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Los bancos centrales respaldan al G-20 para reforzar la capitalización de los bancos

  • Los gobernadores de 27 países acuerdan nuevas reglas de regulación bancaria y supervisión
  • El objetivo es que los bancos tengan más y mejor capital en relación con sus riesgos
  • De esta forma, contarían con recursos para hacer frente a crisis financieras como la de 2008

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Los gobernadores de los bancos centrales de 27 países han respaldado los pactos alcanzados en la reunión de los ministros de Economía y Finanzas del G-20, este fin de semana en Londres, con un acuerdo para reforzar las medidas de regulación y supervisión bancaria, con el fin de que los bancos mantengan más y mejor capital en relación a los riesgos que asumen para hacer frente a futuras crisis financieras.

Las medidas adoptadas mejoran los controles establecidos en las Normas de Basilea II, un conjunto de recomendaciones elaboradas por los bancos centrales sobre el capital mínimo que debe mantener una entidad en función de los riesgos que asuma en sus operaciones, así como sobre la supervisión de esos requisitos mínimos y el comportamiento adecuado a mercado que debe regir su actuación.

Según un comunicado del Banco de Pagos Internacionales -que agrupa a 55 bancos centrales de todo el mundo-, las nuevas normas "deberían reducir de manera sustancial la posibilidad y la amplitud de tensiones económicas y financieras".

Más reservas

"Los acuerdos alcanzados hoy entre 27 grandes países son esenciales, ya que establecen nuevas reglas de regulación bancaria y de supervisión a escala global", ha destacado el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, que presidía la reunión.

Según esas normas, los organismos nacionales de supervisión, como el Banco de España, deberán asegurar que las remuneraciones y primas de los operadores financieros "están en línea con los resultados a largo plazo y con un comportamiento prudente en materia de asunción de riesgos", ha subrayado el presidente del Comité de Basilea y del banco central de Holanda, Nout Wellink.

Por el momento no se ha fijado la fecha exacta de entrada en vigor de las recomendaciones, aunque el objetivo es que se implanten en los próximos meses. "Se pedirá a los bancos que actúan con prontitud para elevar el nivel y la calidad de su capital en virtud de las nuevas reglas, aunque de manera que se mantenga la estabilidad de los sistemas bancarios nacionales y del conjunto de la economía", señala el comunicado del BIP.

Esas reservas de capital deberían servir de instrumento anticíclico que permita resistir a las entidades financieras en caso de crisis como la que estalló en 2008, tal como demandaba el G-20 en su comunicado final este sábado.