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Unos 730.000 ucranianos han huido a Rusia desde el inicio del conflicto

  • En algunas zonas hasta el 60% de las casas están dañadas, según ACNUR
  • El Ejército recupera territorio y prepara un asalto a Donetsk

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El gobierno ucraniano facilita corredores humanitarios para los civiles que quieran salir de la zona de guerra

Unos 730.000 ucranianos han huido de su país para refugiarse en Rusia desde que comenzó el conflicto en el este de Ucrania, según datos que han sido contrastados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

"Parecen creíbles los datos aportados por Rusia. Los ucranianos que han cruzado la frontera no son turistas. Han huido de la situación en el este de Ucrania", ha declarado este martes Vincent Cochetel, director de la oficina para Europa del ACNUR.

Sin embargo, de esos 730.000, sólo 168.000 han solicitado alguna protección, según el Servicio Federal ruso de Migraciones.

Además, la agencia de las Naciones Unidas que tiene registrados a 117.000 desplazados internos --la mayoría mujeres y niños-- en el este de Ucrania, aunque cree que se trata de una cifra inferior a la realidad.

De manera general, los hombres no quieren registrarse como desplazados porque temen ser reclutados por el Ejército ucraniano o a ser víctimas de represalias si regresan adonde vivían. Integrantes de minorías étnicas, como los romaníes, por ejemplo, tampoco se registran porque desconfían de las autoridades locales, según el ACNUR.

Impago de pensiones e impuestos

Los desplazados, abandonaron sus hogares por el conflicto armado, así como por la crisis social y económica que atraviesa el país. "Las pensiones, los beneficios para los niños y otros pagos no se abonan desde hace tres meses en lugares como Lugansk y Donesk. Algunas industrias no quieren pagar impuestos y el sistema bancario no funciona, lo que explica por qué la gente se va, adicionalmente a la operación militar", ha explicado Cochetel.

Por otra parte, Cochetel ha indicado que el ejército de Ucrania ha recuperado el 75% del territorio que habían caído bajo el control de grupos rebeldes prorrusos. Se trata de 12 localidades de importancia que son nuevamente controlados por las fuerzas gubernamentales.

Tensión en las grandes ciudades

En una ciudad como Slaviansk, uno de los centros de operación de las milicias prorrusas, el 70% de la población, de 120.000 personas, abandonó sus hogares "y por ahora muy pocos han regresado".

Según la organización humanitaria, solo unos 20.000 desplazados han retornado a sus casas, aunque en otros casos no han podido porque han quedado destruidas.

El representante del ACNUR ha dicho que en algunas localidades hasta el 60% han quedado dañadas o inhabitables. "La pregunta ahora es quién será responsable de la reconstrucción", ha comentado tras declararse "impresionado" por ese nivel de destrucción.

Por el momento, los combates se mantienen en las zonas periféricas de Lugansk y Donestk, pero el temor es que haya un "éxodo masivo" si hay intensos combates dentro de las mismas ciudades.

Este martes por la tarde se han registrado combates en un barrio de las afueras de Donetsk, aunque fuentes gubernamentales han dicho que todavía están en fase de preparación para entrar en esas urbes.

Debate en el Consejo de Seguridad

En el plano internacional, el Consejo de Seguridad de la ONU se va a reunir este mismo martes a petición de Rusia para abordar la situación humanitaria en el país.

La reunión tendrá lugar después de que el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunciase que Moscú solicitará oficialmente a la ONU, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el Consejo de Europa y al Comité Internacional de la Cruz Roja la organización de una misión humanitaria para el este de Ucrania.

Hasta ahora, Rusia ha permanecido generalmente aislada en el Consejo de Seguridad en todo lo referente a la crisis ucraniana, por lo que a priori su iniciativa podría encontrar una clara oposición de las potencias occidentales, que acusan a Moscú de respaldar a los separatistas del este de Ucrania. Estos, por su parte, niegan legitimidad al Gobierno de Kiev, de corte nacionalista, que accedió al poder en febrero tras la destitución del anterior presidente prorruso Víktor Yanukóvich.