El acuífero sobre el que se levantó el pueblo de Grazalema ya no soporta más agua, después de una semana en la que han caído más de 900 litros por metro cuadrado. La localidad se ha transformado en una especie de cascada y el agua busca cualquier resquicio para salir a la superficie.
Hasta que no deje de llover no se podrán evaluar los daños en las estructuras. Por eso, pocos se atreven a poner una fecha de regreso para los vecinos, aunque el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ya ha avisado de que los desalojos se mantendrán al menos hasta mediados de la próxima semana.
Foto: REUTERS/Jon Nazca
La Hora de La 1