Enlaces accesibilidad

Human Rights Watch pide juzgar a los tutsis por el genocidio de Ruanda

  • No hay acusaciones sobre los crímenes del Frente Patriótico Ruandés
  • La investigación ha durado 10 años y ha contado con diversos testimonios
  • En el genocidio ruandés de 1994 fueron asesinados 800.000 tutsis y hutus moderados

Por

Human Rights Watch (HRW) ha alertado este martes al Tribunal Penal Internacional para Ruanda de que no tendrá credibilidad si no enjuicia a altos cargos del Frente Patriótico Ruandés (FPR), de etnia tutsi, por presuntos crímenes de guerra cometidos en el país en 1994, cuando el Gobierno hutu inició un genocidio que acabó con la vida de unos 800.000 personas de etnia tutsi.

En una carta dirigida al fiscal jefe del Tribunal, Hassan Jallow, HRW recuerda que este órgano judicial ha juzgado a "las principales figuras" sospechosas del genocidio, pero no a dirigentes del FPR, que gobierna el país desde 1994.

Jallow ha informado al Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 4 de julio de que no tenía acusaciones que hacer sobre los crímenes del FPR, a pesar de que el Tribunal los ha investigado durante 10 años con testimonios de testigos y diversas pruebas físicas.

El director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, ha lamentado que "la falta de compromiso" del fiscal jefe para enjuiciar a responsables del FPR "ha socavado su credibilidad y la del Tribunal Penal Internacional para Ruanda". Además ha añadido que esta petición de enjuiciar al FPR "no niega el genocidio" ni equipara sus crímenes con los perpetrados por el Gobierno de 1994, pero supone que "todas las víctimas tienen el derecho a que se haga justicia".

"Se le está acabando el tiempo para cumplir su mandato y para asegurar el legado del Tribunal como campeón de la justicia y de la rendición de cuentas a todas las víctimas en Ruanda", añadió.

Víctimas durante el genocidio

En 1994, el Gobierno de Ruanda, con la ayuda de decenas de miles de soldados, milicias y ciudadanos, inició una campaña para acabar con la población tutsi del país, que duró más de tres meses y causó la muerte de unos 800.000 tutsis y hutus moderados. Casi el 75% de la población tutsis fueron masacrados durante el genocidio.

En respuesta, el FPR expulsó a este gobierno del poder en julio de 1994 y acabó con los asesinatos de tutsis, después de una campaña militar en la que sus fuerzas mataron a entre 25.000 y 45.000 civiles en unos tres meses.

Paul Kagame, un tutsi en el poder

Actualmente Ruanda vive en una paz tensa bajo la presidencia de Paul Kagame, que ejerce un poder absoluto.

El presidente, de procedencia tutsi, ha sido procesado por jueces en Francia y España por crimenes de genocidio, crimenes de guerra y crímenes de terrorismo entre otros. El juez francés lo acusa de ser uno de los responsables del atentado contra el avión presidencial y que costó la vida al anterior presidente ruandés (hutu) y que según Naciones Unidas fue el desencadenante del genocidio de 1994. El juez español lo acusa a él y a 39 altos cargos del Frente Patriótico Ruandés de la muerte de más de 3 millones de personas (ruandeses, congoleses, nueve españoles, canadienses, etc) en Ruanda y en la República Democrática del Congo entre 1990 y 2002. 

En la actualidad no puede ser juzgado por ningún tribunal nacional, al ocupar el cargo de Presidente de estado que le otorga inmunidad. La fiscalía del Tribunal Penal Internacional de Ruanda en base a su mandato si podria juzgarlo, la ex fiscal del TPIR Carla del Ponte fue destituida de su cargo al querer investigar los crímenes del Frente Patriótico Ruandes, a día de hoy el actual fiscal del TPIR no ha abierto ningun procedimiento contra ningún miembro del Frente Patriótico Ruandés