Día tras día, las fotografías de Motaz Azaiza mostraban al mundo los primeros cuatro meses de la masacre israelí sobre Gaza. A través de su cuenta de Instagram, sus imágenes retrataban la destrucción y sus consecuencias. También los rostros que estaban detrás de las frías cifras de muertos. Una ventana a la que muchos en el mundo se asomaron: durante los primeros 108 días desde el inicio de los bombardeos, su cuenta pasó de 25 mil seguidores a 16,7 millones.
Con tan solo 26 años, este fotógrafo palestino se convirtió en un icono mundial del conflicto que consiguió romper el bloqueo informativo que Israel estaba practicando.
Foto: Víctor Lerena / EFE