Cuando los primeros servicios de emergencia llegaron a la zona del accidente ferroviario en Adamuz pensaron inicialmente que había un único tren descarrilado, un Iryo. Arturo Carmona, cabo de la Guardia Civil, se percató de que podía haber un segundo convoy: "Vimos a un grupo de diez o doce personas que venían de una zona oscura que no nos cuadraba".
Arturo localizó también a una niña de seis años que resultó ser la única superviviente de una familia de Punta Umbría, Huelva. Esta menor ya comentaba entonces que "sus padres estaban muertos".
Foto: EFE/ J.J. Guillen
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