La FIFA cesa al jefe de operaciones que se opuso a la propuesta de Infantino de privatizar el Mundial
- Kevin Lamour denunció que era el proyecto "de una sola persona" y no debía seguir adelante
- Ya en su momento admitió que, aunque perdiese su trabajo en la FIFA, podría al menos dormir "tranquilo"
El francés Kevin Lamour, crítico con el proyecto de privatización del Mundial de fútbol, ha sido cesado de su puesto de director de operaciones de la FIFA, según ha informado este lunes el periódico francés L'Équipe, que confirma así una información adelantada por The Athletic.
Lamour había expresado a finales de julio en un comunicado su oposición a abrir el Mundial a inversores privados, como quería el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, un plan avalado por el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero criticado por UEFA, CONCACAF y AFC.
Según L'Équipe, un portavoz de la instancia que gobierna el fútbol mundial ha confirmado que "la relación de trabajo entre la FIFA y Kevin Lamour, en su calidad de director de operaciones, acabó el 17 de agosto de 2026". "La FIFA agradece a Kevin sus dos años de servicio y le desea mucho éxito para el futuro", agrega la fuente, según el rotativo.
"Es el proyecto de una sola persona"
Lamour, quien se incorporó hace menos de dos años a la FIFA, había censurado el proyecto de su jefe Infantino al considerarlo que servía "a intereses personales".
"Es el proyecto de una sola persona (...) no debe seguir adelante", indicó el francés, quien fue ejecutivo de la UEFA y mano derecha entre 2007 y 2015 del entonces presidente de ese organismo, Michel Platini.
"Un presidente debe acercar a las personas, unirlas e inspirarlas. Hoy estamos viviendo lo contrario", afirmó el directivo francés en julio en alusión a Infantino. Lamour admitió entonces que, aunque perdiese su trabajo en la FIFA, podría al menos dormir "tranquilo".
Finalmente, Infantino dio marcha atrás a su idea de privatizar el Mundial, pero su figura ya ha quedado tocada de cara a las próximas elecciones de marzo de 2027. Con el objetivo de asegurar su reelección, Infantino está intentando captar apoyos entre las federaciones que no se pronunciaron sobre la medida y utiliza al organismo para transmitir una sensación de unidad cada vez más alejada de la realidad.