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Atacan una mezquita palestina tras el desalojo de una colonia judía en Cisjordania

  • Los atacantes han quemado el interior y han realizado pintadas 
  • Se sospecha de colonos de un asentamiento cercano 
  • La ANP pide la intervención del Cuarteto para Oriente Medio

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Un hombre pasa frente a una de las pintadas realizadas por colonos israelíes en una mezquita en Cisjordania
Un hombre pasa frente a una de las pintadas realizadas por colonos israelíes en una mezquita en Cisjordania.

Un grupo de colonos israelíes han asaltado en la madrugada del lunes una mezquita en Cisjordania, en la que han causado varios destrozos.

El ataque se ha producido en la aldea de Kursa, al sur del distrito cisjordano de Naplusa. Según testigos palestinos, colonos judíos rompieron las ventanas de la mezquita y arrojaron neumáticos ardiendo en su interior, quemando parte del mobiliario y libros del Corán.

En una pared del exterior del templo pintaron consignas anti-palestinas escritas en hebreo. El ataque se enmarcaría en la política conocida como "El precio" y por la que la parte más radical del movimiento colono toma represalias contra los palestinos cuando se produce la evacuación de alguna colonia levantada sin autorización del Gobierno israelí.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha condenado el ataque y ha pedido al Cuarteto para Oriente Medio (EE.UU, Rusia, UE y ONU) que intervenga para detener estas agresiones, que se repiten con frecuencia.

El responsable de la ANP para asentamientos, Ghasan Doughlas, se ha quejado de que "no es la primera vez que los colonos atacan mezquitas", según la agencia de noticias palestina independiente Maan.

Represalia por un desalojo

De acuerdo con la legislación internacional, todos los asentamientos judíos levantados. Sin embargo, Israel ha autorizado muchos de ellos, desafiando a la comunidad internacional, mientras que desaprueba otros.

Los testigos sospechan de que los autores del asalto son colonos residentes del vecino asentamiento de Itzhar, que también habrían tratado de quemar otras viviendas palestinas en la zona y han arrojado piedras contra vehículos con placas palestinas.

El suceso se ha producido apenas horas después de que la policía israelí procediera a la demolición de tres casas en el enclave judío de Migrón, a 14 kilómetros de Jerusalén. Unos 200 colonos se dieron cita en el enclave e intentaron bloquear las excavadoras policiales, lo que acabó con forcejeos y la detención de seis jóvenes colonos.

Las demoliciones de asentamientos responden a una demanda del grupo israelí pro-derechos humanos Yesh Din ante la máxima instancia judicial. El Estado israelí se había comprometido a ejecutar la sentencia a mediados del pasado mes de julio, pero tras una solicitud del ministro de Defensa, Ehud Barak, por "razones operativas", se pospuso la demolición a una fecha indeterminada en septiembre.