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Varapalo de Bruselas: la economía caerá un 1,4% en 2013 y el déficit aumentará entre 2013 y 2014

  • La estimación de la Comisión triplica la previsión del Gobierno (-0,5%)
  • El déficit público aumentará entre 2013 y 2014, cuando alcanzará el 6,4%
  • La tasa de paro llegará al 26,6% el año próximo para bajar ligeramente en 2014
  • El ahorro logrado por los recortes de 2012 "casi se ha esfumado"

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Bruselas cree que España no cumplirá el objetivo de déficit pactado para este año

Bruselas ha echado por tierra las expectativas del Gobierno sobre una mejora de la economía el año que viene, ya que las previsiones de otoño de la Comisión Europea adelantan que el PIB español retrocederá un 1,4% el año que viene, lo que casi triplica la contracción estimada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy (-0,5%) y sobre la que se han basado los Presupuestos Generales del Estado para 2013.

Por contra, el informe mejora el resultado para este año, ya que calcula que la actividad económica se contraerá un 1,4%, una décima mejor que la adelantada por Madrid. Según las previsiones, España seguirá en recesión hasta 2014, cuando se estima que la economía repunte un 0,8%.

Pero el jarro de agua fría de Bruselas es aún peor en el capítulo de déficit público, sobre todo, en su cálculo para 2013 y 2014, ya que entre esos dos ejercicios, el desequilibrio entre ingresos y gastos no se reducirá, sino que se ampliará al pasar del 6% en 2013 al 6,4% en 2014. Muy por detrás quedarían los objetivos comprometidps por el Gobierno con la Unión Europea, que situaban el déficit de 2013 en el 4,5% y el de 2014 en un 2,8%.

Ese deterioro se explica -señala la Comisión en el capítulo para España- "porque expiran algunas de las medidas introducidas en 2012", como la subida de impuestos.

Esa acumulación de déficit se transformará pronto en deuda pública, que -como subraya el documento comunitario- "saltará desde el 69,3% del PIB en 2011 hasta más del 97% del PIB en 2014".

El ahorro logrado por los recortes en 2012 "casi se ha esfumado"

Para este año, la CE confirma lo que ya habían adelantado casi todos los analistas: el déficit cerrará en diciembre muy por encima del 6,3% del objetivo fijado y se situará en un 8% (un 7% si se excluye el coste de la recapitalización de la banca).

El mantenimiento de un déficit elevado es consecuencia de “la consolidación fiscal apenas ha avanzado en los ocho primeros meses del año”, se lee en el informe de previsiones. Ese leve impacto se debe, según la Comisión, a que el ahorro conseguido con los recortes "casi se ha esfumado" debido a “la caída general de los ingresos fiscales, el aumento del pago de intereses [de la deuda] y el aumento de las transferencias sociales”, como las prestaciones por desempleo.

Así, según concluye el informe de Bruselas, los recortes y reformas aprobados en julio  -la subida del IVA, la supresión de la paga extra de los funcionarios y  las reduccioón de las deducciones en el Impuesto de Sociedades-  “deberían tener un efecto considerable en la segunda mitad del año, así como los recortes en educación de los Gobiernos autonómicos”.

España debe concretar sus medidas para 2014

Ante ese panorama, y en respuesta a las preguntas de los periodistas, el vicepresidente económico de la CE, Olli Rehn, ha eludido concretar si se exigirán nuevos recortes a España para evitar ese repunte del déficit en 2014.

"La Comisión ha instado al Gobierno español -y se lo hemos recordado al ministro De Guindos en la reunión del G-20- a sustanciar pronto sus medidas de consolidación para este año y el próximo, y concretar también las de 2014", ha señalado el responsable económico comunitario, en lo que puede interpretarse como una velada petición para que se extiendan las medidas aprobadas hasta ahora y que tenían una aplicación temporal, como la subida del IRPF, prevista en principio para 2012 y 2013.

A renglón seguido, Rehn ha apuntado una posible interpretación favorable a los esfuerzos realizados por España al reiterar que se está estudiando "si España ha adoptado reformas estructurales, y no solo su efecto nominal", es decir, que no solo se tendrá en cuenta la cifra de déficit, sino si el país ha realizado las reformas pertinentes para reconducir su desequilibrio fiscal y garantizar "la sostenibilidad de las cuentas en el largo plazo".

Para el conjunto de la eurozona, las previsiones para 2013 también empeoran drásticamente, ya que se estima que la economía conjunta de los 17 países de la moneda única crezca solo un 0,1% frente al 1% previsto en mayo.

El paro no bajará del 26% antes de 2015

En cuanto al paro, la Comisión prevé que alcance el 26,6%, lo que adelanta un año muy difícil para el empleo en España, ya que supone un punto y medio más que al cierre de este año (25,1%). Ese indicador podría mejorar ligeramente en 2014, cuando estima que el desempleo se sitúe en 26,1%.

Ese "intenso deterioro" del mercado de trabajo está detrás de la fuerte caída de la economía en 2012 y 2013, aunque también se indican otras causas, como el desapalancamiento del sector privado, las duras condiciones del crédito y la consolidación fiscal.

Aunque se asegura que las reformas laborales tendrán un efecto positivo a medio plazo, el Ejecutivo comunitario reconoce que, "por ahora, el ajuste del empleo se sigue realizando a través de la reducción de trabajadores más que con la disminución de las horas de trabajo" y que, "al contrario de lo que ocurría antes, el empleo permanente se está viendo afectado tanto como el temporal".

Además, también destaca el aumento del paro de larga duración y el hecho de que, en el segundo trimestre de este año, ya suponía la mitad del total del paro, con lo que se duplicaba el nivel que había en 2008, al comienzo de la crisis europea.

Respecto a los salarios, las previsiones indican que "aumentarán de forma más moderada que en el pasado" como reflejo de la reforma laboral, y que eso "allanará el camino para una recuperación más rápida del empleo". Esta moderación salarial, unida a la mejora de la productividad, reducirá el coste laboral unitario y "permitirá a España recuperar una parte de su competitividad perdida", concluye el documento.

Débil consumo interno y fortaleza en las exportaciones

Otro de los factores que influirá en la prolongación de la recesión en España y que destaca la CE es la debilidad de la demanda. "El consumo privado actuará como un lastre del crecimiento" y no espera que mejore antes de 2014.

"Está previsto que la renta disponible de los hogares caiga de forma significativa debido al retroceso de las compensaciones de los empleados y al aumento de los impuestos sobre ingresos", señala el documento, que también advierte que la riqueza de las familias también se reducirá por la depreciará los bienes inmobiliarios que poseen derivada de la caída de los precios de la vivienda, que continuará "debido al enorme stock de viviendas sin vender".

Como dato positivo, la Comisión subraya la fortaleza de las exportaciones, que "deberían mejorar después de un 2012 algo más débil".

Ese crecimiento de las exportaciones, combinado con unas importaciones "muy débiles", facilitará la mejora del balance comercial, que terminará 2012 con superávit, según las previsiones comunitarias.

La mejora de las cuentas comerciales con el exterior ayudarán a una rápida corrección del déficit por cuenta corriente que, según los cálculos de Bruselas, podría desaparecer en 2013. Sin embargo, la mejora de ese indicador podría complicarse debido "a la alta dependencia de la economía española de las importaciones de energía y el elevado y creciente peso del pago de intereses", advierte.

Estas previsiones publicadas este miércoles en Bruselas empeoran sustancialmente las anteriores estimaciones de primavera, en las que el Ejecutivo comunitario pronosticó que la economía española se contraería un 1,8% en 2012 y que el país seguiría en recesión en 2013, cuando el PIB retrocedería un 0,3%.

En esas mismas proyecciones, la Comisión Europea calculaba que el déficit público español se situaría en un 6,4% del PIB este año y en un 6,3% en 2013.

Unos meses después, en julio, Bruselas amplió el plazo marcado a España para alcanzar el objetivo de déficit del 3% fijado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, de forma que  España tendrá que reducir la diferencia entre ingresos y gastos al 6,3% del PIB este año y al 4,5% en 2013.