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La desesperanza permanece en Irak en el sexto aniversario de la invasión

  • Sin embargo, se han producido avances en política y seguridad
  • Los iraquíes se quejan de los escasos avances en sanidad, transporte, agua y energía
  • Los líderes políticos apelan a la reconciliación nacional

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Hace seis años Estados Unidos invadía Irak al frente de una coalición internacional

Los iraquíes ven con desesperanza la conmemoración del sexto aniversario de la ocupación del país por tropas multinacionales lideradas por EEUU, a pesar de los avances logrados en materia política y de seguridad.

Es verdad que la violencia ha disminuido, pero los iraquíes aún esperan la mejora de servicios básicos que afectan a su vida diaria como la electricidad, el agua y la enseñanza.

El analista político y profesor universitario iraquí Saad Abdel Rahim dijo que "al comparar la situación de Irak ahora con su estado en los últimos años, se nota un gran avance en seguridad, lo que ha tranquilizado al ciudadano y le ha hecho soñar con un futuro mejor".

La firma del acuerdo de seguridad con EEUU, que establece una agenda para la retirada de las tropas de este país de Irak, es la señal más significativa de ese progreso.

Descenso de la violencia

"Además, la violencia ha disminuido en un 90% según dicen los responsables de seguridad", agregó Rahim.

Cada vez queda más lejos la oleada de violencia sectaria que se desencadenó tras la invasión de las tropas multinacionales el 20 de marzo de 2003 para derrocar al régimen del entonces dictador Sadam Husein.

En cuanto al panorama político actual de Irak, Rahim piensa que el país "se ha abierto al mundo", lo que se nota en las visitas de distintos gobernantes árabes y occidentales a Bagdad, y la reapertura de varias embajadas en la capital.

Sin embargo, lo que ha desanimado al ciudadano iraquí es que esos logros no se han reflejado de manera positiva en su vida diaria, es "un sueño que no se ha hecho realidad", añadió el experto.

La mejora de la enseñanza, el suministro eléctrico y de agua, la atención sanitaria y el transporte "no han sido tal y como esperaban los iraquíes", opinó Rahim.

Llamadas a la reconciliación nacional

El analista iraquí criticó, además, el reciente llamamiento que lanzó el primer ministro Nuri al Maliki para lograr la reconciliación nacional, ya que según él, no ha incluido a todos los sectores de la sociedad.

Según Rahim, han quedado excluidos de este proceso las personas que formaban parte de los grupos insurgentes, las que han cometido crímenes y los miembros del antiguo partido gobernante, el Baaz.

"De este modo, miles se quedarán fuera de la reconciliación nacional, que, además, no depende de ninguna base legal", se quejó Rahim.

Asimismo, decenas de familias iraquíes todavía continúan refugiadas en otros países por temor a la persecución policial de sus parientes, bien porque pertenecían al Ejército de Sadam, o bien porque eran miembros del Baaz.

El conflicto étnico sigue latente

El ex funcionario Shaker Mahmud lamentó que en el sexto aniversario de la ocupación todavía se hable de la división del país de acuerdo con criterios sectarios y étnicos.

Para Mahmud, Irak no va a recuperar su estabilidad hasta que se retiren totalmente las tropas de la ocupación.

"¿Cómo puedo ser optimista si los diputados no son capaces de elegir a un presidente para el Parlamento, ni elaborar leyes importantes ni reformar la Constitución?", se preguntó Mahmud.

La preocupación de los iraquíes por el futuro de su país la expresó también a Efe la funcionaria Inés Fadel, aunque reconoció que empiezan a ver luz al final del túnel.

"Tenemos miedo de las declaraciones que hacen algunos responsables (políticos) que todavía quieren vengarse de otros", señaló Fadel, quien agregó que "el futuro no está claro".