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El portugués Rui Costa arrebata a Purito el Mundial de ciclismo

  • El corredor luso se impone al español en un apretado esprint
  • Alejandro Valverde entra tercero, por delante del italiano Vincenzo Nibali

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Amargo podio para Purito y Valverde

El portugués Rui Costa se proclama campeón del mundo de ciclismo en ruta en Florencia (Italia), mientras que los españoles Joaquim 'Purito' Rodríguez y Alejandro Valverde han sido plata y bronce respectivamente. Un final agridulce, puesto que el catalán acarició el oro hasta el último esprint.

Valverde se convierte en el primer español en lograr cinco medallas mundialistas, dos de plata y tres de bronce. Hasta la fecha solo Óscar Freire, en tres ocasiones, Igor Astarloa y Abraham Olano en pisado lo más alto del podio. Por su parte, Purito suma su segunda medalla, después del bronce de 2009.

La prueba de la Toscana se convirtió en una reedición de la pasada Vuelta a España, pero sin Chris Horner, que fue uno de los damnificados de una accidentada carrera, marcada por la lluvia.

En los últimos kilómetros Purito Rodríguez lanzó un ataque en la subida a Fiesole que hizo una selección dura, dejando a rivales como Sagan o Cancellara. Su compatriota Valverde, el italiano Vincenzo Nibali, el gran favorito del público local, y el portugués Rui Costa aguantaron el ritmo. Con dos españoles de cuatro se veía segura la medalla, pero faltaba ponerle el color.

Mientras Purito parecía que se iba y Valverde marcaba a Nibali, que se desesperaba, Costa permanecía agazapado, esperando su oportunidad. El líder del Katusha cogía efímeras ventajas que parecían dar esperanzas al equipo español, pero era neutralizado.

Hasta que a falta de dos kilómetros cogió una ventaja de casi 20 segundos que se antojaba definitiva. En ese momento salió tras él Costa, para sorpresa de Valverde y disgusto de Nibali, quien buscaba con la mirada al español para irse juntos a cogerle.

La indecisión provocó que el luso se fuera como una exhalación hasta Purito, que le esperó lanzando una mirada de advertencia, retándole para el esprint final. Pero el español llegaba más cansado después de sus duros ataques y bastante pudo hacer con arañar una plata con sabor a oro blanco.

Por detrás entraban Valverde y un enfadadísmo Nibali, que veía cómo se le escapaba el Mundial en casa. El favorito fue bien marcado por el equipo español, anulando la estrategia del equipo italiano durante la mayor parte de la carrera; pero no contaban con la sorpresa de Rui Costa.

Carrera accidentada

El italiano Nibali pudo llegar a pesar de ser uno de los que se fue al suelo. La lluvia caída durante gran parte del recorrido condicionó la carrera y varios ciclistas sufrieron caídas, entre los que estaban el español Samuel Sánchez y el estadounidense Horner.

Una de las más aparatosas fue la de Rigoberto Urán en uno de los últimos descensos. Salvo los accidentes, la carrera fue controlada tácticamente por el equipo italiano en la primera parte y terminó cediendo a la estrategia del equipo español, dirigido por Javier Mínguez.

No obstante, en las primeras vueltas ambas escuadras cedieron el protagonismo a la británica. Una escapada de cinco corredores hizo reaccionar a Cavendish y compañía, que se tuvieron que emplear a fondo para neutralizar los ocho minutos de ventaja que llegaron a tener los fugados.

Los anfitriones no empezaron a enseñar sus cartas hasta el intento de escapada de Visconti junto al francés Gaultier, ya en la sexta vuelta. Pero la caída de Nibali a 35 kilómetros de la meta hizo cambiar los planes a Bettini. Visconti se dejó 'cazar' y Jonathan Castroviejo se puso a marcar el ritmo del pelotón al inicio de la última vuelta.

A partir de ahí llegó la selección de Purito. Un esfuerzo tácticamente irreprochable, pero que se quedó sin el mejor de los premios.