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Liga Endesa | Semifinal

El Real Madrid, finalista por la vía rápida

  • El conjunto blanco superó a Unicaja en el tercer partido de la serie (73-76)
  • Los hombres de Laso se meten así en su sexta final consecutiva

Por
REAL MADRID UNICAJA MÁLAGA
Los jugadores del Real Madrid Jaycee Carroll (i) y Sergio Llull celebran el pase a la final de la Liga Endesa tras vencer a Unicaja.

Ficha técnica:

Unicaja 73 - 76 Real Madrid

UNICAJA DE MALAGA: Alberto Díaz (9), Smith (6), Dani Díez (-), Brooks (5) y Dejan Musli (8) --quinteto inicial--; Fogg (8), Nedovic (14), Eyenga (12), Suárez (9) y Okouo (2).

REAL MADRID: Llull (12), Rudy Fernández (5), Maciulis (-), Randolph (13) y Ayón (10) --quinteto inicial--; Doncic (10), Carroll (6), Hunter (-), Reyes (8), Taylor (7) y Nocioni (5).

--PARCIALES: 14-11, 19-20, 19-20 y 21-25.

--ÁRBITROS: Pérez-Pérez, Peruga y Calatrava. Sin eliminados.

--PABELLÓN: Martín Carpena, ante 10.264 espectadores.

El Real Madrid se clasificó este domingo para la final de la Liga Endesa tras ganar también en el tercer partido al Unicaja, esta vez en Málaga por 73-76.

En los dos primeros choques el Real Madrid se impuso como local por 71-68 y 101-72.

Navegando por aguas revueltas, el Real Madrid logró llegar a buen puerto. En un partido que se caracterizó por el físico y la intensidad en el juego, las malas decisiones en ataque fueron la tónica habitual de un choque en el que se veía lo trascendental de la cita. Un Martín Carpena a reventar no dejó de animar a su equipo para llevarlo en volandas a lograr forzar un cuarto partido que no llegó.

Nemanja Nedovic tuvo, en el último cuarto, la oportunidad de meter a los suyos en la eliminatoria,  pero ciertas decisiones en ataque y en defensa impidieron a los suyos mantener una ventaja que había sabido gestionar hasta la batalla final. Con todo, el serbio fue el máximo anotador del partido con sus 14 puntos, mientras que Randolph (13 puntos para 14 de valoración) fue el máximo artillero blanco.

El partido comenzó muy táctico, con defensas intensas que se sobreponían a ataques. El Real Madrid tuvo que esperar cinco minutos para ver entrar un balón en el cesto, mientras que el Unicaja no supo aprovechar el momento inicial de duda 'blanca' para marcar las diferencias desde el principio.

Pero se fue igualando poco a poco, con el Real Madrid acercándose en el marcador merced a los contragolpes que conseguía encadenar ante la tupida defensa verde. Ante las imprecisiones, el partido se puso tenso y, en esas condiciones, el equipo local puso la directa y, con dos triples seguidos, marcó la máxima diferencia hasta ese momento, de siete puntos, que obligó a Pablo Laso a parar el juego.

El parón dio aire a los pupilos del técnico vasco, que empezaron a cuajar mejores ataques y volvieron a acercarse en el marcador para dejar la diferencia en solo dos puntos antes de marcharse a los vestuarios (33-31). Pero el dos de 13 desde más allá de la línea de 6,25 que tuvo en la primera mitad del Madrid pesaba como una losa.

Empató el Madrid al inicio del tercer periodo, pero Dejan Musli fue el desatascador de su equipo para devolver la diferencia a máximos del encuentro, nueve puntos. Pero el Madrid empezó a encontrarse más a gusto en el ataque, volviendo a situar la ventaja en el mínimo posible, 52-51, para disputar la última de las cuatro batallas.

Nedovic y el tiro libre decidieron el partido

El Real Madrid logró empatar el partido por mediación de Doncic para comenzar un nuevo partido de apenas nueve minutos de duración. Y en ese 'mini' encuentro, el equipo blanco se fue viniendo arriba y se puso por delante tras un parcial de 2-8, con falta técnica a Joan Plaza mediante. Y entonces dio comienzo el festival de triples en ambas canastas para maquillar un pírrico marcador que iba variando de dominador en cada jugada.

En el toma y daca, Nemanja Nedovic se erigió en el protagonista negativo de su equipo. Sus decisiones en ataque, con varios lanzamientos errados en los momentos clave, y en defensa, blanda y generando faltas, perjudicaron las opciones de los suyos de llevarse el partido. Las faltas personales y el buen hacer del equipo visitante hicieron el resto. El Madrid estará en su sexta final de Liga Endesa consecutiva y peleará por el tercer título también consecutivo.