Hay un muro que nunca se ha traspasado en Aragón: el de la mayoría absoluta. Tradicionalmente, su parlamento es uno de los más fragmentados. En esta legislatura se han sentado ocho partidos. Ahora casi el doble, 14 candidaturas, aspiran a hacerse con un sitio. La clave está en la despoblación. Los mecanismos para corregirla hacen que la distribución de sus 67 escaños no sea totalmente proporcional. En la circunscripción más habitada, Zaragoza, eligen 35, por debajo de lo que le correspondería. Huesca y Teruel, con muchos menos residentes, escogen 18 y 14 respectivamente. Electoralmente, se traduce en que en estas dos provincias los partidos necesitan menos sufragios para lograr un parlamentario.
Foto: EFE /Javier Cebollada