Cuando decidió empezar la guerra en Irán, Donald Trump explicó que Irán suponía una "amenaza inminente" para Estados Unidos. Ahora, un alto cargo de sus servicios de inteligencia ha presentado su carta de dimisión, y en ella denuncia que esa "amenaza inminente" nunca ha existido.
El presidente estadounidense ha dado varias explicaciones para justificar la contienda, aunque sin mostrar pruebas.
En el centro de Beirut, Israel ha lanzado varios ataques aéreos sobre barrios de la capital del Líbano que han arrasado edificios enteros, que han quedado reducidos a escombros. Esta quizá ha sido la noche más violenta desde que comenzó la guerra. Lo cuenta Óscar Mijallo, enviado especial de TVE a Líbano.
Una multitud se ha sumado en Teherán al funeral en recuerdo del difunto jefe de seguridad, Alí Larijani, fallecido la víspera en un ataque israelí. Los restos de Larijani han desfilado a bordo de un camión por las calles de la capital iraní.
El conflicto sigue y los ciudadanos de a pie apenas reciben información externa sobre lo que está pasando, como ha comprobado sobre el terreno un equipo de RTVE. Algunas personas, fuera de cámara, admiten que tienen antenas clandestinas.
¿Cómo impacta la guerra en el medio ambiente? Resolvemos algunas dudas al respecto con Fernando Valladares, científico del CSIC. "Es una contaminación sistémica y estamos aprendiendo cosas, a largo plazo, de guerras que empezaron hace tiempo", explica Valladares. "El impacto directo que estamos viendo en Irán es tremendo. Es un país azotado por la sequía [...] Está lloviendo sobre Teherán lo que se conoce como lluvia negra". Entrevista completa en RNE Audio.
Dos personas han muerto por el impacto de un proyectil disparado desde Irán y que ha impactado en una vivienda de Ramat Gan, una localidad situada a las afueras de Tel Aviv. Con estas dos muertes, ya son 14 las personas que han perdido la vida en Israel desde el inicio de la espiral bélica en Oriente Medio.
Irán ha clamado venganza tras la muerte de varios de sus principales dirigentes. El martes, el régimen de los ayatolás confirmó el fallecimiento del jefe de seguridad, Alí Larijani, despedido con un funeral multitudinario este miércoles en las calles de Teherán.
Irán promete vengar la muerte de Alí Larijani, máximo responsable de seguridad y figura clave del régimen, al que han matado en un bombardeo israelí junto al jefe de las fuerzas armadas de la república islámica. Esa respuesta iraní ha llegado de madrugada, con misiles sobre Tel Aviv que -al menos- dejan dos muertos. Y varios ataques a países del golfo.
La muerte de Larijani es el mayor golpe de Israel desde la caída del ayatolá Jameneí. Evidencia la alta capacidad de los servicios de inteligencia israelíes y -al mismo tiempo- la resistencia de un régimen que -aunque parece descabezado- mantiene su ofensiva con múltiples frentes.
Donde se multiplican las vías de agua es en Estados Unidos. Trump sigue presionando sin éxito a la OTAN para que intervenga en Ormuz mientras hace frente a la dimisión de Joe Kent, alto cargo del equipo del presidente, director del Centro Nacional contra el Terrorismo. Se va afirmando que Irán no es una amenaza y que no existían motivos para empezar esta guerra.
Esta mañana, primer cara a cara en el Congreso entre Sánchez y Feijóo tras las elecciones en Castilla y León. Con las negociaciones PP-Vox abiertas y a dos días de que el gobierno anuncie sus medidas para amortiguar los efectos de la guerra. Una jornada seguro intensa, marcada además por la cuarta visita a España del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
En deportes, el Madrid ya está en los cuartos de final de la Champions. Con Vinícius como gran protagonista. El brasileño provocó un penalti que él mismo transformó y cerró el 1 a 2 frente al Manchester City en el tiempo añadido. El próximo rival saldrá del Bayern Atalanta.
Marruecos ha sido proclamado campeón de la Copa África dos meses después de perder la final contra Senegal. Así lo ha decidido la Confederación Africana de Fútbol, que retira el título a los senegaleses por el amago de abandonar el campo en protesta por las decisiones arbitrales.
Hoy se forma una nueva borrasca de alto impacto, de las que tiene nombre propio.
EE.UU. e Israel mataron a finales de febrero al líder supremo iraní, Alí Jamenei; y ahora al jefe de seguridad, Ali Larijani y al jefe de la fuerza paramilitar de los basiyíes, responsable de la represión en el país, Gholamreza Soleimani. Antes habían eliminado al jefe del consejo de seguridad, al de la guardia revolucionaria, al ministro de Defensa y al jefe de las fuerzas armadas. Todo en 18 días, y sin embargo, el régimen no se derrumba.
El sistema iraní tiene una estructura compleja con varios núcleos de poder interconectados. El líder supremo controla al poder judicial, al Ejército y a la mitad del Consejo de Guardianes. Y este organismo, a su vez, se asegura de que el Parlamento y el Presidente no se alejen de la ley islámica. Si desaparece el líder, otro organismo, la Asamblea de Expertos, elige a uno nuevo. Un sistema engrasado durante décadas que ahora se adapta, con centros de poder militar autónomos que puedan tomar decisiones pese a la desaparición del líder.
La guerra contra Irán se ha extendido también a Líbano, donde el conflicto deja ya cerca de un millón de desplazados y alrededor de 900 muertos. Israel intensifica su ofensiva con el objetivo declarado de debilitar de forma definitiva a Hezbolá, la milicia chií respaldada por Teherán.
Desde el Gobierno israelí aseguran que la victoria está encarrilada, aunque evitan concretar cuándo terminarán los ataques. La idea, insisten, es completar la misión para evitar que el conflicto se repita año tras año. Algunas voces militares sí apuntan a que la ofensiva podría prolongarse todavía varias semanas.
Sobre el terreno, la situación sigue escalando. El frente terrestre en el sur de Líbano ya está abierto, con varias divisiones israelíes avanzando y atacando infraestructuras vinculadas a Hezbolá. No es una operación sencilla: fuentes militares advierten de que la milicia podría estar preparando una respuesta coordinada inminente.
Mientras tanto, la guerra golpea con dureza a la población civil. En Beirut, el estadio municipal se ha convertido en un improvisado campo de refugiados. Allí, cientos de familias desplazadas intentan rehacer una rutina imposible. Los niños juegan como pueden entre tiendas y escombros, tratando de olvidar el miedo. Incluso cuando una explosión sacude las inmediaciones, vuelven rápidamente a sus juegos en cuanto el humo se disipa, acostumbrados ya a la violencia.
Entre ellos está Youssef, que junto a su mujer tuvo que huir de su casa en Tiro tras los primeros bombardeos. Llevan casi medio siglo juntos y ahora sobreviven lejos de su hogar. Pasaron varios días durmiendo en la calle antes de encontrar refugio en el estadio, donde conviven con cientos de personas más. Las organizaciones humanitarias se preparan para recibir a muchos más, en un país pequeño, de menos de seis millones de habitantes, que afronta ya una crisis de desplazamiento masivo.
El jefe del Centro Contraterrorista Nacional de EE.UU., Joseph Kent, ha dimitido por la guerra de Irán. En una carta al presidente Donald Trump que ha compartido en redes sociales, Joseph Kent asegura que no puede, "en conciencia", apoyar la guerra, porque "Irán no presentaba ninguna amenaza inminente" para Estados Unidos y el país se embarcó en esa guerra "por las presiones de Israel y de su poderoso lobby en América".
Esta es la primera dimisión de un alto cargo de la administración Trump directamente relacionada con la guerra contra Irán. Y, aunque no puede hablarse de fractura interna, esta renuncia sí habla de una grieta en el mundo 'maga' que llega hasta el Gobierno.
El exembajador de España en Irán, Ángel Losada, apunta a los diferentes intereses que están detrás de la guerra en Irán. Por un lado, situa a Estados Unidos, que quiere una guerra "rápida", después Israel, que quiere "acabar con Irán" y los intereses de Irán, que busca "una guerra larga" para hacer el "mayor daño posible" y así conseguir que Estados Unidos abandone la ofensiva, lo que también afectaría a los interses de Israel, cuyo principal aliado es Washington. En este sentido, asegura que Israel "no quiere negociar" y que solo busca la destrucción del país.
En "24 Horas de RNE" Losada destaca la débil situación en la que se encuentra el régimen iraní tras la muerte de sus principales líderes. Pese a esto, cree que ya "se está en busca de substituto" para asegurar la imagen de continuidad: "Lo importante para ellos es demostrar que pese lo que ocurra, la institución es muy fuerte". Entre las bajas está Soleimani, el jefe de los Basij. Losada explica que son unas milicias paralelas a la Guardia Revolucionaria y que sirven para controlar todo el territorio: "Son muy temidos pero también muy odiados". Esto ocurre porque actuan antes que la policía y tienen permidito reprimir.