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En Irán siguen cayendo las bombas por cuarta jornada consecutiva. Esta vez, el blanco no ha sido una instalación nuclear, sino la sede de la radiotelevisión pública (IRIB). Un giro llamativo en la estrategia israelí, que hasta el momento había realizado sus ataques contra objetivos militares o científicos, y que ahora podría centrar su interés en provocar la caída del régimen de los ayatolás. Una idea que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no disimula. En declaraciones recientes a la cadena ABC News, ha insinuado que un cambio de régimen en Teherán podría ser una consecuencia deseable, además de sugerir la posibilidad de asesinar al líder supremo de Irán, Alí Jamenei.

Sin embargo, expertos alertan del riesgo que implicaría ese escenario. "El problema con el cambio de régimen es que podría desembocar en una guerra civil, y eso es algo que deben valorar tanto Estados Unidos como Israel”, apunta el periodista y analista, Eugenio García Gascón, a RTVE.

En medio de esta escalada, Washington espera que Irán opte por moderar su respuesta, pese a que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha advertido que responderá a la ofensiva con contundencia.

En el último año, el Gobierno de Nicaragua ha prohibido la entrada a 3.000 ciudadanos "nicos" que viven fuera del país. El Estado está sumido en una dictadura dirigida por Daniel Ortega y Rosario Murillo, que utilizan la retirada de pasaportes y la nacionalidad a los opositores en el exilio como medida de represión.

Dora María Téllez, antigua guerrillera sandinista y principal opositoria al régimen, reconoce a RTVE que "el exilio es algo desgarrador". Vivió 600 días encerrada e incomunicada, "sin lápices, sin dibujos, sin lecturas", recuerda.

El antiguo rector de dos de las universidades más importantes de Nicaragua Ernesto Medina también vive exiliado en Zaragoza porque Ortega lo consideró un traidor a la patria por pedir el cese de la represión para sus alumnos. Amiga de Téllez, ha relatado que detrás del miedo a la represión "hay un gran sentimiento de inconformidad".

En una nueva jornada de enfrentamientos entre Irán e Israel, el Gobierno de Netanyahu ha bombardeado la televisión estatal iraní durante una emisión en directo. El ataque ha paralizado la emisión, según las imágenes que muestran a la presentadora en el informativo en el momento del impacto. Israel justificó el inicio del conflicto el 13 de junio bajo el pretexto de diezmar el programa nuclear del país persa.

En Tel Aviv, la respuesta de Teherán ha dejado ocho muertos y cerca de un centenar de personas heridas en una operación considerada por el régimen persa como "la más poderosa y devastadora" en suelo israelí. En Haifa, uno de los puntos más azotados por los misiles iranís, el ministro de ultraderecha Ben Gvir ha declarado la "guerra total con Irán".

FOTO: IRINN / AFP

La Policía de Estados Unidos ha detenido este fin de semana al presunto autor de los tiroteos contra dos senadores demócratas y sus parejas. Tras 48 horas de búsqueda, han encontrado a Vance Boelter en un bosque cercano de su casa, a una hora de Mineápolis. Boelter, de 57 años, empresario y cristiano evangélico extremista, iba armado y las autoridades han encontrado en su coche una listado con más objetivos: 70 personas, entre ellos muchos políticos (todos demócratas), pero también médicos y defensores del aborto.

Foto: Tim Evans / Reuters

Este lunes constituye la cuarta jornada de bombardeos entre Israel e Irán. Desde el jueves, los dos contendientes continúan atacando puntos estratégicos en ambos países. El experto del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria Jesús Núñez Villaverde, explica a Radio Nacional que "es imposible desmantelar el programa nuclear iraní con las armas convencionales israelíes".

Antes de que comenzaran los ataques, Estados Unidos e Irán mantenían negociaciones para revisar el programa nuclear del país persa. Sin embargo, después del primer bombardeo israelí, Irán ha cancelado los contactos. Además, ha escalado su decisión y el Parlamento iraní ha dado el primer paso para abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear.

Los analistas pronostican que la clave del conflicto reside en Estados Unidos, quien arma a Israel y puede contener al resto de países de Oriente Próximo para que no se hagan con armas nuclerares. De momento, el Estado hebreo es el único de la región que posee bombas atómicas.

IMAGEN: EFE/ Abedin Taherkenareh

El intercambio de ataques entre Israel e Irán hacen temblar los mercados. Irán, que exporta tres millones de barriles diarios, no es uno de los principales productores, pero el conflicto con Israel puede llevar a Teherán a cerrar el estrecho de Ormuz. Este es un paso estratégico por el que pasa el 20% del comercio del petróleo mundial, por donde salen las exportaciones de grandes productores como Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Irak o Kuwait.

Ese cierre sería el peor escenario geopolítico para los precios de la gasolina, que probablemente aumentarían más del 20%, hasta superar los 100 dólares por barril. También se dispararían por la intervención directa de Washington, o si el conflicto escala a una guerra regional. A pesar de todo, este momento parece algo lejano.

Pablo Fernández de Mosteirín, analista financiero de Renta4 Banco, añade que "a nadie le conviene, principalmente a Estados Unidos" el aumento de los precios del petróleo. Recuerda que una de las principales prioridades de Trump, desde su regreso a la Casa Blanca, ha sido bajar los precios del petróleo. Tampoco le interesa a "China, que es el principal importador de crudo iraní del mundo". El analista se muestra confiado y sentencia que, con los intereses de estas dos grandes potencias en juego, se encargarán de presionar para que esto no pase.

La incertidumbre puede afectar también al precio del gas: Irán es un productor relevante y Catar, el mayor exportador mundial, utiliza el estrecho de Ormuz como salida.

Foto: EPA / ABEDIN TAHERKENAREH

Las columnas de humo negro han desdibujado las montañas de Teherán tras el impacto de bombas israelíes sobre una refinería. El régimen iraní ha difundido dichas imágenes junto a otras que muestran hospitales alcanzados, como prueba de que Israel también golpea infraestructura civil. Desde el inicio de la ofensiva el viernes, las cifras oficiales hablan de al menos 224 muertos y cerca de un millar de heridos. Israel, por su parte, defiende su estrategia alegando que muchos objetivos militares están incrustados en zonas residenciales, y ha asegurado haber destruido un tercio de las lanzaderas de misiles iraníes con bombardeos "quirúrgicos".

La realidad en Israel es otra: más de 370 misiles iraníes han sido lanzados en tan solo 72 horas, además de decenas de drones. Algunos han logrado esquivar el escudo antiaéreo. En el centro del país, cuatro ancianos han muerto al no alcanzar el refugio a tiempo. Tel Aviv también ha sufrido daños, incluso sus sinagogas. Cerca de Haifa, el ministro de Seguridad Nacional y ultraderechista israelí, Itamar Ben Gvir, ha pedido la guerra total en plena calle, entre escombros y vecinos que lo han perdido todo.

Foto: MAXAR TECHNOLOGIES

Esta madrugada Irán ha vuelto a atacar con misiles varias ciudades israelíes, dejando 5 personas fallecidas y más de 90 heridas. Es la cuarta noche consecutiva de bombardeos entre ambos países y una escalada militar sin precedentes en décadas. Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, lo analiza en Las Mañanas de RNE: "Ya no hablamos de un golpe más entre Tel Aviv e Irán, sino de una guerra abierta que tiene un potencial de escalada regional que puede llevar al absoluto descontrol". Núñez considera que hay dos escenarios posibles de actuación en este conflicto: "O bien puede que Irán agache la cabeza y firme lo que le pongan delante [...] O si se dota de armas nucleares, inmediatamente detrás Arabia Saudí, Turquía y algunos otros van a entrar también en esa carrera", concluye.