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La convalecencia de Cristina Fernández marca las elecciones en Argentina

  • Este domingo está en juego la mayoría parlamentaria del oficialismo
  • Por primera vez en Argentina, votarán los chavales de 16 y 17 años

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Día de elecciones en Argentina con su presidenta recuperándose de su operación

Después de 10 años de 'kirchnerismo', en plena celebración de la “década ganada” –como la califica el oficialismo- y, en concreto, tras 6 años de devoción a Cristina Fernández –especialmente desde el 27 de octubre de 2010-, se celebran en Argentina unas elecciones sin que la presidenta pase ni siquiera por allí…

Las circunstancias, las fechas, la alineación de los planetas eran perfectas: este domingo de cita en las urnas, se cumplen 3 años de la muerte del expresidendete Néstor Kirchner. Verla a ella, intervenir en el homenaje en el Congreso del pasado jueves, justo el último día de campaña, hubiera sido la guinda del pastel.

Cristina Fernández lleva dos semanas de obligado reposo

Pero en agosto, se cayó. Cristina Fernández se cayó y, al parecer, nadie se dio cuenta o no le dio la importancia que evidentemente ha tenido. Dos meses después, la han tenido que operar de urgencia para retirarle un hematoma cerebral. Desde entonces, el reposo es obligado por prescripción médica.

Este fin de semana, lor rumores y la especulación sobre su salud volverán a aparecer en las portadas de la prensa del país. Puede que más que la convocatoria electoral.

Se renuevan la mitad de los asientos de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. Está en juego la mayoría parlamentaria del oficialismo que, según las encuestas y los resultados de las primarias del pasado mes de agosto (el inventado test pre-electoral para calibrar las estrategias de campaña) no la va a perder. Pero sí puede quedarse al borde de un peligroso límite que puede tambalearse si sus socios puntuales deciden optar por otros caminos, poniendo así en peligro la tramitación de ciertas normas.

El oficialismo puede ganar, pero con riesgos

A nivel nacional, los sondeos siguen apuntando que el “Frente Para la Victoria”, la agrupación de la presidenta -que es autónoma dentro del Partido Justicialista, el que vertebra el Peronismo- va a mantenerse como fuerza más votada del país. Pero la clave está en la provincia de Buenos Aires, que aglutina el mayor número de votos.

En ese terreno, el aspirante a diputado nacional y cabeza de la lista amadrinada por Cristina Fernández, un alcalde de 43 años, Martín Insaurralde, parece que tiene todas las de perder frente a otro regidor, Sergio Massa, que ha logrado posicionarse como líder opositor siendo como ha sido jefe de gabinete de la propia jefa de Estado.

Insaurralde se siente “hijo político” de Néstor Kirchner. Tiene fama de conciliador. Ha superado un cáncer. Es un luchador. Pero también lo es Massa, que hoy lucha con el “Frente Renovador” contra quienes le vieron crecer. Es un superviviente. Porque enfrentarse en Argentina a la corriente que te dio de comer (políticamente) puede ser de todo menos fácil y recomendable.

El complicado contexto de la campaña

Dicen en los pasillos del poder que a la presidenta no le cuentan las noticias, que no le dejan ver la tele ni leer los periódicos. Por tanto, hay que desearle, como ha hecho recientemente Obama y antes el papa, una pronta recuperación. Sobre todo, para que no sufra una recaída cuando ya pueda ponerse al día.

En apenas un par de semanas, con la cadencia propia de un tango porteño, ha pasado de casi todo.

Por ejemplo, uno de sus más mimados aliados, apadrinado desde el principio por los Kirchner, el diputado provincial Juan Cabandié, ha sido acusado de abuso de poder. Una agente de tráfico le para y el político no lleva seguro del vehículo. El legislador de Buenos Aires le vacila. Alude a sus condición de político electo, pero no sólo eso: sale con que él sobrevivió a la dictadura y le cuenta que es hijo de desaparecidos. Al final, viendo que no la convence, Cabandié llama por teléfono a un tal "Martín" (supuestamente, Insaurralde) para que "le aplique un correctivo" a la agente. Y así fue, la apartaron del puesto.

¿Y cómo se sabe todo esto? Porque todo el episodio queda grabado en un vídeo que acaba fluyendo por las redes sociales. Cabandié se ve obligado a pedir perdón, pero al mismo tiempo denuncia una supuesta trama para organizar todo el embrollo y sacarlo a la luz en formato escándalo.

Durante la ausencia presidencial, los argentinos indignados con su presidenta han vuelto a tener motivos para seguir enfadándose. Ya no es solo la restricción del dólar, la imparable inflación, la inseguridad… ¡es el tren Sarmiento! En febrero del 2012, más de 50 personas murieron al final de una línea ferroviaria principal totalmente abandonada. Y el mortal accidente no sirvió de nada. Hace unos días, una nueva tragedia, en el mismo lugar, en el mismo andén de la céntrica estación del barrio de Once de Buenos Aires: 100 heridos.

Muchas incógnitas en lo que está por venir

Al margen de los problemas diarios, tan graves como el que arrastra el tren de la línea Sarmiento, muchos temen lo que puede pasar el día después de los comicios, el lunes… Realmente, hay miedo a que el gobierno implante una política monetaria todavía más restrictiva … Todo porque la caja del Banco Central tirita y hay que seguir pagando las obligaciones de deuda pública… Y las exportaciones –a pesar de la restricción a las importaciones- no aumentan lo necesario. Es posible un mayor desabastecimiento a favor de la depauperada industria nacional.

Por cierto, este domingo podrán votar en unas legislativas, por primera vez, los chavales de 16 y 17 años.

* José Carlos Gallardo fue corresponsal de TVE en Argentina desde enero de 2012 hasta abril de 2013. Actualmente trabaja en Madrid como editor adjunto de la segunda edición del Telediario.