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Los revolucionarios "cacharros" de Steve Jobs

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Una de las señas de identidad de Apple son sus diseños

Aunque a menudo su atención al detalle más mínimo de los productos que sacaba Apple ha hecho que Steve Jobs se ganara una fama de persona difícil de tratar, hay pocas dudas de que pocos personas y empresas han influido tanto como ellos en el desarrollo y la popularización de muchos dispositivos que hoy en día usamos a diario.


El ordenador Mac

Esto comenzó el 5 de junio de 1977, cuando salió a la venta el Apple II, un ordenador personal con diseño abierto para el que todo el mundo podía fabricar programas y accesorios y que fue un enorme éxito de ventas, tanto para el hogar como en numerosas empresas.

Es, probablemente el primer ordenador de la historia que se podría llamar ordenador personal, PC, aunque luego una serie de decisiones de Jobs de cara al diseño del Macintosh hicieron que este Apple fuera perdiendo cuota de mercado y que este término se convirtiera prácticamente en sinónimo de los ordenadores compatibles con el IBM PC, es decir, con máquinas que en su momento corrían MS-DOS.

Pero aún así, el diseño de este PC de IBM es enormemente similar al del Apple II en el sentido de que cualquiera podía desarrollar programas y accesorios para él.

En cualquier caso, y aún a pesar de sus problemas iniciales y de su reducida cuota de mercado, el Macintosh, con su interfaz gráfico, vino a causar una revolución en el campo de la informática en cuyas consecuencias vivimos inmersos, al demostrar que no solo era posible fabricar un ordenador fácil de usar, sin necesidad de aprender ni un solo comando, sino que los usuarios estaban más que dispuestos a utilizar un sistema así, por muchas críticas que este recibiera de los supuestos expertos en su momento.

Y de hecho hoy en día prácticamente todos los ordenadores del mundo, sean del tipo que sean, utilizan algún tipo de interfaz gráfico con ventanas, iconos y menús desplegables que se manejan con un ratón.


El iPod, con la música a otra parte

Otro campo en el que Apple y Jobs pusieron todo patas arriba fue en el de los reproductores de música portátiles. En un momento en el que el walkman de Sony era el epítome de este tipo de productos, Apple salió al mercado con el iPod, un dispositivo capaz de almacenar unas mil canciones en formato mp3 en su disco duro de 5 GB. Con un precio en el momento de su lanzamiento de 399 dólares, muchos pensamos que Jobs se había vuelto loco y que con ese lanzamiento iban a hundir a la empresa, que justo entonces, y gracias a la vuelta de Jobs y al iMac original, empezaba a levantar cabeza.

Pero de nuevo el genio de Jobs y su equipo salió a relucir, y aunque el iPod no era ni con mucho el primer reproductor digital de música en salir al mercado, sí fue el primero que era realmente sencillo de utilizar. Así, casi diez años después de haber salido al mercado, el término iPod se ha convertido prácticamente en sinónimo de reproductor de música, igual que en su momento lo fue la marca Walkman, con unas ventas acumuladas de más de 300 millones de unidades.


El iPhone, teléfonos para todo el mundo

No contentos con poner patas arriba el mercado de los reproductores musicales, Jobs y compañía volvieron a la carga en junio de 2007 con el iPhone. Gracias a la experiencia adquirida con los iPod, el iPhone, que tampoco era ni con mucho el primer teléfono inteligente en salir al mercado, volvió a convertirse en un éxito arrollador de ventas, a pesar de las críticas iniciales por parte de algunas personas que criticaban aspectos como su falta de teclado, que no se pudiera cambiar la batería, o que no tuviera una ranura para tarjetas de memoria.

De nuevo se demostró que las características del hardware eran bastante irrelevantes para los usuarios, que lo que importaba una vez era que por fin tenían en sus manos un teléfono capaz de hacer muchas cosas que era posible usar sin tener que tener un master en ingeniería. Millones de teléfonos vendidos después, viejos jugadores como Nokia, Motorola, o RIM, el fabricante de las Blackberry, las están pasando canutas, mientras que da la impresión de que si Apple no vende más iPhones es porque simplemente no es capaz de fabricarlos más rápido.

El iPad, la era post-PC

Finalmente, a finales de enero de 2010 Apple daba de nuevo el aldabonazo con el lanzamiento del iPad. Una vez más, no creaba una categoría nueva de producto, sino que, tal y como decía Steve Jobs en su presentación, echaban una mirada diferente a un sector del mercado, y simplemente hacían aquello para lo que parecen tener una habilidad increíble, sacar al mercado el mejor producto posible para ese mercado.

De nuevo la sencillez de uso, independientemente de que si el iPad original tenía cámara, puerto USB, o no, ha sido clave para que Apple tenga a estas alturas algo así como el 75 por ciento del mercado en el segmento de los tablets, un segmento que antes del iPad era por otra parte prácticamente inexistente.

Cuatro segmentos de mercado, cuatro grandes éxitos, un increíble legado de Steve Jobs no sólo a su empresa sino a los millones de personas que día a día usan esos productos, y un listón muy alto para los que vienen detrás.


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