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El cráter aballenado marciano

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Entre probetas

¿Quién dice que la Ciencia y, sobre todo, su Divulgación (ambas conmayúsculas) tienen que ser aburridas?¿Se puede divulgar e informar de los principales logros e hitos científicos sin dejar el humor, motor de vida, en el intento? Entre Probetas nació para informar. Entre Probetas surge para divertir. Mi labor como Profesor, Investigador y Director de Cultura Científica de una de las mejores universidades y centro de investigación del país -Universidad Autónoma de Madrid y Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, respectivamente- me permiten estar en primera línea informativa en áreas afines, o no tan afines, a mi propio desarrollo como científico; como biólogo molecular y microbiólogo. Emisión: Lunes a Jueves 15.36; Sábado 14.52; Domingo 09.52 y 14.52

Seguro que alguna vez habrá jugado con sus seres queridos  a aquello de ponerle caras y formas a las nubes, ¿verdad? Que si aquella se parece a tu padre o madre, que mira un barco, un chucho, una ballena...

Pues precisamente esto último, una ballena, es lo que, según los científicos, parece un viejo cráter marciano que está siendo estudiado; el famoso Orcus Patera.

Es un enigmático cráter situado cerca del ecuador marciano de origen astrogeológico desconocido que tiene, contrariamente al resto de los cráteres estudiados, forma alargada, aballenada.

Imágenes de la sonda Mars Express, de la Agencia Espacial Europea aporta nuevos datos: cráter de casi medio kilómetro de profundidad con respecto al terreno, 1800 metros de altura, 380 por 140 kilómetros de superficie e, incluso, huellas de las fuerzas tectónicas en sus sinuosas crestas.

Sin embargo, en cuanto al origen de esta extraña formación y descartado el vulcanismo -no parece lo más plausible-, otras podrían ser las causas como una colisión cósmica con posterior proceso erosivo, o varios cráteres alineados podrían haber dado lugar a esta huella alargada.

No obstante, para originar esta forma de ballena con una única colisión, el impacto debería haberse producido con muy bajo ángulo.

Una colisión oblicua con menos de cinco grados con respecto al horizonte. Vamos, como se suele decir, una colisión de refilón es, a falta de otra hipótesis más sólida, la opción que barajan los científicos.

Eso sí, en cuanto a la utilidad de gastarse millones de euros en estudiar el porqué de la forma de ballena de un cráter marciano, con todos los temas importantes por investigar, personalmente, no la veo clara aunque, quiero pensar, serán datos de suma utilidad en astronomía. A lo mejor hasta acabamos recalificándolo.

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