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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, insiste en que Marruecos no provocó la crisis migratoria de Ceuta, señala a Israel, Rusia y la "internacional ultra" como propagadores de los bulos que la propiciaron, y considera que el rey debe visitar la ciudad. El presidente ha hablado este lunes un mes después de su única comparecencia pública sobre la crisis.

Mientras, en Ceuta siguen, por un lado, las protestas vecinales de quienes piden que la ciudad autónoma vuelva a la normalidad y se quejan de la situación en la calle; y por otro, la reubicación de migrantes en los espacios habilitados para que los que aún quedan tras la entrada masiva puedan abandonar la calle y dormir bajo techo, con la mirada puesta en las niñas y los colectivos más vulnerables.

La Policía Nacional ha intervenido este lunes por la mañana en Loma Colmenar, después de que cientos de migrantes magrebíes que permanecían acampados en el exterior del recinto hayan intentado acceder al interior de forma masiva.

FOTO: EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el rey visitará Ceuta al haber "razones suficientes para ello", aunque sin concretar una fecha. Ha defendido, también, la actuación de Marruecos, asegurando que "sin cooperación", la situación "se agravaría".

Sánchez ha atribuido la crisis migratoria iniciada el 30 de julio a la tergiversación de la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio y a los bulos y desinformación procedentes de Rusia e Israel. Además, ha negado la existencia de informes previos que advirtieran de la "magnitud" y "gravedad" de lo que iba a suceder el 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma.

El jefe del Ejecutivo ha asegurado, además, que el mando único se activó a petición del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y porque las crisis "evolucionaban".

Preguntado también sobre la polémica del ático de la Comunidad de Madrid, ha denunciado que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, actúa con "impunidad" al haberse comprado "un aticazo con la pasta de los madrileños".

Foto: EFE/ Mariscal

El Gobierno insiste en que no recibieron información sobre la magnitud de la entrada de migrantes desde Marruecos y anuncia nuevas medidas económicas para la recuperación de Ceuta. En Las Mañanas de RNE, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, afirma que siguen aumentando el número de plazas en centros de acogida temporal en la Ciudad Autónoma. Defiende la respuesta que ha dado el Gobierno a esta crisis y asegura que han estado desde el primer momento en Ceuta. Saiz insiste además en que no hay evidencias para atribuir a Marruecos responsabilidad en lo ocurrido y sostiene que la colaboración de Rabat tras la entrada de migrantes del pasado mes de julio ha sido fundamental.

La ministra se ha mostrado crítica también con las visitas de dirigentes del PP a la Ciudad Autónoma. "Ha habido quien ha ido a Ceuta a agitar, a hacerse fotos con agitadores", señala, y califica de "irresponsables" declaraciones como las que llamaban a la "caza del inmigrante": "Esa no es la sociedad ceutí".

Kissy Chandiramani, vicepresidenta de Ceuta, ha explicado en Las mañanas de RNE, que ha estrenado temporada en la ciudad autónoma, que antes de que se produjese la entrada masiva de migrantes el 30 de julio, las autoridades ceutíes ya habían comunicado al Gobierno que algo estaba pasando. "Habíamos pasado de atender 180 menores el lunes a 800 el miércoles. Eso no era normal", ha asegurado.

Chandiramani insiste en que los ceutíes llevan un mes viviendo en una ciudad que no reconocen. Denuncia que el baile de cifras sobre cuántos entraron y cuántos se fueron es enorme: "No sabemos a cuántas personas hay que dar auxilio porque están en situación de calle. Y todo eso un mes después", afirma. La vicepresidenta de Ceuta quieren que se les explique cuándo van a poder volver a la normalidad, y dice que, como responsable pública, le produce "muchísima tristeza que mi país, después de 30 días, no haya sido capaz de proteger a los ceutíes y a las personas migrantes".

"La normalidad se ha roto por completo". Así de rotundo se muestra Uzman Bersabe, miembro del Movimiento social y vecinal de Ceuta en 'Las Mañanas de RNE'. Una situación, en la que nos dice, no ve una pronto solución. "Cada día que pasa se multiplica el peligro, y llevamos ya un mes". Bersabe asegura se está "perdiendo la coexistencia. Desde antes ya era algo muy liviano. Ahora esta situación la está haciendo estallar..."

"Esto es histórico. Ahora estamos en la segunda fase", señala Uzman Bersabe. "En las 48 primeras horas entraron una cantidad equivalente a la de la ciudad de Ceuta" asegura a preguntas de Juan Ramón Lucas. "En esas 48 horas terribles, todo el mundo pensó que se acabó todo", señala este miembro del Movimiento social y vecinal de Ceuta que, asegura, que la playa de El Trampolín es la cara más visible de esta situación pero "el problema está en la periferia"

"Esto es una emergencia humanitaria, y para eso estamos aquí. Conforme pasan los días no vemos grandes pasos para solucionarla". Así lo relata desde Ceuta a 'Las Mañanas de RNE' Patricia Ruiz de Irizar. La responsable de Migraciones de Médicos del Mundo asegura que, aunque ha bajado un poco, en Ceuta "se respira tensión". Médicos del Mundo, relata, se habían planteado una intervención de un mes pero, asegura, se prolongará más allá de ese tiempo. "Nuestra intervención estaba prevista para un mes, pero vamos a tener que alargar. Estamos evaluando las necesidades".

"Hay muchísimas familias con niños y hay muchos menores (...) Lo que más vemos es crisis de ansiedad, las madres de los niños nos dicen que han dejado de comer, que no duermen", relata la responsable de Migraciones de Médicos del Mundo. "La media son una 100 atenciones diarias (...) Vemos muchas heridas infectadas, traumatismos e infecciones respiaratorias", señala.

Un mes después de la entrada masiva hay unos 1.500 menores en Ceuta, según los últimos datos del Gobierno. Hay 700 niñas y muchos menores de 13 años. La ciudad autónoma confirma que tiene 1.400 menores tutelados.

Durante días, con los recursos de acogida de Ceuta desbordados, cientos de menores durmieron en un polígono industrial. Más tarde se habilitaron dos colegios. Algunas ONG empezaron a recopilar a mano los datos de los menores. La Policía abrió un registro para recoger los datos y empezar los trámites de identificación de todos ellos.

Ningún menor de edad puede ser repatriado sin un proceso de identificación y un análisis de cada caso. Así lo dicen las normativas y convenios internacionales que también recoge el ordenamiento jurídico español.

La administración debe comprobar la situación familiar o social del menor, recabar información en el país de origen y valorar si la reagrupación familiar o la permanencia en España responde al interés superior del niño.

Foto: Marcos Moreno/Europa Press — Migrantes en las calles del barrio de Loma Colmenar, en Ceuta

"Era horrible, no podías pasar, vamos que llegué tarde al médico porque estaba todo bloqueado de personas, gente, embarazadas, niños corriendo, eso era exagerado", recuerda Hafida Mustafa de cómo vivió la entrada masiva a Ceuta hace un mes. Durante este tiempo ha ayudado en este campamento para mujeres y niñas que instaló la asociación de vecinos.

"Al principio la idea del campamento era que fueran tres o cinco días, algo de urgencia. Pero un mes después, ahí siguen", explica Ahmed, presidente de la Asociación de vecinos de El Príncipe.

FOTO: EFE/Reduan