hacer un "examen de conciencia" y en empezar a "depurar malas conductas" en la Policía Nacional, que es "su responsabilidad".

El juez Pedraz archivó la denuncia en febrero

El juez Santiago Pedraz archivó en febrero la denuncia de mossos d'Esquadra contra agentes de la Policía Nacional por un supuesto chivatazo de estos a presuntos yihadistas que estaban siendo investigados por la policía autonómica catalana.

Pedraz decretó el sobreseimiento del caso en un auto fechado el pasado 17 de febrero, tras haber investigado la denuncia de agentes de los Mossos por un presunto delito de revelación de secretos y encubrimiento y colaboración terrorista. El sobreseimiento fue mes y medio antes de que se llevasen a cabo las detenciones de esta célula, desarticulada el 8 de abril en Cataluña en el marco de la 'operación Caronte'. Fueron arrestadas once personas acusadas, entre otras cosas, de querer atentar en territorio español.

El pasado viernes se levantó el secreto del sumario, lo que ha permitido conocer esta denuncia de agentes de la policía catalana que creen que otros de la Policía Nacional avisaron a los miembros de una célula yihadista de Sabadell de los Mossos les investigaban.

Los Mossos habrían seguido durante meses a la célula y creyeron haber descubierto el chivatazo cuando quisieron trasladar sus conclusiones a la autoridad judicial correspondiente. Esto sería coherente con su observación de que los yihadistas mantenían relación con un ciudadano español, que creen que sería un mando de la Policía Nacional.

La Fiscalía investigará la filtracion

Ahora, la Fiscalía de la Audiencia Nacional va a investigar la procedencia de la filtración de un informe que los Mossos presentaron hace unos días en el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, del que es titular Santiago Pedraz, con el que pretendían ampliar la denuncia anterior.

Ese informe, del que se ha dado traslado a la Fiscalía, contiene, según fuentes de esta, "afirmaciones gratuitas y perjudiciales" contra la Policía Nacional y "valoraciones un tanto extrañas" desde el punto de vista judicial. Por ello, la Fiscalía de la Audiencia Nacional quiere ahora averiguar "quién y con qué finalidad ha filtrado esto".

El ministro se ha congratulado de la decisión de la Fiscalía de investigar una "bajeza que traspasa todas las líneas que se pueden aceptar", acusar a la Policía "nada más y nada menos que de haber interferido e intentado boicotear, por decirlo de alguna manera, una operación antiterrorista". "Es de una gravedad extraordinaria que yo no puedo consentir bajo ningún concepto", ha dicho.

Sin embargo, ahora "casualmente, en estos días que creo que estamos de campaña, vuelven a presentar un nuevo escrito que aparece filtrado en un confidencial", ha añadido después de ironizar sobre las declaraciones de los dirigentes de Interior de Cataluña en las que señalan que de no ser cierta la acusación de los Mossos, "sería muy grave".

El responsable de Interior confía en que los dirigentes de los Mossos "rectifiquen y pidan disculpas lo antes posible", y deseó que la investigación de la Fiscalía llegue a sus últimas consecuencias para que pueda acreditarse "quien ha sido capaz de llegar a ese nivel de bajeza".

La Generalitat ve "pruebas fehacientes"

Por su parte, el conseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, ha asegurado que los Mossos d'Esquadra han aportado a la Audiencia Nacional "pruebas fehacientes e importantes" de que dos miembros del Cuerpo Nacional de Policía habrían avisado a la célula yihadista de Sabadell.

En declaraciones a los medios, Espadaler ha insistido en que el supuesto chivatazo puso en peligro la investigación y la integridad de los mossos que investigaban la célula, hizo que los sospechosos modificaran su conducta y pudo precipitar la huida de tres a Siria a través de Bulgaria, aunque finalmente fueron detenidos en diciembre.

Espadaler ha dicho que en abril aportaron al juez Santiago Pedraz nuevas pruebas del soplo, después de que se archivase en febrero una primera vez la investigación, aunque no ha querido pronunciarse sobre si esto supondrá reabrir las diligencias, y ha declarado su "confianza absoluta en la autoridad judicial para que resuelva con coherencia".

El responsable catalán de Interior no ha querido concretar qué "indicios fehacientes" han entregado ante la Audiencia Nacional, como pinchazos telefónicos o las declaraciones a los supuestos yihadistas detenidos, entre otras opciones que le han planteado los periodistas, aunque ha desvelado que no se limitan a una sola muestra, sino que son de "naturaleza distinta".

También ha replicado al ministro del Interior: "Nos da la sensación de que al ministro le sabe mal que el Cuerpo de Mossos d'Esquadra sea eficiente en la lucha contra el terrorismo".

Y ha querido desvincular el caso de la institución de la Policía Nacional, señalando a los individuos presuntamente implicados. "No es un enfrentamiento entre la Policía Nacional y Mossos, no es una pelea con el Cuerpo Nacional de Policía, sino una actuación presuntamente delictiva de miembros dicho cuerpo", ha puntualizado.

La Policía dice que se cruzó con los Mossos, pero que se retiró

El Cuerpo Nacional de Policía se cruzó con los Mossos d'Esquadra en la investigación de los yihadistas detenidos en la 'operación Caronte', pero tras esa "coincidencia" decidieron retirarse del caso al conocer que la policía autonómica catalana ya tenía sus pesquisas judicializadas en la Audiencia Nacional, han informado a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. Fue tras celebrar varias reuniones de coordinación, al menos una de ellas con el CNI.

Los responsables antiterroristas consultados ahora niegan tajantemente la existencia de ningún soplo policial a ninguno de los radicales investigados y se remiten a la decisión de la Audiencia de archivar los hechos tras tomar declaración a varios policías, algunos en calidad de testigos y otros en calidad de imputados.

Explican que es muy habitual que se produzcan coincidencias en los servicios entre distintos cuerpos policiales como, según dicen, sucedió en este caso.

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha considerado "inaceptable" la acusación y ha recordado que la Policía ha llevado a cabo en los últimos años operaciones muy importantes contra ese tipo de delitos, un buen número de ellas en Cataluña.