Aphra Behn, la mujer que escribió para no obedecer
Aphra Behn nació en 1640 en Inglaterra, en un mundo donde la palabra pública pertenecía casi en exclusiva a los hombres y donde la vida de una mujer estaba diseñada para el silencio. Desde joven mostró una inteligencia viva y una ambición poco común. Viajó siendo muy joven a las colonias inglesas en América, donde entró en contacto con la violencia del poder colonial, la esclavitud y la política internacional. Esa experiencia marcaría su escritura para siempre.
De regreso a Inglaterra, fue reclutada como espía al servicio de la Corona durante una de las épocas más inestables del país. Trabajó en misiones secretas, fue engañada en pagos prometidos y acabó en la cárcel por deudas, abandonada por el mismo poder al que había servido. Lejos de desaparecer, Aphra Behn tomó una decisión radical: vivir de la escritura. Algo prácticamente impensable para una mujer en el siglo XVII.
Escribió teatro, poesía y prosa con una libertad escandalosa para su tiempo. Habló de deseo femenino, de poder, de política, de hipocresía moral y de cuerpos que no pedían perdón. Fue atacada, ridiculizada y cuestionada por su sexo, pero también fue leída, representada y pagada. Murió el 16 de abril de 1689, pobre pero consciente de haber abierto una puerta que ya no se cerraría. Una mujer, una diosa, una rebelde.
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