El Real Madrid golea 4-1 al Elche para seguir enganchado a la Liga mientras tiene la mente en Manchester
- Los blancos vencen con goles de Rudiger, Valverde, Huijsen y Guler de vaselina desde su campo
- Arbeloa aprovecha los cambios para dar descanso a los titulares el martes en Champions
Vigo fue el “punto de inflexión”. Así lo dijo Álvaro Arbeloa después de rascar los tres puntos ante el Celta con aquel gol de Fede Valverde de rebote en el descuento. Pocos le creyeron al técnico blanco. Menos aún podían imaginar lo que vendría después.
Después de arrollar 3-0 al Manchester City en la ida de octavos con el uruguayo disfrazado de killer, el Real Madrid ganó sin despeinarse al Elche con los goles de Rudiger, Valverde de nuevo, Huijsen y Arda Guler desde su propio campo. Antes de la obra maestra del turco, el canterano Manuel Ángel hizo el gol en propia meta para el Elche.
El Real Madrid vive su mejor momento de la temporada. En tendencia ascendente, incorporando canteranos como Thiago Pitarch o Daniel Yáñez, así como recuperando jugadores para la causa como Dean Huijsen o Brahim. Todo ello con pesos pesados como Mbappé o Bellingham en la enfermería. Ahora toca superar el examen en el Etihad para poder proclamar que este equipo tiene mucho que decir en lo que queda de temporada.
El Elche no fue rival
Tampoco conviene caer en el elogio desmesurado a los blancos después de una victoria ante el Elche, que no gana desde diciembre y que lleva 4 puntos de 28 posibles. No queda nada del equipo que fue revelación de la temporada durante la primera vuelta. Tan solo el inquilino en el banquillo. Un Eder Sarabia que sorprende que todavía aguante en el banquillo con la racha que arrastra el equipo ilicitano.
Lo que está claro es que el Elche morirá fiel a sus ideas. Porque no le pesó estar en el Bernabéu e intentó hacerse con las riendas del partido. Manejó la pelota, sumó pases y merodeó tímidamente el área rival. Sin probar a Courtois, eso sí. El mayor peligro ilicitano fue el golpetazo que se llevó Sangaré en la cabeza en un choque con Camavinga. Activado el protocolo por conmoción, que otorgó un cambio extra a ambos equipos.
Ahora, para conmoción la que tuvieron los ilicitanos cuando la primera parte se acercaba a los últimos minutos. Dos fogonazos de Rudiger y de Fede Valverde - ¿quién si no en su semana fantástica? - tranquilizaron a la afición blanca, que ya comenzaba a impacientarse. Un golazo el del uruguayo, eclipsado por lo que vendría después.
Canteranos al campo
El regreso después de los vestuarios apenas cambió el choque. Arbeloa comprobó que el partido estaba bajo control para empezar a dar descansos a sus jugadores pensando en el partido del martes ante el Manchester City. En apenas 10 minutos hizo sus seis cambios: fuera Vinicius, Valverde, Tchouaméni, Rüdiger, Brahim y Thiago Pitarch; dentro Arda Guler, Gonzalo y otros 4 jugadores más propios del Castilla que de la primera plantilla blanca. Minutos en el Bernabéu para Yáñez, Diego Aguado, Manuel Ángel y Palacios.
Enseguida aprovechó Yáñez su oportunidad al poner un centro genial en la cabeza de Huijsen para anotar el tercero y dejar el partido visto para sentencia. No fue una noche perfecta para todos los canteranos ya que Manuel Ángel, intentado despejar un balón, batió a Courtois de forma desafortunada. Al menos Arda Guler dejó un buen sabor en la afición blanca con un golazo desde su propio campo. Una vaselina de 60 metros que sorprendió a Dituro. Fue el broche de una noche casi perfecta para los blancos. El martes, la reválida. Y luego a soñar.