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El 20 de junio se celebra el Día Mundial del Refugiado para recordar el coraje de todas las personas que han tenido que abandonar a la fuerza su país, su familia y, muchas veces, su profesión para empezar de cero.

Y es que encontrar un empleo es uno de los pasos más importantes para reconstruir una vida.

En este reportaje conocemos la historia de Moha y Sahid, dos refugiados que han encontrado una oportunidad laboral gracias a su esfuerzo y al compromiso de empresas que apuestan por la integración del talento refugiado.

Las escuelas en Líbano se han convertido en alojamientos para refugiados que huyen de zonas atacadas o destruidas por Israel. Hay al menos medio millón de desplazados. TVE ha estado en una de estas escuelas, gestionada por ACNUR, en la que viven 2500 personas. Nuur, enfermera, cuenta que huyó con lo puesto, que es injusto que les obliguen a dejarlo todo y que Israel actúa como un criminal porque ataca a los civiles.

Mientras el equipo rodaba la distribución de colchonetas y dormitorios, siete nuevos barrios recibían órdenes de evacuación.

Foto: AP Photo/Hussein Malla

Recibimos a la Representante de ACNUR en España, Grainne O'Hara, y a Mateo Zamudio, solicitante de asilo colombiano, para entender mejor la situación a la que se enfrentan las personas refugiadas en España, el papel de nuestro país en este sentido en el panorama internacional y los desafíos que tenemos por delante.

Las operaciones de rescate continúan en Afganistán dejando 800 personas fallecidas y unas 2.700 heridas en un terremoto de magnitud 6,0 con varias réplicas que sacudió el este del país la madrugada del domingo al lunes. En 'Las Mañanas de RNE' analizamos la situación actual del país con Amaia Lezertua, trabajadora de ACNUR en Kabul: "Ahora mismo todos los esfuerzos están puestos en la ayuda humanitaria". Desde allí necesitan "recursos urgentes, ya que las zonas afectadas carecen de infraestructura básica, muchas de las aldeas afectadas están lejos de hospitales". La dificultad en la asistencia aumenta porque algunas "son difíciles de acceso y Afganistán es un país que ha vivido 40 años de inestabilidad y de conflicto y que tiene una economía muy frágil, unos servicios esenciales que están medio colapsados", explica. Entrevista completa en RNE Audio.

Nunca hubo tantos refugiados, ni faltaron tantos recursos para atenderlos. La agencia de la ONU para los refugiados, o ACNUR, constata que hay 122 millones de personas desplazadas forzosamente en el mundo. Esto se debe a la multiplicidad de conflictos en todo el mundo, desde Sudán, a la República Democrática del Congo, pasando por Ucrania o Afganistán y Siria.

Hace 10 años, el número de personas desplazadas era la mitad, 64 millones de personas. Ahora, esa cifra ronda los 122 millones. En cambio, el presupuesto de ACNUR es prácticamente el mismo. A pesar de una percepción generalizada, la mayoría de los refugiados, de los desplazados forzosos, no están en países ricos, en Europa o en Estados Unidos, sino que se quedan en los países vecinos a los lugares en guerra de los que han huido.

Los recortes, destaca ACNUR, cuestan vidas. Y al contrario, la solidaridad y el apoyo público las salvan, pues permiten estabilizar a los refugiados y no empujarlos hacia rutas de huida cada vez más peligrosas.

Refugees in Niger es una cuenta de X que gestiona Mohammad. Se ha puesto en contacto con RNE para comunicar la situación que viven cerca de 1.500 personas refugiadas en el Centro Humanitario de Agadez, en Níger. Está gestionado por el CNE (National Eligibility Commission) y ACNUR. Desde hace más de 20 días, las personas que viven en el centro no reciben nada de comida.

Mohammad tiene 25 años, hace ocho tuvo que huir de Sudán, su país: "Acababa de matricularme en la Universidad, pero tuve que irme. Pasé por Egipto, Libia y Argelia, allí me deportaron a Níger". Un primer año universitario que acabó en una complicada ruta migratoria con un destino no previsto, el Centro Humanitario de Agadez: "Estamos en medio del desierto, a unos 20 kilómetros de la ciudad. Un día aquí es horrible, no hay nada que hacer, nada en qué pensar. No queremos estar aquí", concluye.