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Obama jubila la 'guerra atómica' para colocar a Al Qaeda, Irán y Corea como las amenazas nucleares

  • EE.UU. publica su estrategia nuclear a dos días del acto de Praga
  • Gates matiza que "todas las opciones" están abiertas contra Irán y Corea
  • Considera que Al Qaeda es más peligrosa que países con la bomba

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"La amenaza más grande para Estados Unidos y la seguridad global ya no es un intercambio nuclear entre naciones, sino el terrorismo nuclear de extremistas violentos y la proliferación nuclear de un creciente número de estados".

Con estas palabras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha resumido las líneas principales de su nueva estrategia de armas nucleares, que jubila la idea de una guerra nuclear total con estados que poseen la bomba atómica y pone el foco tanto en la posibilidad de un ataque terrorista de Al Qaeda usando estas armas como en la escalada del armamento nuclear de Corea del Norte e Irán.

La doctrina, hecha pública este martes, reserva la respuesta nuclear a "circunstancias extremas" para impulsar la cumbre de 47 países contra la proliferación que se celebrará en Washington la próxima semana.

En ella, según Obama, el objetivo será "proporcionar seguridad sobre los materiales nucleares de todo el mundo" en los próximos cuatro años.

La primera prioridad de la estrategia de Estados Unidos será la lucha contra el terrorismo nuclear que considera la amenaza "más grande y más inmediata", en la medida que "Al Qaeda y sus aliados extremistras buscan procurarse armas nucleares".

Esta es la primera vez que la estrategia nuclear americana se marca como objetivo la lucha contra el terrorismo nuclear, según ha declarado un alto responsable de la administración americana.

Todas las opciones abiertas contra Irán y Corea

Y es que, para la Administración Obama "la amenaza de una guerra nuclear se ha convertido en remota, pero el riesgo de un ataque nuclear ha aumentado".

La otra gran amenaza es la "proliferación nuclear", según el documento, que cita en concreto a Irán y Corea del Norte, cuyo "comportamiento provocador ha aumentado la inestabilidad en sus regiones y podría generar presiones en los países vecinos para plantearse también ellos mismos obtener armas nucleares", según EE.UU.

En este sentido, el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, ha querido dejar claro que "todas las opciones están sobre la mesa" con respecto a los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.

Junto a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, Gates ha declarado que dicha estrategia, que busca adaptar los arsenales atómicos de Estados Unidos a las amenazas provenientes de los grupos terroristas y regímenes hostiles, envía un mensaje a Irán y Corea del Norte para que "cumplan las reglas".

Acuerdo con Rusia y China

Para luchar contra estas amenazas la estrategia de EE.UU. será "mantener conversaciones bilaterales para lograr una estabilidad estratégica con Rusia y China" para fortalecer unas relaciones estratégicas más estables, resistentes y transparentes", dice el documento.

En este sentido, el informe se queja de la falta de transparencia del programa nuclear chino, lo que abre interrogantes sobre las intenciones futuras del país asiático.

"El arsenal nuclear chino sigue siendo mucho más pequeño que el de Rusia y el de Estados Unidos", reconoce sin embargo el informe, llamado "Revisión de la Doctrina Nuclear".

Para aclarar este asunto, Obama se reunirá con el presidente chino, Hu Jintao, durante la cumbre nuclear de la semana que viene.

No utilizarán las armas nucleares con excepciones

En esta nueva estrategia, Estados Unidos se compromete, con ciertas precauciones, a "no utilizar ni a amenazar con armas nucleares" a los países que no cuenten con estos arsenales y cumplan sus obligaciones dentro del Tratado de No Proliferación.

Eso sí, en caso de que esos países atacaran a EE.UU. con armas biológicas o químicas, Washington respondería con una fuerza "militar convencional devastadora", según el plan de la Casa Blanca.

Pero EE.UU., matiza el informe, se reserva el derecho de modificar su compromiso ante el "potencial catastrófico de las armas biológicas y los rápidos avances" en esas tecnologías.

En el caso de los países que no respeten el TNP, EEUU sí prevé "una estrecha gama de circunstancias en las que las armas nucleares pueden desempeñar un papel".

Por ello, el gobierno estadounidense no está dispuesto a declarar que utilizará "exclusivamente" su arsenal atómico en caso de un ataque nuclear por parte de otro país, como habían esperado algunos sectores progresistas.

Una de cal y otra de arena

Obama viajará a Praga esta semana para firmar un nuevo tratado de control de armamentos con Rusia y una semana después recibirá a casi medio centenar de gobernantes del mundo en una cumbre sobre seguridad nuclear en Washington.

En este contexto y en el impulso político recibido tras la aprobación de su reforma sanitaria se sitúa la publicación de esta estrategia, que exige el Congreso de cada nueva Administración pero que había disparado las expectativas tras el discurso contra la proliferación nuclear que dió Obama en Praga hace un año, que le valió el premio Nobel de la Paz.

Al descartar el uso del arma atómica contra países que no poseen la bomba nuclear marca una ruptura con la etapa de Bush, que abría la puerta a estos ataques como respuesta a agresiones biológicas o químicas.

Con todo, se cuida de dejar hueco a esas "circunstancias extremas" en el caso de Corea del Norte y de Irán y abre la puerta a un refuerzo del arsenal convencional.

Ambos movimientos es probable que decepcionen tanto a los liberales que esperaban un mayo control de armas, y que aumenten las críticas de los conservadores, que la acusarían de poner en peligro la seguridad nacional.conventional arsenal.