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Las irregularidades en el tercer banco del país cuestionan la supervisión del Banco de Italia

  • El Monte dei Paschi revela pérdidas ocultas por operaciones con derivados
  • La entidad ha pedido ayudas públicas y podría aumentar sus pérdidas de 2012
  • La relación del banco con el Partido Democrático lleva la polémica a la campaña

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Las irregularidades en el tercer banco del país cuestionan la supervisión del Banco de Italia

La supervisión del Banco de Italia sobre el sistema financiero del país está en entredicho, después de que esta semana el propio banco central haya confirmado que el Monte dei Paschi -el banco más antiguo del mundo- ocultó operaciones con productos derivados que le han causado pérdidas superiores a los 700 millones de euros. En el período en el que ocurrieron esos hechos -de 2006 a 2009-, el gobernador del Banco de Italia era Mario Draghi, actual presidente del Banco Central Europeo (BCE).

Este escándalo ha saltado al centro del escenario de la campaña para las elecciones generales de 24 y 25 de febrero, ya que el banco con sede en Siena está históricamente relacionado con el Partido Democrático, la formación de centro-izquierda a la que las encuestas señalan como favorito.

El grado alcanzado por la polémica ha obligado al primer ministro, Mario Monti, a salir en defensa del organismo  supervisor del país desde el Foro Económico de Davos, donde ha  asegurado que no cree que se trate de "un asunto de vigilancia" del  regulador. También el presidente italiano, el comunista Giorgio Napolitano, ha tratado de despejar las dudas sobre la supervisión al mostrar su confianza en que el Banco de Italia sabrá gestionar este caso.

El Monte dei Paschi, el tercer banco de Italia, pidió el pasado mes de junio 2.000 millones de euros al Estado italiano, una cantidad que se sumaba a los 1.900 millones de euros de fondos públicos que ya había pedido en 2009. El pasado noviembre, la entidad amplió esa petición en otros 500 millones de euros.

El ministro de Economía, Vittorio Grilli, ha indicado que no hay señales de que algún otro banco italiano pueda enfrentarse a problemas similares a los de la entiedad sienesa. 

Rescate bancario pendiente

Esas inyecciones públicas se han autorizado, pero aún no se han ejecutado -según ha explicado este jueves el Ministerio italiano-, a la espera de que se concluya el proceso de revisión interna realizado por los nuevos gestores de la entidad y las investigaciones de las autoridades supervisoras y judiciales. Sin embargo, y pese a las nuevas revelaciones de pérdidas, la nueva directiva del Monte dei Paschi ya ha asegurado que esos fondos son, "sin duda, suficientes" para sanear la entidad y sentar las bases de su recuperación.

Antes de las últimas revelaciones, el banco de la ciudad toscana de Siena ya estaba bajo investigación por la compra en 2007 del pequeño banco rival Antonveneta, por el que pagó 9.000 millones de euros, 3.000 millones más de la valoración de la operación que había realizado el Banco de Santander.

Ahora, la nueva directiva de la entidad ha sacado a la luz pérdidas de hasta 720 millones de euros por las operaciones realizadas con varios productos estructurados, aunque los expertos temen que haya más.

Por el momento, se ha informado de lo sucedido con los derivados "Alexandria" -negociado con el banco japonés Nomura-, "Santorini" -a través del Deutsche Bank- y "Nota Italia", estructurado según los analistas por la estadounidense JP Morgan, que ha declinado confirmarlo. La adquisición de esos tres productos no se sometió a la junta directiva del banco, según ha aclarado los actuales responsables del Monte dei Paschi.

A ambos problemas se ha sumado además la enorme cartera de deuda soberana italiana -de hasta 24.000 millones de euros- que posee el banco de Siena y que producen una fuerte srobreexposición de la entidad a los vaivenes de la deuda del país.