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Puerto Príncipe no es una ciudad para muertos

  • Los cadáveres se apilan en la morgue sin un recuento fiable de víctimas
  • Son arrojados de forma constante en fosas comunes a las afueras
  • Las autoridades aceptan que quizá no haya nunca un recuento fiable

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Haití entierra 10.000 muertos en un día

Si el suelo de asfalto frente a la morgue ocupa aproximadamente 900 metros cuadrados y se llena de cuerpos que cada uno abarca un metro cuadrado, ¿cuántos cadáveres se entierran al día si en una jornada se llenan diez camiones con todos los cadáveres dispersados en la acera?

Ese tétrico problema matemático lo resuelve con un bolígrado el doctor Alix Lassegue, el médico que tiene a su cargo el principal hospital de Puerto Príncipe, que da una cifra provisional de muertos diarios enterrados: 10.000.

"No es un recuento perfecto", les cuenta a dos periodistas del New York Times, pero "es el mejor que puedo hacer dadas nuestras limitaciones".

Lassegue recuerda los muertos que han pasado por allí en un día, pero el debate se abre cuando se pone a recordar todos los que han estado allí, el recuento provisional de muertos enterrados. La cifra oficial ronda los 75.000, pero otros empleados hablan de 50.000 o 25.000.

Han pasado nueve días desde que el devastador seísmo de magntiud 7 azotó Puerto Príncipe, pero aún se desconoce cuántas personas murieron. Se dan cifras redondas (75.000 oficiales, 200.000 oficiosos), pero la realidad es que la catástrofe no deja tiempo a contar muertos.

Sin tiempo para contar

"Pasamos junto a cuerpos, vemos cuerpos pero no tenemos tiempo para contarlos ahora", señala Jean-Pierre Guiteau, director de la Cruz Roja haitiana.

"No creo que podamos conocer nunca el balance de muertos de este terremoto", da un paso más allá Edmond Mulet, recién nombrado jefe de las operaciones de Naciones Unidas en Haití.

El problema es que todos los muertos que están en la morguen son los que son, pero no son todos los que están. Las haitianos han enterrado cuerpos por ellos mismos, sin ningún tpo de control,  muchos de ellos han sido arrojados en vertederos a las afueras de la ciudad y un número sin calcular sigue sepultado entre los escombros.

Esos cuerpos puede que sigan allí por mucho tiempo, más aún teniendo en cuenta de que la fase de rescate toca a su fin tras algunas últimas salvaciones milagrosas y la línea general de las agencias internacionales y los dirigentes haitianos es preocuparse más por los vivos que están heridos en los hospitales y el más de un millón de personas que se encuentran sin comida, agua y techo.

Titanyen, la ciudad de los muertos

Mientras, los cuerpos que se apilan en los camiones van rumbo a una colina al norte de Puerto Príncipe, donde las excavadoras trabajan a todo tren para abrir zanjas en las que enterrar durante todo el día a esos 10.000 cadáveres almacenados en la morgue.

"He visto a tantos niños, tantos niños. No puedo dormir por la noche y, si lo hago, es una pesadilla constante", asegura a Associated Press Foutone Fequiert, que excava y arroja los cuerpos, con su cara cubierta con una camiseta.

En la escasamente poblada localidad de Titanyen, los enterradores deben llevar a cabo la macabara tarea de hacerse cargo de un flujo de muertos que nunca acaba.

Miembros de hombres, mujeres y niños se agolpan y sobrepasan por todos los ángulos las fosas, de unos 25 pies de profundidad y que sobresalen otros quince sobre la superficie.

Los cuerpos son enterrados sin ningún funeral religioso y no se tiene tiempo para que sean enterrados en fosas planas, tal y como había pedido la comunidad internacional para que los familiares pudiesen posteriormente recuperar sus cuerpos.

"Solo los arrojamos y llenamos hasta arriba la fosa", señala Luckner Clerzier.

En el otro extremo de la ciudad, en el barrio de Edmund Paul, al sur de Puerto Príncipe, Isaac Jean Wildner, un abogado y líder comunitario, trata de contar cuántos de sus vecinos han fallecido para que alguna vez los que se apilan en esas fosas tengan un nombre. 

"No tenemos otra cosa que hacer desde que vivimos bajo el sol y las estrellas", concluye.