El dilema de los expatriados en Emiratos: atrapados entre dejar una vida atrás y el temor al conflicto bélico
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El Ministerio de Exteriores ha desplegado la mayor operación de repatriación de nuestra historia en Oriente Medio por la guerra en Irán. Más de 8.000 españoles que estaban atrapados en la zona han podido regresar a casa. Mientras unos trataban de huir de las bombas, otros intentaban volver a los países de la zona que están siendo atacados por Irán. Se trata de expatriados que trabajan en Emiratos Árabes. El conflicto les pilló en Europa y tras días de incertidumbre han regresado a este país, a pesar del peligro.
En RTVE Noticias hemos hablado con algunos de ellos. Les hemos tenido que cambiar el nombre para no ser identificados, ya que tienen cláusulas en sus contratos con empresas emiratíes que no les permite hacer entrevistas.
Este es el caso de Manuel y Sandra, una pareja de expatriados y residentes en Dubái que han construido una vida durante casi una década en el país y ahora miran al futuro con inquietud. El fuego cruzado entre los países del Golfo Pérsico les ha situado en medio de un conflicto que pulveriza su estabilidad.
Dubái es uno de los destinos más promocionados. Las empresas ofrecen sueldos muy altos y exentos de impuestos que son un imán para extranjeros que buscan un alto nivel de vida. Dado que su población autóctona es escasa, importar talento es clave para mantener una economía ambiciosa en constante expansión. Todo ello bajo el paraguas de una seguridad garantizada que ha llevado a calificar ciudades como Dubái como "el lugar más seguro del mundo", una etiqueta que ahora se ve en entredicho. Pero la guerra en Irán lo ha cambiado todo.
Espacio aéreo cerrado en los países del Golfo Pérsico EFE/Flightradar24
Quedarse en un conflicto armado o dejarlo todo y empezar de cero
¿Por qué una persona decidiría quedarse en una zona en conflicto? Manuel, señala que su pareja, Sandra, “podría trasladarse con su empresa a Europa, pero implicaría la mitad del sueldo que gana aquí”.
De hecho, ella se muestra aliviada tras haber podido regresar a Dubái. Describe la ciudad como “tranquila pese a lo que está ocurriendo". Es más evidente cuando suenan las alarmas en los móviles o, por ejemplo, como reconoce: “Yo trabajo muy cerca del aeropuerto, así que por precaución mi empresa ha decidido que lo hagamos desde casa” pero incluso desde allí “podemos oír los ataques a los edificios porque vivimos muy cerca del centro financiero” asegura Sandra.
Manuel relata cómo reciben alertas en los móviles cuando comienzan los ataques, pero "todos van dirigidos a objetivos americanos y están siendo interceptados". Relata que las explosiones en edificios cercanos a su vivienda “son por la noche, cuando los edificios están vacíos” y la mayoría de la gente “hace vida normal”. Manuel asegura que cierto miedo es inevitable, pero “pensamos que el peligro no irá a más”, además “mi novia es argentina y no estamos casados, no sé si la embajada le daría cobertura también a ella en caso de evacuación”.
Pese a todo, "la televisión magnifica lo que ocurre, para nosotros quedarnos y asumir el riesgo es necesario, aquí tenemos nuestra vida” afirma Sandra, que se muestra esperanzada: “Solo esperamos que esto acabe pronto".
"Dejarlo todo, mi casa, mi vida, mis amigos, empezar de cero y eso sería muy duro", por lo que explica que no se lo plantea "a no ser que fuese vida o muerte” asegura Manuel.
En una situación parecida está Octavio Pisani, ingeniero químico también expatriado en Dubái, que afirmaba a TVE que "no ha habido un impacto que realmente haya generado destrucción, o fallecidos". Esto supone que no se perciba un riesgo real tan grave como para irse por lo que afirma que "por el momento ni siquiera me lo he planteado".
Para quienes están fuera y quieren regresar a EAU, la embajada ha colaborado con las autoridades emiratíes para informar sobre los procesos de retorno de residentes. Sin embargo, la recomendación general es no viajar salvo por necesidad extrema y mantener actualizados los datos de contacto en el Registro de Matrícula Consular.
¿Qué hacer si la guerra se alarga demasiado?
A día de hoy, más de una decena de países continúan bajo ataques cruzados que amenazan con involucrar cada vez a más Estados del Golfo Pérsico. La incertidumbre de no conocer el final afecta a la economía mundial, pero la burbuja de seguridad emiratí se resquebraja.
Ahora multitud de expatriados o residentes extranjeros que viven en estos comienzan a pensar en volver a sus países de origen o incluso mudarse a otro país. Tienen miedo al ver cada día explosiones en el cielo, pero también incertidumbre y ansiedad por ver qué ocurrirá en el futuro. Manuel explica cómo “muchos ya se han ido, se nota en las calles, pero yo también lo veo en amigos míos”.
Una de las amigas de Sandra, a quien llamaremos Marta para preservar su anonimato por el mismo motivo, vive a apenas diez minutos del aeropuerto. Describe cómo las explosiones en la terminal de Dubái se suceden "tanto durante el día como durante la noche” y, aunque "sabemos que sólo derriban ataques, al final nos están atacando y los trozos caen y explotan", ha lamentado.
Además, dice que vive sola, lo que no ayuda dentro de la situación que están sufriendo, "he hablado con unos amigos que están en otra zona, más alejada, para que me dejen quedarme un tiempo con ellos" porque vivir sola y "ver los drones explotando a metros de mi ventana no me deja ni dormir".
Andrea Elsasser es otra expatriada, una española residente en Dubái que dirige una agencia para precisamente ayudar a empezar a quienes se mudan al país por primera vez. En declaraciones a TVE describe que lo que ocurre con los extranjeros como un "efecto estampida" tras el inicio del conflicto. Nos cuenta que cada vez que mira sus mensajes “encuentra a varios españoles que dejan el país” y ella misma se plantea hacerlo también.
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Transcripción completa
Yates, rascacielos, coches de lujo, es la vida de ensueño
que durante años han promocionado los países del Golfo para atraer turistas y
talento extranjero.
Dubai es la segunda ciudad más segura del mundo.
Una imagen de seguridad ahora en entredicho por los misiles de Irán
Muchos residentes extranjeros se replantean su vida allí.
Es como el efecto estampida, ¿no?
Porque
entonces me despierto, miro el WhatsApp y de los grupos españolas y tal, pues
allí. Andrea dirige una agencia para ayudar a
mira, esta ya se fue, esta ya se fue, esta ya se
expatriados a establecerse en Dubái
Miles han llegado atraídos por sueldos altos y bajos impuestos.
Ahora observan
el desarrollo de esta guerra para decidir su futuro
Aunque las
petromonarquías del Golfo han conseguido interceptar la mayoría de
disparados por Irán, el impacto de esta guerra, nos dicen expertos, amenaza la
misiles y drones
reputación de estos países
como oasis de seguridad en una región convulsa.
Parte de los daños que pueden provocar
estos acontecimientos es daño a la imagen y son países que dependen mucho
también de la imagen
que transmiten al resto del mundo.
Con grandes recursos naturales pero escasa población local, los países del
Golfo
necesitan cerebros y mano de obra extranjera para su ambicioso plan de
desarrollo
Una guerra que resquebraja una burbuja de seguridad clave para la economía
El director del Centro de Estudios Árabes, Haizam Amirah Fernández, reconoce que "el daño a la imagen" es precisamente uno de los mayores perjuicios "que se les puede causar a estos países, ya que la inversión y las empresas extranjeras son clave para su economía". Este hecho, sumado al turismo, hace que "dependan mucho de esa imagen", afirma.
Fotos y vídeos de los ataques han circulado en las redes sociales casi más rápido de lo que se sucedían las explosiones: pruebas del resquebrajamiento de una seguridad vital que finalmente han sido prohibidas para proteger dicha imagen. Ahora, la Embajada de España en Abu Dabi ha difundido un comunicado de la Autoridad Nacional de Gestión de Crisis y Desastres de Emergencias en el que se insta a los residentes a no grabar ni filmar situaciones derivadas del conflicto que mantienen Estados Unidos e Israel con Irán.
Lo más evidente son las explosiones, pero la crisis también se refleja en la escasez de víveres, agravada tras el cierre del estrecho de Ormuz en un país que importa el 80 % de lo que consume. Queda por ver cómo se resolverán los acontecimientos que los Gobiernos de Donald Trump y Benjamín Netanyahu han precipitado, y qué futuro les aguarda a quienes hoy se encuentran en el ojo del huracán.