Enlaces accesibilidad

Saura: "Los jugadores no debieron celebrar los goles"

  • El Conseller de Interior cree que la responsabilidad de los incidentes es del Espanyol
  • Desde el club blanquiazul afirman que ya advirtieron a los Mossos d'Esquadra
  • Puyol cree que los jugadores saludaron a la afición no violenta
  • El juzgado de guardia decreta prisión provisional para los cinco detenidos

Por
La violencia vuelve al fútbol

El conseller de Interior, Joan Saura, asegura que los jugadores del Barça no debieron celebrar los goles que marcaron frente a las gradas en las que se encontraban los "boixos nois" que protagonizaron los incidentes violentos en el partido del pasado sábado frente al Espanyol.

En declaraciones a la Cadena Ser Saura ha afirmado: "No sé si fueron conscientes o no de lo que estaba ocurriendo, debieron serlo porque se había interrumpido el partido, pero creo que no fueron unos gestos adecuados los que hicieron dirigiéndose a esa zona que era dónde se habían producido los incidentes graves".

 En este sentido, el conseller de la Generalitat ha añadido que a su parecer la actuación de los jugadores que se dirigieron a esa zona para celebrar los goles no "fue una acción correcta".

Saura considera que el hecho de que estos hinchas violentos entraran en el estadio "es una responsabilidad del club (el Espanyol)" ya que éste "tiene la responsabilidad de controlar, hacer cacheos, para que no se entren determinados objetos en el campo". La responsabilidad última de que no entren ni bengalas, ni otro tipos de instrumentos que pueden ser violentos, es una responsabilidad de las empresas de seguridad privada que controla los accesos al campo", ha añadido

No obstante, ha recalcado que no atribuye "toda la responsabilidad" a los encargados de hacer estos registros en la entrada del estadio, y ha reconocido que las fuerzas de seguridad públicas también pudieron tener fallos.

  • El Espanyol planteó la posibilidad de no dejar entrar a los violentos

Josep Manel Moyá, consejero responsable de la parcela jurídica del RCD Espanyol, ha asegurado que la entidad blanquiazul planteó a los 'Mossos d'Esquadra', una hora antes del inicio del partido, la posibilidad de impedir la entrada al estadio de los 'Boixos Nois'.

"Con una hora de antelación, viendo los 300 elementos que subían con las intenciones bien claras, el Espanyol manifestó su intención de no dejar entrar a los Boixos. Nosotros no podemos impedir la entrada a nadie por el color de pelo o la gorra que lleva, pero cuando una persona se manifiesta de una forma determinada, entonces sí podemos vetarle la entrada", ha explicado Moya.

El consejero del Espanyol ha explicado que los Mossos consideraron que era preferible que los seguidores entraran y el club aceptó sus instrucciones. "No teníamos otro remedio. Decían que serían más controlables dentro que fuera", ha insistido Moya, antes del inicio de la reunión de la comisión jurídica del Espanyol.

  • Puyol responde: "Los futbolitas sólo querían saludar a la afición pacífica"

El capitán del Barcelona, Carles Puyol, cree que la intención del Espanyol de denunciar ante la Comisión Antiviolencia a varios jugadores del conjunto azulgrana por entender que su celebración de los goles en el derbi (1-2) incitó a la violencia está "totalmente fuera de lugar". En su opinión. los futbolistas del Barça sólo quisieron "saludar a la afición".

Aunque pidió "disculpas" por si "nuestras celebraciones pudieron molestar a alguien", Puyol insistió en que el vestuario del Barça está "cien por cien en contra de la violencia" y que no se siente "representado por los cuatro que tiran las bengalas", de la misma manera en la que "el que tiró la botella de agua a Juan Carlos (Unzúe) no representa al Espanyol".

"En ningún momento quisimos saludar a los violentos, a la minoría de quienes habían tirado las bengalas", añadió el capitán, "sino con la afición, porque en ese sector también teníamos amigos y familiares".

Puyol desveló que sus compañeros están "sorprendidos" por la intención del Espanyol de denunciarles ante la Comisión Antiviolencia. También censuró los insultos que supuestamente recibió Gerard Piqué en la zona mixta de Montjuïc al término del partido por parte de directivos del Espanyol, "una reacción fuera de lugar".

El defensa azulgrana celebró el hecho de que, "por suerte, no pasó nada", pero recordó que "podía haber sido una desgracia o hacer daño a alguien", como al entrenador de porteros del Barça, Juan Carlos Unzúe, que recibió un botellazo. "Todos debemos luchar contra la violencia", apostilló.