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Este jueves, en Gaza tampoco habrá reparto de ayuda humanitaria. Mientras prosiguen los ataques, al menos tres periodistas palestinos han muerto en un ataque con drones contra el patio del Hospital Bautista, en el centro de Gaza. Otros dos reporteros están heridos graves.

El único comunicado de Israel ha sido para informar de qué ha recuperado de la Franja de Gaza los cuerpos de dos de los rehenes secuestrados por Hamás el 7 de octubre. Se trata de Judy Weinstein-Hagi y Gadi Hagi, con nacionalidad israelí y estadounidense. Otros 56 rehenes seguirían todavía en manos de Hamás, de los cuales, a 33 de ellos se les da por muertos.

Imagen de Jack GUEZ / AFP

El Ejército israelí ha anunciado que no repartirá este miércoles ayuda humanitaria a través de los puntos de distribución de la Fundación Humanitaria para Gaza. Dicen querer mejorar sus instalaciones y han prohibido a los palestinos acercarse a ellas. Más de un centenar de personas han muerto en 72 horas por disparos israelíes cuando iban a por comida a estos centros. La ONU ha denunciado que "el sistema de reparto es una trampa mortal" y ha pedido investigar los ataques. La organización también ha recordado que disparar a civiles es un crimen de guerra y ha pedido a Israel que vuelva a dejar operar el reparto de Naciones Unidas.

Foto: Abdel Kareem Hana / AP

Israel ha perpetrado el tercer ataque en tres días cerca del mismo centro de reparto de ayuda en el sur de Gaza. Ha sido al amanecer, cuando una multitud hambrienta se dirigía hacia allí. Las ambulancias no daban abasto para trasladar a los heridos, que han sido llevados en volandas o en carros. Los hospitales, también desbordados, denuncian "falta de suministros". Israel ha admitido que disparó contra un grupo de personas que se apartó de la ruta designada y que, dice, no hizo caso de los disparos al aire de advertencia.

Foto: AFP

Las colas para conseguir comida se están convirtiendo en una trampa mortal para los palestinos de Gaza. Esta madrugada han muerto otras 27 personas cuando intentaban acceder a un puesto de distribución de ayuda humanitaria. Israel ha admitido haber disparado contra un grupo de personas "sospechosas" que se desvió de la ruta asignada. En los últimos tres días, han muerto un total de 63 gazatíes durante los repartos de comida, según la ONU. Este ataque se suma al de los dos días anteriores sobre los que la ONU ya había pedido una investigación independiente.

Foto: Abdel Kareem Hana/AP

Un nuevo ataque en Gaza ha dejado al menos tres muertos y 35 heridos cerca de un punto de distribución de ayuda en Ráfah, al sur del enclave. El Ejército israelí ha admitido haber abierto fuego de madrugada contra varios sospechosos cerca del centro de reparto de comida, pero sostiene que a esa hora estaba cerrado. En el caso del ataque del domingo, que dejó 31 muertos y más de 200 heridos, Israel lo niega tajantemente y ha distribuido imágenes sin fecha ni localización para atribuírselo a hombres enmascarados sin identificar.

Médicos Sin Fronteras ha asegurado, sin embargo, que hubo decenas de muertos y cientos de heridos, que les han contado que los israelíes les disparaban desde todos lados con drones, helicópteros, tanques o barcos. Según las autoridades de Hamás, 52 personas han muertos en las colas del hambre desde que hace una semana Israel militarizó y privatizó el reparto de ayuda.

Foto: Hatem Khaled/Reuters

La directora del Comité Español de UNRWA, Raquel Martí, denuncia la militarización por parte de Israel del reparto de la ayuda humanitaria en Gaza. "El sistema de corredores entre rejas supervisado por militares es indignante. Evidentemente acabó con avalanchas humanas porque la población está hambrienta". Martí también ha señalado que los disparos por parte del Ejército israelí no estaban solo dirigidos al aire —según han asegurado las fuerzas israelíes— "porque a los hospitales ha llegado gente con heridas de esas balas disparadas".

Martí ha explicado además que "para recibir la ayuda es necesario pasar por un reconocimiento facial biométrico. Es decir [Israel] está registrando a la población que llega a recibir la ayuda. Es un absoluto despropósito".

Foto: AFP