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La Bóveda Global de Semillas de Svalbard gana el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard gana el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional
RTVE.es

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, donde se almacenan simientes de distintos países para salvaguardarlas para las generaciones futuras, ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026, ha anunciado este miércoles el jurado.

El repositorio, conocido por su nombre en inglés es Svalbard Global Seed Vault, consiste en un banco subterráneo de semillas situado en la isla de Spitsbergen, en el archipiélago noruego de Svalbard, que fue inaugurado en 2008. Tiene una extensión de más de 1.000 metros cuadrados, repartidos en tres almacenes.

Su objetivo es preservar la diversidad de semillas de cultivos destinados a alimentación para garantizar el suministro futuro en caso de pérdida debida a desastres naturales, conflictos humanos, cambios en las políticas, mala gestión o cualquier otra circunstancia.

El jurado destaca el legado para las generaciones futuras

"Con más de 1,3 millones de muestras que representan miles de variedades de plantas cultivables, esenciales para la seguridad alimentaria de la humanidad, el jurado ha valorado la cooperación silenciosa de esta infraestructura crítica y estratégica como legado para las generaciones futuras", ha explicado el presidente del panel que ha otorgado el galardón, Gustavo Suárez-Pertierra .

No recomendado para menores de 7 años Informe semanal - Las semillas del día después | Ver
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Es uno de los pocos lugares del mundo en el que preciados

tesoros de amigos y enemigos reposan juntos.

El ex secretario general de la ONU, Ban Ki Moon,

la calificó como un regalo de Noruega para la humanidad

y símbolo de paz.

Es la Bóveda Global de Semillas de Svalbard.

"Hoy hemos depositado semillas de tres nuevos bancos de genes.

Así que, en total,

ahora tenemos semillas de 114 bancos de genes diferentes

de todos los continentes.

Ya hay 1 280 677 muestras".

"Estamos a la entrada de la cúpula de Svalbard,

donde hemos depositado las semillas que hemos traído este año.

Vinimos hace dos años y ahora es la segunda vez

que venimos a traer semillas.

Pero esto tiene que ser una forma sistemática.

Son ya muchos los bancos genéticos que han depositado sus semillas

en esta especie de caja de seguridad,

inaugurada por el Gobierno de Noruega, en 2008.

Sólo abre para recibir nuevas cajas de semillas".

"Ya sabemos la dificultad que tenemos todas las naciones

en ponernos de acuerdo.

Aquí hay un ejemplo de haberlo logrado y de estar aportando algo

que es para el futuro.

Se trata de salvaguardar semillas para las generaciones futuras.

La bóveda está construida en una montaña

cerca de Longyearbyen, la capital de Svalbard,

un peculiar archipiélago bajo soberanía noruega,

situado en el océano ártico.

En él viven ciudadanos de más de cincuenta países

y fue la explotación del carbón la que condujo a poblar

de forma permanente este inhóspito lugar".

A unos 4300 kilómetros, en Alcalá de Henares,

se encuentra el Centro de Recursos Fitogenéticos

del Instituto Nacional de Investigación

y Tecnología Agraria y Alimentaria, integrado en el CSIC.

Aquí están depositadas semillas de especies vegetales

de diversos bancos genéticos de España.

"Nosotros conservamos el material que nos han donado los agricultores

que ellos han conservado y han cultivado durante décadas

para que pueda ser útil para la alimentación del futuro.

Las características de ese material,

ya sea resistencia a altas temperaturas, a plagas,

a enfermedades, o simplemente el sabor que tenían esos materiales

y que recordamos en platos o en comidas

que hacían nuestros abuelos las queremos mantener en el futuro.

Es aquí también donde se preparan las semillas que se van a llevar

al banco mundial de Svalbard".

-¿Cuánto tiempo puede vivir una semilla?

-Pues cientos de años.

España tiene que apostar por la biodiversidad

y tiene que apoyar todas las iniciativas que se hagan

en ese sentido.

Y España tiene que estar en Svalbard

y tiene que llevar material a Svalbard.

El objetivo es que las muestras sean viables allí en Svalbard

y que las mismas muestras que tenemos aquí

en nuestra colección base sean la misma

que se ha mandado a Svalbard.

Aquí podemos ver las 44 000 muestras que tenemos aquí

conservadas, que provienen de los 14 bancos de semillas

que tenemos en España.

Aquí, además tenemos ya las cajas preparadas para llevar a Svalbard.

-¿Por qué tienen que estar a esta temperatura de -18?

-Porque se conservan durante más tiempo.

Por cada grado que bajamos la temperatura

o cada grado de humedad que bajemos,

aumenta la longevidad de las semillas.

Una vez en Svalbard, las cajas con las semillas

pasan los controles de seguridad del aeropuerto, bajo la supervisión

de Asmund Asdal, coordinador de operaciones

y de la gestión de la Bóveda Global.

Después, se trasladan a la que se conoce también

como la cámara del fin del mundo o el banco de semillas

del día del juicio final.

Hemos traído dos cajas con 208 tipos diferentes

de semillas, hay tomates, judías, berza, acelgas

y cosas tan nuestras como la borraja o el cardo,

que son verduras minoritarias,

pero de gran importancia conservarlas.

En el 2022,

trajimos otras 1000 muestras diferentes.

En ese caso eran más cereales, trigo, maíz.

La idea es poder tener aquí más del 40 % de las muestras

que conservamos en el sistema.

Las cámaras, en las que se almacenan las semillas,

se encuentran al final de un túnel excavado en una montaña

de permafrost, que se adentra a 130 metros de profundidad.

Es el lugar más seguro para las colecciones de semillas.

Hay capacidad para 4,5 millones de variedades.

Hay muchos ejemplos de bancos de genes

que han perdido sus semillas por guerras y conflictos,

inundaciones, incendios, falta de recursos,

no tener dinero para pagar la factura de la luz,

por ejemplo.

Así que todo el mundo tiene claro que asegurar los recursos genéticos

en más de un lugar es muy importante.

El cambio climático, que puede agravar

algunos de estos problemas, ha acentuado la necesidad

de contar con un depósito de semillas de reserva.

Las medidas de seguridad en esta bóveda global son estrictas.

Solo se permite el acceso a la misma

a los empleados y encargados de su mantenimiento

y gestión pertenecientes al centro nórdico de recursos genéticos.

Cualquier daño en su interior sería desastroso Asmund Asdal.

Aquí dentro hay semillas por valor de miles de millones.

Si alguien entrara con malas intenciones y ocurriera algo,

sería desastroso para el futuro suministro de alimentos del mundo.

Esto no deja de ser una réplica de seguridad,

pero también no pensando solo en nosotros,

en que podamos necesitar estas variedades en nuestra región,

sino que es que a lo mejor en un momento dado puede ser útil

en cualquier otra región,

sobre todo ahora que el cambio climático está ahí y entonces

pues puede estar sufriendo una situación climática

en la cual una variedad que era importante

o que es importante en nuestra región,

empieza a serlo en la suya.

Aquí tenemos refrigeración artificial.

Aquí abajo hay -18 grados.

No dependemos del permafrost.

El permafrost, por supuesto, proporciona una seguridad adicional

en caso de que algo le suceda al equipo.

Si se cortase la electricidad, seguiríamos teniendo esta baja

temperatura más de un año.

Así que habría tiempo de sobra para instalar nuevos equipos.

Todo esto tiene que ser un proceso constante en que todos los años

vengamos a traer diferentes tipos de semillas

a la cúpula de Svalbard.

Es algo muy emotivo.

La verdad es que yo creo que hace que te sientas parte

de algo especial.

Somos parte de un esfuerzo internacional.

Eso siempre es algo muy importante.

La bóveda global de semillas atrae también a muchos turistas

al que es el lugar del planeta que más rápidamente se calienta,

entre tres y cinco veces más que cualquier otro.

El cambio climático se percibe en Svalbard de forma dramática.

Longyearbyen acoge a centenares de estudiantes y científicos

dedicados a investigar el cambio climático y el calentamiento global

en el Ártico.

Aquí puedes ver lo resiliente que es la vida.

La vida tiene que sobrevivir a la noche y al invierno

y tiene dos meses para florecer.

Que a cámara rápida en mayo empieza, florece, vive,

se pone verde, todos los pájaros vienen, todo vive, todo se engorda.

Y, en septiembre, la hierba se congela de nuevo,

las plantas mueren, los pájaros se van

y todo vuelve a morir.

Y ver este ciclo de cómo la vida está luchando todo el año para

en dos meses hacerlo todo rápido.

Beatriz guía también expediciones turísticas

en moto de nieve a espacios salvajes e inhóspitos,

centrándose en la ciencia y con un ojo puesto

en el rey de Svalbard, el oso polar.

Cuántos osos polares has visto desde que estás aquí en Svalbard?

-Como individuos he visto más o menos unos 20, entre 18 y 22.

No te puedo decir una cifra exacta.

Pero casi siempre han sido madres con crías, con dos o una cría,

de machos solitarios, solo he visto una vez

y la mayoría de veces ha sido con barco,

en barco es mucho más fácil.

Va siguiendo la costa, la línea de la costa,

que es donde los osos están

porque es donde tienen mayor disponibilidad de comida.

Este es uno de la madre con la cría.

Esto es en la costa este, digamos.

Está grabado a través de los binoculares

y con el zoom del móvil.

Cualquier movimiento de los científicos sobre el terreno

requiere, en este archipiélago, una planificación de seguridad.

El oso polar no es la única amenaza.

Para ir a los sitios donde se sacan los datos

tenemos que viajar encima de glaciares,

tenemos que viajar encima de hielo marino,

por zonas donde puede haber avalanchas y obviamente aquí tenemos

todo lo que sería el tema fauna, o sea el oso polar.

Todo esto son temas

en los que siempre se tienen que considerar.

Entonces pues esto,

parte de mi trabajo es hacer una evaluación del riesgo.

El objetivo de la actividad científica aquí es hacer ciencia,

pero se tiene que hacer de forma segura.

En los confines de Longyearbyen hay un edifico en soledad.

Es Huset, construido en 1948 y el más antiguo de la ciudad.

Alberga el restaurante de alta cocina más al norte del mundo.

Al frente de sus fogones está desde hace más de dos años

el chef español, Alberto Lozano.

Queremos que el representante máximo del restaurante

sean los productos locales.

Y en torno a eso con lo que trabajamos.

En proteínas tenemos foca, reno ártico, perdiz blanca,

vieira ártica, gambas.

También de aquí, bacalao de Svalbard, lobo de Svalbard.

Esa es nuestra zona.

Cuando decimos Svalbard es lo que nos llega aquí

de nuestros pescadores o cazadores.

Y Ártico es nuestro límite en cuanto a proteína.

Alberto pasó por restaurantes y hoteles de varios países

antes de recalar en el Ártico para hacer una cocina creativa

y sostenible, ártica y con algún toque de su tierra.

Observamos que entre su particular vajilla hay fósiles.

Se pueden encontrar en la morrena de un glaciar,

al lado de Longyearbyen.

Muestran que antaño hubo aquí clima tropical.

Datan de hace 60 millones de años.

Como ya la nieve se va derritiendo, tenemos posibilidad de encontrarlos.

Vamos seleccionando según que piedra, según que planta

esta puesta en el fósil o ha quedado en el fósil.

Lo vamos utilizando para diferentes platos.

Tiene su parte histórica y la verdad que los clientes

se sorprenden de saberlo.

Alberto lleva todavía pocos años en este lugar,

pero ya ha podido percibir los efectos del cambio climático

y del calentamiento global.

Alberto He visto muchísimos cambios.

Luego aparte tenemos que entender que todo lo malo

que pasa en el sur llega al norte.

Tenemos las corrientes de aire y las corrientes de agua

que transportan todo lo contaminante y ya ves cambios

a la hora de temperatura de movimientos migratorios

en las aves y en los peces.

Todo es extremo en este archipiélago,

tanto el invierno, como el verano, pero,

aún así, sus habitantes

están atrapados por la magia del ártico,

una magia que puede acabar desapareciendo.

Svalbard sufre las consecuencias de la falta de cuidado

con la naturaleza más al sur.

Sus efectos en este lugar son una advertencia

e indicativos de lo que pasará en el resto del mundo.

Así terminamos Informe Semanal.

Gracias por acompañarnos en directo

y recuerden que tienen nuestros reportajes a su disposición

en RTVEPlay,

la plataforma de la radiotelevisión pública.

Disfruten, hasta la semana que viene.

Informe semanal - Las semillas del día después

El jurado ha señalado, además, que se trata de una iniciativa impulsada por un modelo de multilateralismo eficaz, con la colaboración de numerosos países, instituciones científicas y organizaciones internacionales "en torno al objetivo común de garantizar la base genética de los sistemas alimentarios y el conocimiento acumulado durante milenios por las distintas culturas agrarias de todo el planeta".

Guarda semillas de unas 6.300 especies de plantas

El depósito de las simientes se realiza de forma gratuita y estas son propiedad del banco de germoplasma (recursos genéticos) depositante, que es el único que puede solicitar su devolución.

Hasta la fecha, la Bóveda más de 1,3 millones de muestras de semillas de unas 6.300 especies de plantas, la mayoría variedades de arroz, trigo y cebad, pertenecientes a 129 instituciones y gobiernos depositantes. También tiene simientes de sorgo, especies de frijol Phaseolus, maíz, caupí, soja, el kikuyo y garbanzo.

Dos tercios de los depósitos de simientes provienen de los centros internacionales de investigación del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), así como de otras instituciones como el centro de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) o de Investigación Agrícola en Zonas Áridas (ICARDA).

Los países que mayor aportación han realizado son Estados Unidos, Alemania, Canadá y los Países Bajos.

En pasado febrero, se hizo el primer depósito de semillas de olivo en la historia de la Bóveda, con una participación destacada de instituciones españolas.

Tras el anuncio del galardón, el ministro de Agricultura y Alimentación de Noruega, Nils Kristen Sandtrøen, ha subrayado en un comunicado que el premio es "un importante reconocimiento" a la cooperación internacional e intergubernamental que han hecho posible la existencia de la Bóveda.

El responsable ha recordado que esta iniciativa es fruto de la colaboración entre su Gobierno y sus socios, Crop Trust y NordGen, que ha permitido la financiación de este almacén desde su creación hace casi 20 años, y ha destacado la aportación de "más de 130 donantes en todo el mundo".

En 2015, durante la guerra en Siria, ICARDA tuvo que evacuar su sede en Alepo y su banco de simientes, con 150.000 muestras de cereales, alimentos y piensos de más de cien países, acabó devastado, pero una parte importante de esta colección fue asegurada mediante duplicación y almacenamiento en la Bóveda de Svalbard. Finalmente, a finales de ese año y en una segunda fase en 2017, se pudo retirar para su siembra en el Líbano y Marruecos y se devolvió una copia a la cripta del archipiélago noruego.

En 2024, 61 bancos de genes depositaron más de 64.000 muestras —cifras récord en la historia de la Bóveda—, incluyendo 21 instituciones que lo hicieron por primera vez.

Más de 2.000 muestras han salido de la guerra en Sudán

Otro episodio relevante fue en 2025, cuando la Bóveda recibió más de 2.000 muestras de semillas de sorgo, mijo perla, cacahuete, sésamo, sandía y melón Vigna, del Banco Nacional de Germoplasma de Sudán, que fue atacado durante la guerra civil en el país africano.

El máximo responsable del almacén es el Gobierno de Noruega, en concreto el Ministerio de Agricultura y Alimentación, que lo gestiona a través del Centro Nórdico de Recursos Genéticos (NordGen). En su financiación participa el llamado Crop Trust, que es una organización internacional sin ánimo de lucro dedicada a conservar la diversidad de cultivos y hacer que esté disponible siempre para su uso en todo el mundo. En el Crop Trust participan países, instituciones y grupos privados, como el Gobierno de España, la Comisión Europea o la Fundación Gates.

Para todos los públicos Pilar Requena, sobre la Bóveda Global de Semillas: "Es la posibilidad de supervivencia del ser humano si pasase lo peor" | Ver ahora
Transcripción completa

España, por ejemplo, ha depositado allí semillas de olivo y

el jurado del Princesa de Asturias ha valorado la cooperación silenciosa,

dice, para el legado de futuras

generaciones. Y en esa bóveda global de semillas ha

estado la periodista de esta casa, Pilar Requena, para hacer..

varios reportajes y también por su cuenta.

Ella nos acompaña aquí en el plató del Canal 24 Horas.

¿Qué

tal? Buenas tardes.

Pues la verdad es que estoy también emocionada porque de alguna manera

Svalbard se ha convertido..

en parte de mi vida desde hace pues desde el 24 sobre todo que fue cuando

fuimos a

hacer un documento STV, aunque yo ya había ido previamente en el 2004 y el

año pasado estuve tres veces

Ahora me voy en septiembre

otra vez y la visita a la bóveda es obligada.

¿Hasta qué punto es importante que les hayan dado el Princesa de Asturias?

¿Has podido hablar con ellos?

Sí, he hablado con Asmón

Asdal, que es un poco el responsable y el guardián de la bóveda porque no deja

entrar

a nadie, que no corresponda, de hecho no nos dejó rodar dentro porque está

prohibido

Solo entran los trabajadores de Norgén, que es el encargado del

mantenimiento y la gestión de la bóveda y les digamos un poco el jefe y si le

mandé la felicitación y me ha devuelto los mensajes y me ha dicho que están

muy contentos

que es un logro para ellos, es un logro extraordinario.

Y yo creo que

es necesario que lo conozca la humanidad, que se sepa que hay una

bóveda, que lo llamamos

el Arca de Noel o lo llamamos también el Arca de las Semillas del Día

Después, que preserva

una copia de semillas ante la posibilidad de que pueda desaparecer y

sobre todo

en el mundo terrible y distópico en el que vivimos ahora mismo, lleno de

conflictos aquí y allá y de

locuras y de desastres naturales provocados muchas veces por el propio

calentamiento

global que viene de allí porque justamente Sválvar es el lugar de la

tierra que se calienta entre

tres y cinco veces más que cualquier otro.

Y eso también puede afectar en el futuro a la propia..

Bóveda. Porque la bóveda está construida en una

montaña de permafrost.

Es verdad que ahora

mismo se mantiene a menos 18 grados de forma artificial, pero ese permafrost

garantiza que si hay algún fallo en los generadores o en el sistema eléctrico

que es el que funciona constantemente, puede mantener esas semillas hasta más

de un

año, lo que daría tiempo a hacer los arreglos correspondientes si se

producen esos

correspondientes

la bóveda de las semillas.

Tienes una conexión especial con el sitio.

Vamos por partes. ¿Cómo es llegar hasta

la Bóveda de Svalbard?

Es más fácil de lo que mucha gente cree

Se vuela a Oslo o a Tromso, que es el otro lugar desde donde hay vuelos

directos.

A veces, por las conexiones que hay, hay que hacer noche en Oslo.

Yo ya lo tengo fichado el hotel del aeropuerto

y directamente a la mañana siguiente sales y en dos horas y media, desde

Oslo llegas al

Ártico, llegas al aeropuerto, que hay vuelos todos los días del año, salvo

que haya algún día..

ventisca o algo, pero prácticamente todos los días se aterrizan dos o tres

vuelos, depende porque vuelan

dos compañías noruegas normalmente, luego a veces sale algún vuelo charter.

Llegas y ya

estás. Y lo primero que ves además desde el

propio aeropuerto es la bóveda.

Tan grande

es? No es que sea grande, pero está en la

montaña.

Entonces todo el mundo mira rápidamente, intenta incluso ya hacerse

la

fotito que no se ve nada pero sobre todo por ejemplo si vas durante la

noche polar que quiere decir que durante 24

horas vas a estar de noche, no vas a ver la luz del día.

Yo fui el fin de año

y ves una luz porque está iluminada.

Cuando es de noche la bóveda está iluminada

Cuando son las 24 horas de día, pues no.

Pero sí, es la

primero que ves y es lo primero que yo creo que busca la gente, ¿no?

Es como decir, ya estoy aquí,

Y luego ya nada, eso sí, no puedes ir a verla si no es con coche y

quedándote cerquita del coche o con un guía o una guía que vaya armado

Porque los osos polares no respetan ni a la bóveda ni a nosotros

Madre mía. Y pueden aparecer, con lo cual hay que

ir siempre cuando uno sale ya del asentamiento, hay que ir con guía y hay

que ir

con guía armado. Yo sí da un poco de vértigo pensar que

ahí se guarda el futuro de

los alimentos. La verdad es que no es que dé tanto

solo vértigo, sino emoción, porque además..

lo que consigue el Ártico es que te sientas ajena a lo que está pasando en

el resto

del mundo muchas veces y preocupada justamente por el cambio climático, por

el deshielo, porque

ahí lo ves en vivo y en directo y lo que te da es calma pensar

que ahí hay algo que nos puede salvar

de unos desastres y si suceden y sobre todo porque es el único lugar además

que es un símbolo de la paz

Ban Ki-moon, el exsecretario general de Naciones Unidas, dijo que era un regalo

que le hizo Noruega a la humanidad

pero es que además es un símbolo de paz porque es el único lugar del mundo

donde las semillas de los enemigos

están juntas. Comparten espacio, claro.

Comparten espacio y en algún momento

creo que incluso hay cajas de países enemigos o en conflicto que están una

al lado del otro

Por el bien común, además, porque ahí sí que son conscientes, los que a lo

mejor se están matando en el campo de batalla..

de que eso lo tienen que preservar porque esa es la posibilidad de la

supervivencia

del ser humano si pasase lo peor y de hecho muchas veces

alguien puede pensar pero qué tontería lo que habrá costado y lo que costará

el mantenimiento y tal, esto no va

a pasar nunca. Ha pasado.

En Siria ya, Iqarda, uno de los bancos genéticos, tuvo un que serba

evacuados durante la guerra civil siria y los ataques al Epo, sacaron

las copias que había en Svalbard, en la bóveda, y las replantaron en

Líbano y en Marruecos para volverse a llevar de nuevo los ejemplares a

Svalbard,

para que volviesen a estar ahí.

Hay semillas ya de los territorios ocupados por Israel,

de Cisjordania de Gaza, ya se han llevado también semillas de Sudán que

sabemos que está en una situación terrible también de conflicto y con una

hambruna terrible.

Es decir,

ahí se está preservando.

Y también ahí, desde hace poco, lo decíamos,

Semillas de Olivo, de España.

De España hay, creo, más de 2.000.

Más de 2.000. Sí, claro, de las veces que hemos

ido llevando. Nosotros estuvimos en una entrega, la

de olivo creo que ha sido hace unos meses, en una de las últimas

veces que han abierto la bóveda.

Tenemos, claro,

acelgas, tenemos borrajas muy autóctonas, muy nuestras

tomates. Serán semillas de plantas autóctonas,

de..

claro, de gran calidad y sobre todo me imagino también

que de gran calidad genética.

O sea, para ir... Son de las que tenemos aquí..

son de los bancos copias que se llevan allí.

Y realmente solo se abre dos o tres veces al año, al

margen de lo que a lo mejor la abren en alguna otra ocasión para mantenimiento,

para lo que es

depositar semillas son dos, máximo tres veces al año cuando hay esos depósitos.

Entonces, bueno,

depende, cada vez son más países, estamos ya en 132 instituciones y

gobiernos que ya han

depositado allí semillas, casi 1.400.000 ejemplares y más

de 6.500 especies. Lo digo porque lo he comprobado en la

página web antes de darles la enhorabuena.

Y la

verdad es que creo que hay que conocer y que lo bueno del príncipe, de la

Princesa de Asturias,

del Premio Princesa de Asturias, es que primero está muy prestigiado fuera, y

lo digo porque..

he entrevistado a varios de los premios príncipe de Asturias en su momento y

princesa de Asturias

después, que mostraban el gran orgullo, era como casi casi si les hubiesen dado

el Premio Nobel

entonces creo que el premio princesa de asturias ha adquirido ya tal prestigio

tal relevancia fuera que va

a hacer que se conozca más la bóveda de Svalbard, que va a hacer probablemente

también que la gente conozca dónde está, que es el permafrost, y que sepa

también que ahora mismo

la tenemos garantizada, pero que si seguimos jugando a lo que estamos

jugando, que es a la contaminación,

que es a no cuidar nuestro planeta, probablemente no nos puedan garantizar

tampoco eso, nos lo podrá garantizar la

parte artificial pero no tendremos garantías de hecho ya hubo una

filtración hace unos años de agua y

se tuvo que rehacer una parte.

Y el permafrost se está perdiendo

también en el Ártico.

El permafrost es la península...

No, es el suelo helado.

El suelo

helado. También se están deshaciendo los

glaciares, pero a una

velocidad... Yo recuerdo el glaciar de al lado de

Longyearby,

de la que pasa por ser la capital de Svalbard, cuando fui en el 2004,

y lo recuerdo enorme, esta vez en verano, cuando se había quitado la capa

de nieve, porque si no, no ves el glaciar,

yo había empequeñecido.

Pero a unos niveles que se te..

rompe el alma cuando lo ves.

De hecho, nosotros les mandamos la contaminación

y ellos nos lo están devolviendo en lo que llamamos cambio climático, en lo

que llamamos

subida del agua y muchísimas otras consecuencias.

Y espero que

el Premio Princesa de Asturias a la bóveda global nos haga de verdad volver

a pensar

en nuestro planeta y volver a pensar en lo importante que es que lo

conservemos. Y el Ártico es un lugar...

Es verdad que dicen que la magia del Ártico cuando te atrapa no te suelta

Yo me reía al principio.

El problema es que me ha atrapado.

Decíamos que

has estado varias veces ahí en esa bóveda global de semillas y que además

tienes contacto con ellos.

No sé si te han contado

alguna historia que te impactara especialmente.

Vamos a ver, historias

que impactan no porque impacta todo, impacta el hecho de saber qué hay

dentro

puede estar el futuro de la humanidad en un momento dado o de una parte de la

población

Una de las anécdotas, que no es anécdota, que es una sorpresa que

tuvimos,

el equipo que íbamos de Documentos TV, Oscar Nieto y Pedro y yo, y es que

fuimos a rodar también

en una mina abandonada, ya cerrada de carbón, ya se han cerrado todas, el año

pasado se cerró la última,

que es la mina 3, que se puede visitar como turistas, y nada, estábamos

hablando de carbón

de la mina, de la historia, y de repente nos dicen, mirad, aquí está el

banco originario de Semillas.

Y dije,

¿qué? Y me dicen, sí, en 1986 probamos y

trajimos semillas de Noruega

aquí, permafrost. Ahí sí que han sobrevivido solo con el

permafrost.

Entonces comprobaron y

cuando comprobaron eso fue cuando empezaron con la idea de crear lo que

hoy conocemos

como la bóveda mundial de Svalbard.

Y las anécdotas es lo que ya te dije, no puedes ir

ahí de buenas maneras.

Puedes llegar con el coche, puedes llegar también haciendo hiking,

escalada, que es lo que se

suele hacer sobre todo en verano y suele hacer mucha gente, pero hay que

tener mucho..

cuidado. Yo todavía no me he encontrado con el

oso, no lo he visto todavía y eso que ya llevo buscándolo cuatro..

tres veces, no cuatro veces ya y vamos a por la quinta, pero el oso parece ser

que me evita

Pues espero que siga editándote.

Pilar Requena, periodista de RTVE, que le he estado cuatro veces, decías

Cuatro veces desde el 2024 y vuelvo, en septiembre vuelvo.

Cerca de la bóveda global de Semillas, además estuviste..

en sus orígenes, donde estaba antes, nos contabas ahora.

Muchas gracias por acompañarnos aquí en el Canal 24

Es un día tan especial para la bóveda global

Pilar Requena, sobre la Bóveda Global de Semillas: "Es la posibilidad de supervivencia del ser humano si pasase lo peor"

La Bóveda cuenta, además, con un panel asesor internacional que supervisa su gestión, formado por miembros de los bancos de genes depositantes.

El jurado del Premio, convocado por la Fundación Princesa de Asturias, ha estado presidido por Gustavo Suárez-Pertierra e integrado por Miguel Ballenilla y García de Gamarra, Miguel Carballeda Piñeiro, Ana Covarrubias Velasco, Pedro Duque Duque, Pilar García Ceballos-Zúñiga, Rodrigo García González, Cristina Garmendia Mendizábal, Charo Izquierdo Martínez, Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, barón de Claret, Pol Morillas i Bassedas, Juan Carlos del Olmo Castillejos, María del Mar Pageo Giménez, Isla Ramos Chaves y Gloria Fernández-Lomana García (secretaria).

La candidatura de la Bóveda fue propuesta por Manuel Toharia Cortés, miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026.

La Bóveda forma parte del sistema internacional para la conservación de la biodiversidad fitogenética de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El ex secretario general de la ONU Ban Ki-moon la describió como "una póliza de seguro global" y un "regalo a la humanidad y símbolo de paz" durante una visita a Svalbard en 2009.