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Los detenidos en la operación contra ETA en Francia declaran ante el juez en París

  • Después se dictará su prisión preventiva 
  • Comparecen el hasta ahora número 1 de la banda y el resto de los detenidos en burdeos

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Imágenes exclusivas de TVE de la detención

Los presuntos etarras, incluido el supuesto jefe de la banda terrorista, Javier López Peña (Thierry), que fueron detenidos en el suroeste de Francia esta semana, comparecen ante jueces antiterroristas de París para su imputación.

Además de López Peña, se trata de los otros tres presuntos miembros del aparato político de ETA arrestados junto a él el pasado martes en un apartamento de Burdeos, Ainhoa Ozaeta Mendikute, Igor Suberbiola y Jon Salaberría.

De López Peña, "Thierry", de casi 50 años y en la clandestinidad desde 1983, el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha dicho que con casi toda probabilidad era en este momento la persona con "más peso político y militar" en ETA. El ministro también se ha mostrado seguro de que los cuatro detenidos ordenaron los últimos asesinatos cometidos por la banda terrorista.

También comparece hoy ante los jueces instructores el francés Louis Fort, de 75 años, detenido el pasado miércoles en el área de Bayona (País Vasco francés), y que, según fuentes de la investigación, fue quien alquiló en agosto de 2007 el pequeño apartamento de Burdeos donde fueron capturados los otros cuatro.

Los cinco llegaron el viernes a París para permanecer bajo arresto en las dependencias de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) hasta su paso hoy a disposición judicial.

Las detenciones de los cinco se hicieron en el marco de una investigación abierta el pasado martes por la Fiscalía de París por asociación de malhechores con vistas a preparar acciones terroristas, uso de matrículas de coche falsificadas con fines terroristas y receptación de robo en banda organizada.

Una vez que la Fiscalía abra la instrucción judicial, los presuntos etarras comparecerán ante jueces antiterroristas para su procesamiento y luego ante un magistrado de las libertades y la detención para que dicte su ingreso en prisión preventiva.

Como suele ocurrir en estos casos, es probable que el procedimiento se prolongue hasta altas horas de la noche.