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Mundial 2014 | Argelia 1 - Rusia 1

Empate valioso de Argelia frente a Rusia que vale una clasificación

  • Un gol Slimani iguala el choque y clasifica a Argelia como segunda del grupo H
  • Se verá las caras con Alemania, primera del grupo G, en los octavos de final
  • El equipo de Capello dice adiós y se centra ya en su Mundial de Rusia 2018
  • Todos los datos y estadísticas del Argelia 1 - Rusia 1

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El jugador argelino Slimani celebra el gol del empate ante Rusia que clasifica a su equipo para los octavos.
El jugador argelino Slimani celebra el gol del empate ante Rusia que clasifica a su equipo para los octavos.

Ficha técnica:

1. Argelia: M'Bolhi; Mandi, Belkalem, Halliche, Mesbah; Medjani, Bentaleb; Feghouli, Brahimi (Yebda, m.71), Djabou (Ghilas, m.76); y Slimani (Soudani, m.91).

0. Rusia: Akinfeev; Kozlov, Berezutskiy, Ignashevich, Kombarov; Glushakov (Denisov, m.45), Fayzulin; Samedov, Shatov (Dzagoev, m. 64), Kokorin; y Kerzhakov (Kannunikov, m.80).

Goles: 

0-1, m.6: Kokorin.

1-1, m.60: Slimani.

Por primera vez en su historia, Argelia se clasifica para unos octavos de final de un Mundial. Gracias a su empate ante Rusia, el equipo magrebí iguala la gesta que consiguió en su día sus vecinos de Marruecos y se retan con la portente Alemania en Portoalegre el próximo lunes 30. [Estadísticas del Argelia 1 - Rusia 1

Un tanto de Islam Slimani, delantero del Sporting de Lisboa, permitió a Argelia igualar a uno con Rusia en el Arena da Baixada, con lo que el conjunto ruso del italiano Fabio Capello queda eliminado.

Los dos tenían opciones de pasar a octavos y luchaban por la segunda plaza mirando de reojo al encuentro que disputaron Corea y Bélgica. El empate bastaba a los africanos siempre que los asiáticos no golearan, mientras que los hombres de Fabio Capello tenían que ganar sí o sí. No había otro resultado posible para ellos.

El técnico italiano sabía que no podía fallar. Es el seleccionador del Mundial que más cobra, con un salario de 9'6 millones de euros. Su paso por los banquillos de selecciones no ha sido nada bueno. Con Inglaterra fue eliminado en octavos de final en el Mundial de Sudáfrica y apenas logró nada más interesante que pasar la fase de grupos de aquella competición.

Necesitaba amortizar ese sueldo. Demostrar con Rusia que puede dirigir a un país y, sobre todo, justificar ese dineral con una clasificación a octavos de final, lo mínimo exigible en un grupo con Bélgica con su papel de favorita y Argelia y Corea del Sur como candidatos a destronar a sus muchachos del segundo puesto.

Por eso, sus jugadores saltaron al césped a toda velocidad. Sorprendiendo a un equipo que anteriormente enseñó justo esa cualidad. Bélgica y Corea la sufrieron, pero ahora eran ellos las víctimas. Ese arranque ruso fue muy efectivo y Capello consiguió lo que quería muy pronto, en el minuto seis. Fue en ese momento cuando Alexander Kokorin remató de manera espectacular con la cabeza un centro desde la izquierda de Dmitry Kombarov. El jugador del Dinamo de Moscú puso un centro medido que acabó en la escuadra de Adi M'Bolhi, que no pudo hacer nada por evitar el tanto de Rusia.

Argelia, cabizbaja, se vio eliminada pero, con calma, fue parando poco a poco el arreón de sus rivales. La tormenta fue pasando y el juego africano comenzó a salir a la luz en el último tramo de la primera parte. Sin grandes ocasiones, consiguió merodear con intriga el área de Igor Akinfeev, que, sin embargo, sólo tuvo que emplearse a fondo con un cabezazo de Islam Slimani que luego fue fuera de juego.

Con el tanto de Kokorin Rusia se marchó al descanso. La situación era peligrosa porque un gol de Argelia echaba al equipo de Capello. Cualquier cosa podía pasar en la reanudación con dos equipos necesitados. Pero el guión volvió a cumplirse con Rusia desmadrada.

De nuevo salió a por otro gol para sentenciar el duelo y la clasificación y a punto estuvo de salirle bien la jugada con una oportunidad de Alexander Samedov, que tras hacer una pared con Kokorin no pudo resolver en el mano a mano frente a M'Bolhi.

Esta vez no acertó Rusia y Argelia se agitó ese dominio antes que en la primera parte. Necesitaba un gol para seguir en la competición y para romper la maldición de la fase de grupos que no había conseguido traspasar en sus otras tres participaciones mundialistas (España 1982, México 1986 y Sudáfrica 2010).

La gesta estaba a tiro y la consiguió Slimani con un cabezazo que levantó a todo un país. En el minuto 60, el delantero Slimani se elevó por encima de la defensa rusa y, esquivando una salida en falso de Akinfeev, mandó la pelota a la red y dio una clasificación histórica para su equipo.

Aunque Rusia intentó evitarla por todos los medios, sólo dispuso de una oportunidad de Alexander Kerzhakov que detuvo un inspirado M'Bolhi. Esa fue la más clara para un equipo que no pudo hacer más y cuyo entrenador, Fabio Capello, fracasó una vez más en un Mundial. Su fracaso fue el éxito de Argelia, que hizo historia con su pase a octavos de final. Ahora, Alemania espera.