Cuando estaba a punto de expirar el ultimátum de dos días que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había dado a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, el inquilino de la Casa Blanca ha actualizado el plazo y ha afirmado que no bombardeará las centrales eléctricas iraníes hasta el viernes.
Trump también ha hablado de un supuesto diálogo que Teherán niega. Por lo pronto, y a falta de ver en qué se traducen las promesas y advertencias del mandatario norteamericano, el precio del petróleo ha bajado.
La guerra en Oriente Próximo pone el foco en las instalaciones nucleares. Tras el ataque a la planta nuclear iraní de Natanz, Teherán ha golpeado la región de Israel que alberga su principal centro de investigación atómico. Hay más de centenar de heridos.
Noche complicada para Israel, la peor desde que comenzó la guerra. Hay una víctima mortal en el norte del país. Y en el sur, más de un centenar de personas han resultado heridas en dos ataques iraníes, según las autoridades. Uno de ellos en esta zona residencial de la ciudad de Arad. El presidente israelí, el primer ministro y parte de su gabinete han visitado la zona: "Estamos aplastando al enemigo, aunque queda trabajo por hacer", ha reconocido Benjamín Netanyahu.
A solo 30 kilómetros de allí, en Dimona, otro misil impactó unas horas antes. Estos dos bombardeos que ha lanzado Irán sobre el sur de Israel cercan un punto clave: Négev, su principal instalación nuclear. Oficialmente es un centro dedicado exclusivamente a la investigación, pero desde hace décadas se da por sentado que Israel desarrolla ahí armamento nuclear.
Teherán ha confirmado que es su respuesta al ataque de este sábado sobre la central de Natanz, vital para su programa nuclear. Culpa a Israel, que se desvincula, y a Estados Unidos, que eleva la presión. Donald Trump ha dado un ultimátum. Golpeará las centrales eléctricas iraníes si Teherán no abre totalmente el estrecho de Ormuz en 48 horas. Pero Irán, lejos de doblegarse, amenaza con causar daños irreversibles a la infraestructura crítica de toda la región, que, además, sigue recibiendo ataques. Los últimos, en Irak, Emiratos Árabes y Arabia Saudí.
Global Women Leaders Voices (GWL Voices) reúne a mujeres que han liderado gobiernos e instituciones supranacionales. Abogan por los derechos de las mujeres y por una mayor paridad en la política internacional. En este reportaje las conocemos mejor y nos cuentan su principal reto en la actualidad: que por fin sea una mujer la próxima secretaria general de la ONU cuando acabe el mandato de Antonio Guterres.
Esto es el Líbano: Israel ha atacado este domingo un puente que comunica una región del sur con el resto del país. Israel asegura que va a volar todos los puentes sobre el río Litani porque, dice, son utilizados por Hizbulá.
Además, va a acelerar la destrucción de viviendas en el sur del país con el objetivo de evitar el aprovisionamiento de Hizbulá.
Unos 4.000 kilómetros separan a Diego García de Irán. Es la base conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido en el océano Índico atacada por Teherán con dos misiles balísticos. Ninguno de los proyectiles ha logrado impactar en su objetivo, pero el intento muestra la capacidad de alcance del armamento iraní.
La guerra sigue su curso por el aire. El fuego cruzado en la región no cesa. En las últimas horas, Irán ha lanzado nuevas oleadas de ataques sobre Israel. Uno de sus misiles ha golpeado esta refinería en Haifa. Jerusalén y los alrededores de Tel Aviv también han registrado explosiones.
En Irak, los ataques se intensifican. Un dron ha impactado en la sede de la inteligencia iraquí, pocas horas después de que milicias proiraníes atacaran un centro de apoyo logístico para diplomáticos estadounidenses en el aeropuerto de Bagdad.
Como respuesta, Israel y Estados Unidos golpean puntos estratégicos para el régimen. Medios iraníes informan de un ataque a la planta nuclear de Natanz, instalación clave para el enriquecimiento de uranio iraní.
En el frente del Líbano, Israel ha anunciado la muerte de cuatro combatientes de Hizbulá en el sur del país. La capital, Beirut, muestra un día más el rastro de destrucción. El Ejército israelí ha ordenado nuevas evacuaciones en los suburbios de la ciudad. Los desplazados internos en el Líbano superan ya el millón de personas desde el comienzo de la guerra.
Foto: Imagen de la base militar Diego García HENRY NICHOLLS / AFP
La populosa Tiro es ahora una ciudad fantasma. Es una de las más antiguas del mundo, y de las más turísticas de Líbano, pero la guerra ha vaciado su paseo marítimo de visitantes, y sus casas, de vecinos. La actividad económica ha desaparecido y ya solo quedan los que no tienen otro sitio adonde ir o los que se niegan a marcharse. "Estoy muy unido a mi tierra y si me voy, ¿Quién va a quedarse aquí?", dice Ali que asegura que no le importan los bombardeos. Aquí vivían unas 200.000 personas. Según el ayuntamiento, ya solo quedan unas 16.000. Los avisos de bombardeos del Ejército israelí y las órdenes de evacuación afectan a toda la ciudad, solo una pequeña esquina en la parte vieja está excluida.
El casco viejo de Tiro es un barrio de mayoría cristiana. No es que sea un lugar seguro, pero al menos no está marcado en rojo en el mapa de amenazas de bombardeos de la aviación israelí.
Un equipo de RTVE acompaña a Kasem hasta el teatro nacional donde han buscado refugio los que nos pueden ir. Varias familias, unas cien personas que viven como pueden en el patio de butacas con sus niños pequeños entre sus asientos. "Así es como confrontamos la guerra mediante el arte", explica el director del teatro, que cuenta que también organizan actividades para que jóvenes y niños olviden los combates. Una forma de resistencia sin disparos ni muertes contra un enemigo muy superior en armas.
Los iraníes celebran este viernes el Nouruz, el año nuevo persa. Una simbólica fecha que en esta ocasión viene marcada por el conflicto, tal como confiesan los propios ciudadanos, "tristes" por la escalada bélica.
Otros resaltan que, pese a todo, la vida se abre paso y las familias hacen la compra para celebrar. "Salir a la calle a preparar Noruz es un acto de valor, espero que este año traiga la paz", cuentan al equipo de enviados especiales de RTVE.
La ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos sobre Irán se limita a ataques aéreos, al menos por ahora. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, han respondido de manera ambigua o incluso contradictoria a las constantes preguntas sobre la posibilidad de una futura operación terrestre.
Los expertos advierten de que la vasta extensión de Irán y sus característica orografía complicarían esta hipotética invasión a gran escala, por lo que cobra fuerza la posibilidad de que, si hay tropas sobre el terreno, será para operaciones de tipo quirúrgico o en lugares concretos, como la estratégica isla de Jarg.